La importancia del espíritu crítico y la evidencia científica en redes sociales

Natalia Díaz Larraura
Natalia Díaz Larraura

Natalia Díaz. Líder del área de Comunicación de AstraZeneca

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El uso masivo y globalizado de las redes sociales, así como el fácil acceso a la producción y al consumo de información online, genera una inmensa cantidad de mensajes sobre todo tipo de temáticas e intereses. El resultado es que la red requiere, para su continuo mantenimiento y despliegue, agentes que producen y consumen información en un permanente estado de avidez de novedades exento de reflexión y aprehensión del contenido que afecta también a la temática científica. 

Vivimos en la era de la inmediatez de la información, en la que cualquier persona puede acceder a cualquier tipo de información en cualquier momento y desde cualquier lugar. La evolución de la tecnología ha supuesto un cambio de paradigma en el consumo de información en todos los ámbitos y, por supuesto, también en lo que a la ciencia se refiere. 

Desde el inicio de la pandemia, la ciencia nunca había sido tan mediática, durante tanto tiempo ni con tanta intensidad. Los medios de comunicación, tanto los especializados como los generales, se han focalizado en la pandemia, que durante muchos meses ha ocupado casi todo el tiempo y el espacio.  

Por su parte, las redes sociales han sido claves en el proceso de información y comunicación ya que sirven para comunicar, divulgar e incluso hacer periodismo, no solo para transmitirlo. De hecho, muchos científicos, médicos, periodistas y divulgadores han comunicado diariamente en sus redes sociales sobre la evolución de la pandemia, las últimas investigaciones y los temas más relevantes del momento, fortaleciendo una conexión directa con la sociedad.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la información sobre ciencia y salud es altamente sensible. De ahí, la importancia de avalar la información con evidencia científica, contrastarla con expertos en la materia (científicos, profesionales médicos, etc) y aportar fuentes de información fiables, contrastadas y oficiales. 

Con el inicio de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19, la difusión de fake news a través de las redes sociales se ha incrementado de manera exponencial. Esto ha generado gran incertidumbre y desinformación entre la población en un momento en el que el acceso a la información veraz resulta de vital importancia. En este contexto de sobresaturación informativa, es necesario implantar herramientas de verificación y transparencia, además de dotar a los usuarios de herramientas para detectar información de dudosa veracidad y concienciar sobre la responsabilidad individual en cuanto a no difundir este tipo de contenidos. Por ello, es necesario que la información científica sea de calidad, contrastada y avalada. Es la única manera de combatir las fake news.

Desde la Fundación AstraZeneca creemos firmemente en el valor de la ciencia como agente transformador de la sociedad. Por ello, apostamos por poner nuestros conocimientos al servicio de los jóvenes, los pacientes, los profesionales sanitarios, los investigadores, entidades públicas y la sociedad, con el objetivo de promover el talento científico y humanizar la asistencia sanitaria.

Ejemplo de ello es el Curso de Verano 'Comunicación de la Ciencia y de la Evidencia - Fomento del Espíritu Crítico en las Redes Sociales', que hemos llevado a cabo en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y con la Fundación Madri+d. Esta iniciativa pretende enfocar la problemática del uso masivo y globalizado de las redes sociales en la temática científica desde una responsabilidad compartida: los científicos y los medios de comunicación.

Durante tres días se reflexionó sobre cómo el uso masivo y globalizado de las redes sociales ha afectado también a la comunicación de la ciencia: tanto a los científicos, como a los periodistas y comunicadores científicos pasando por los usuarios de estas redes. Gracias a este curso buscamos enfocar esta problemática desde una responsabilidad compartida entre los científicos y los medios de comunicación, con el objetivo común de fomentar el espíritu crítico y la comunicación de la ciencia basada en la evidencia también en las redes sociales.

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