Política y Sociedad alineado con los principios que inspiran el Plan de Salud 2013-2020

Medicina de precisión e innovación, las claves del Plan Oncológico de Euskadi 2018-2023

— Vitoria (Álava) 12 Sep, 2018 - 1:18 pm

El consejero de Salud del Gobierno del País Vasco, Jon Darpón, ha presentado el Plan Oncológico de Euskadi (POE) 2018-2023, que define los ámbitos de actuación en atención oncológica con el objetivo de mejorar la supervivencia al cáncer y que tendrá como claves el desarrollo de la Medicina Personalizada de Precisión (MPP) y una estrategia de innovación.

El documento, que está alineado con los principios que inspiran el Plan de Salud 2013-2020, fue elaborado por el Departamento de Salud del Ejecutivo Vasco con el asesoramiento y compromiso de grupos de expertos y profesionales sanitarios implicados en la atención de enfermas y enfermos oncológicos y sus familiares.

En líneas generales, esta estrategia plantea un modelo asistencial, con un enfoque multidisciplinar, que busca reducir los tiempos de diagnóstico y concentrar las intervenciones más complejas en unidades de referencia que permitan reunir la experiencia necesaria.

El Plan Oncológico profundiza también en el desarrollo de la MPP, que permite ofrecer al paciente un tratamiento individualizado en función de sus características y las del tumor que padece, con el apoyo de un sistema informático que incluya en la Historia Clínica Electrónica toda la información del proceso oncológico, desde los tratamientos recibidos hasta la calidad de vida de la o el paciente, para que así pueda resultar de utilidad en la toma de decisiones.

Todo ello acompañado por el despliegue de una estrategia de innovación que busca implicar a las empresas tecnológicas de Euskadi en el desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico y tratamiento de cáncer, y la apuesta permanente por las estrategias intersectoriales de promoción de la salud y de prevención.

Humanización de la Oncología

Pero si hay algo que caracteriza este plan, tal y como señaló Jon Darpón, es que pone a la persona en el centro, tanto en lo preventivo como en el modelo asistencial. “Apostamos firmemente por la humanización del proceso oncológico”, aseguró, tras lo que afirmó que es un plan “100 por cien centrado en las necesidades físicas y emocionales” de las personas, que además van a poder participar en la toma de decisiones compartidas.

Sobre las estrategias de promoción de la salud, el objetivo es promover la práctica de la actividad física de la población siguiendo las pautas establecidas en el Plan de Actividad Física de Euskadi; implementar la estrategia de Iniciativas para una alimentación saludable; reducir el consumo de tabaco y proteger a la población del humo mediante medidas previstas en la Estrategia Euskadi Libre de Humo de Tabaco; y disminuir la prevalencia del consumo de alcohol, especialmente en la población joven.

También se pretende reducir el riesgo por radiaciones ionizantes a través de protocolos específicos para la realización de pruebas o la explotación de los datos acumulados en el historial para reducir las dosis de radiación. A estas acciones, cabe añadir dos estrategias que complementan las anteriores: la prevención del melanoma, poniendo el foco en la población infantil, así como las acciones dirigidas a reducir la exposición de la población trabajadora a agentes cancerígenos.

En cuanto a los programas de cribado, el Plan plantea continuar con los ya implantados en Euskadi, como son los de cáncer de colon y de mama, aumentando las actuales tasas de cobertura efectiva. Además, desde junio está en marcha el Programa Piloto de Cribado de Cáncer de Cérvix, dirigido a mujeres de entre 25 y 65 años. La experiencia se implantó en una primera fase en la OSI Debabarrena y, a finales de 2018, llegará a la OSI Araba, para extenderse a todo Euskadi a partir de 2019.

Cuatro vías de actuación

En el Plan Oncológico se establecen cuatro líneas de actuación con el objetivo de reducir la variabilidad entre centros y profesionales: continuar introduciendo mejoras en la organización y gestión del proceso oncológico mediante un enfoque multidisciplinar; revisar y establecer circuitos prioritarios de acceso al diagnóstico y tratamiento; reforzar el papel de los Comités de Tumores en la toma de decisiones; y concentrar en unidades asistenciales de referencia los procesos oncológicos quirúrgicos de alta complejidad y baja prevalencia.

Por otro lado, el Plan pone el foco en grupos de personas con necesidades especiales que precisan de una consideración diferenciada en su tratamiento, como son niños/as y adolescentes, para los que propone desarrollar en los tres territorios la atención paliativa domiciliaria al final de la vida con seguimiento y apoyo a las familias; personas supervivientes de cáncer (largos supervivientes), con la necesaria coordinación entre Atención Primaria y especialistas para abordar aspectos relacionados con las necesidades psicosociales, los efectos adversos al tratamiento y riesgo de recidiva; y personas mayores, con el objetivo de garantizar una valoración integral que facilite la toma de decisiones compartidas entre las y los profesionales, las y los pacientes y sus familias.

“El reto de los sistemas de información es que la historia clínica electrónica aporte una información integral del paciente (tratamiento, calidad de vida, efectos secundarios…), que incluya también resultados de los tratamientos que se le aplican con el fin de poder evaluarlos”, explica en otro sentido el responsable vasco de Salud.

Precisión e innovación

Además, el Plan Oncológico de Euskadi plantea el despliegue de la Medicina de Precisión, entendida como el establecimiento de estrategias específicas de prevención, diagnóstico y tratamiento aprovechando el cada vez mejor conocimiento de las bases genéticas y moleculares de los diferentes tipos de tumores. Un modelo asistencial con enfoque de precisión, es decir, con técnicas de diagnóstico y tratamientos aplicados a subgrupos de población (en función de sus características y las del tumor), que permita aumentar el número de personas que sobreviven más tiempo y mejor.

Por último, esta estrategia plantea asimismo avanzar en un nuevo marco de organización en la investigación clínica que permita mejorar el trabajo en red y las sinergias entre los tres institutos de investigación sanitaria (Biocruces, Bioaraba y Biodonostia). Esto permitirá atraer el mayor número de ensayos clínicos.

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