Carles Illa (QuintilesIMS): Con el Big Data en Medicina "obtenemos más con menos"

Entrevista al Principal Healthcare de IASIST (QuintilesIMS), Carles Illa

Guardar

carles_illa
carles_illa
El Principal Healthcare de IASIST (la práctica de Healthcare de la consultoría especializada en gestión sanitaria QuintilesIMS), Carles Illa, ha concedido una entrevista a Acta Sanitaria en la que expone que con el Big Data en Medicina se obtiene "más con menos". "Lo importante es que, además de rápida, es mejor", manifiesta en relación con la posición que se genera con la evaluación y el análisis de datos de cara a la toma de decisiones en salud. Carles Illa ya ofreció sus impresiones en este sentido en la jornada informativa 'El poder de la información para transformar los servicios de la salud', que organizó recientemente QuintilesIMS en Madrid.

Carles Illa

Acta Sanitaria (AS).- Ustedes han destacado la importancia del Big Data hasta el punto de asegurar que transformará la Medicina. ¿Cómo lo hará concretamente?

Carles Illa (CI).- Para comprender este punto hay que poder tomar un poco de perspectiva y entender la Medicina como un potente sistema de información en el que un médico –por simplificar– analiza señales, síntomas y evidencias biométricas y las coteja con las disponibles en la base de conocimientos que maneja, formada a su vez por sus años de estudios, experiencia y revisión de fuentes bibliográficas. De todo ese 'sistema' derivan diagnóstico, tratamiento y seguimiento desde los orígenes de la Medicina. Desde una perspectiva amplia, el Big Data permite multiplicar todas esas capacidades a la vez, confiriéndonos en cierta manera 'superpoderes': los profesionales asistenciales pueden ver más preciso y más rápido, y a la vez trabajar con evidencias más certeras que emergen de grandes conjuntos de datos del mundo real, convenientemente tratados. El tratamiento informatizado encuentra anomalías clínicas en imágenes digitalizadas que ojos humanos omiten, por no hablar de las posibilidades de personalización que la Medicina de Precisión ofrece a partir de respuestas genómicas concretas a tratamientos específicos.
"Hay que poder tomar un poco de perspectiva y entender la Medicina como un potente sistema de información"
Si a toda esa capacidad añadimos inmediatez y ubicuidad, las implicaciones sobre el modo en que se realiza, se consume, se evalúa y se retribuye la Medicina hoy en día no pueden ser menores. En ocasiones me pregunto si, en este nuevo escenario, el futuro de la Medicina no debiera pasar por ser capaces de saber generar la variedad y cantidad necesarias de información para mejorar sucesivamente las evidencias disponibles que nos digan qué funciona y en qué condiciones funciona.

AS.- ¿La evaluación y análisis de datos, como los que ofrece QuintilesIMS, permitirán mejorar la gestión de hospitales y Servicios de Salud?

CI.- Desde nuestro rincón particular del Big Data, en IASIST (la práctica de Healthcare de QuintilesIMS) orientamos nuestros esfuerzos a entender qué hace que determinados hospitales, Sistemas de Salud o grupos de pacientes obtengan mejores resultados que otros, ajustando obviamente por la distinta gravedad de los pacientes atendidos. Al comparar los resultados obtenidos por un hospital con los resultados obtenidos por hospitales similares, le cuantificamos al hospital no sólo cómo de bien o no tan bien lo está haciendo respecto a lo que se esperaría; vamos más allá y le ayudamos a localizar en qué servicios clínicos y en qué tipos de pacientes está obteniendo esos peores resultados permitiéndole así actuar en consecuencia. Si no fuera así, probablemente no llevaríamos más de 25 años colaborando con directivos hospitalarios y de Servicios de Salud de nuestro país.

quintilesAS.- Supongo que todo ello favorece una toma de decisiones más rápida.

CI.- Desde luego. Aunque, desde mi punto de vista, lo importante es que, además de rápida, es mejor. Al final, es importante entender que buena parte de las decisiones se acabarán tomando a partir de algoritmos y evidencia. Cuanto más volumen y variedad de datos de partida, mejores y más robustos son los algoritmos que emergen de esos datos. Y, por definición, la aplicación del algoritmo es instantánea: el tiempo para construirlo puede ser más extenso, pero una vez lo tienes, su aplicación es automática.

AS.- Además, impulsa la sostenibilidad al rentabilizar más los recursos disponibles, ¿no es así?

CI.- Es matemática pura. En la medida en que acertamos más, ya sea en el diagnóstico o en el tratamiento, fracasamos menos. Por lo tanto, obtenemos más con menos. Incluso cuando no se obtienen los resultados deseados, el algoritmo aprende, y no desde una perspectiva individual, como hacemos los humanos: inmediatamente ese algoritmo puede actualizarse ya mejorado con un solo clic. En el mundo de la algorítmica, las mejoras se propagarán a velocidades sin precedentes.

AS.- ¿El sector salud ha sido de los últimos en darse cuenta de la importancia de la información? ¿Está ya asumido este hecho?

CI.- Si uno lo mira bien, el sector salud ha sido uno de los sectores tradicionalmente más expuestos a la información, justamente porque sin información (observación) no hay Medicina. Y ni que hablar en relación con la innovación. A pesar de ello es cierto que, en lo que respecta al uso de la información para la mejora de resultados, se encuentra a cierta distancia de algunos sectores mucho más avanzados como, por ejemplo, la banca y el gran consumo. Es un tema candente, por supuesto, complejo. A mi modo de ver, hay una mezcla de motivos que contribuyen. En términos generales, y por los motivos que sea, el sistema de incentivos imperante no está orientado a resultados, y eso no estimula los cambios que mejoran resultados si incrementan costes (aunque la relación coste-beneficio sea buena).
"El sector salud ha sido uno de los sectores tradicionalmente más expuestos a la información"
Por otro lado, empieza a ser creciente la percepción de que el paradigma del Big Data amenaza a nivel mundial el statu quo de un sector intensivo en capital intelectual que, además, tiende a autogestionarse y, por lo tanto, a dictar la pauta de evolución del sector. Luego está el tema de la privacidad del dato sensible, que habitualmente se esgrime como freno a según qué iniciativas, a veces olvidando que, hoy en día, son los propios pacientes los que teclean directamente su información sensible en portales específicos que les aportan valor en respuesta a esa información. Y, luego, está la sensación de seguridad, clave en un servicio vital en el que co-decidimos. Puede que no estemos todavía preparados como especie para poner nuestra salud en manos de algoritmos, de la misma forma que todavía no nos montamos en coches o aviones que se pilotan solos. Todavía.

AS.- ¿Qué otros trabajos de esta consultora destacaría?

CI.- La verdad es que resulta difícil centrarse en uno porque lo que aportamos es una visión integral. Disponer de inmensas bases de datos de práctica real nos permite elegir desde qué perspectiva queremos mirar el paisaje para responder según qué preguntas: podemos mirar desde la perspectiva macro del sistema hasta la perspectiva micro del paciente. Si tuviera que elegir uno, y justamente desde la perspectiva de los datos masivos, para mi uno de los activos más importantes y de futuro de la compañía es la tecnología punta a nivel mundial en encriptación y enmascaramiento de los datos con los que trabajamos. Eso nos permite aprovechar las bondades del Big Data garantizando la privacidad del dato, algo vital en nuestro sector.