El mirador el parto libre es una renuncia

Parto libre (free birthing). Lo que dicen las mujeres que lo eligen

Este texto, escrito conjuntamente por Juan Gérvas y su esposa, Mercedes Pérez, recoge las razones por las que se opta al parto libre, no sobre si es razonable el parto libre. Las opiniones de las propias mujeres se agrupan en dos apartados y, además, se enriquecen con una amplia bibliografía.(See english version)

Parto libre

En países en los que existe atención organizada profesional al embarazo y parto, el parto libre es una renuncia:free birthing is a planned homebirth that the parents arrange to be intentionally unattended by any registered midwife or obstetrically trained registered professional(“parto libre es un parto previsto en domicilio en que todo se organiza para evitar la presencia de profesionales legalmente autorizados en atención a partos”). Es decir, se prevé un parto en domicilio sin asistencia por matronas ni por obstetras cualificados y autorizados, fuera del sistema formal de atención obstétrica, bien sólo con ayuda familiar, bien con profesionales informales como doulas.

¿Por qué abandonan las mujeres el sistema formal de atención obstétrica? Sus razones se pueden agrupar en torno a cinco asuntos: 1/ oposición al modelo biomédico del parto y confianza en la propia intuición, 2/ discrepancia acerca del discurso del riesgo al considerar que el hospital es un lugar peligroso, 3/ percepción de que sólo es posible tener elecciones autónomas en el propio domicilio, 4/ sentimiento de que el parto es una experiencia intima o religiosa y 5/ aceptación de la responsabilidad que conlleva el verdadero control de las decisiones

https://www.midwiferyjournal.com/article/S0266-6138(16)30010-9/abstract?code=ymidw-site

https://www.researchgate.net/publication/273336517_Why_do_some_women_choose_to_freebirth_A_meta-thematic_synthesis_part_one

Veamos en sus propias palabras lo que nos dicen las mujeres en dos ejemplos de estudios cualitativos mediante entrevistas:

Uno en Australia, parto libre con doulas (en un país en que el parto en casa planificado de bajo riesgo asistido por matrona autorizada está cubierto por el sistema sanitario pero su implantación es irregular) 

https://bmcpregnancychildbirth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12884-017-1281-0

Y otro en Holanda, parto libre sin doulas (en un país en que es frecuente y está bien organizado el parto en casa planificado de bajo riesgo asistido por matrona autorizada, que está cubierto por el sistema sanitario)

https://bmcpregnancychildbirth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12884-017-1621-0

Se agrupan las opiniones de las propias mujeres en dos apartados: A/ Un sistema traumático e inflexible y B/ “A mi estilo” y en busca de alternativas al tener problemas de acceso al sistema de matronas a domicilio.

A.- Un sistema traumático e inflexible

“Tuve mi primer parto en un hospital y terminé con una fisura de cuarto grado; inmediatamente después de tener una hemorragia postparto, y, mientras sostenía a mi bebé, me estaban pidiendo que firmara formularios diciendo que estaba siendo cosida y al tiempo me dijeron que nunca más volvería a parir por vía vaginal. Tendría que tener cesárea y probablemente sería incontinente por el resto de mi vida para heces y orina … Estaba absolutamente convencida al 100% de que iba a morir … ¡fue tan traumático!”

En el hospital me trataron como si no fuera una persona, como si careciera de importancia y fuera inválida, menos importante que las máquinas que tenía conectadas…

“En mi parto en casa fui tratada como persona clave en el mismo. La principal diferencia para mí fue que en casa me trataron con el debido amor y respeto, de acuerdo con mi papel en el proceso. Me trataron como si fuera una persona, sin más. Mientras que en el hospital me trataron como si no fuera una persona, como si careciera de importancia y fuera inválida, menos importante que las máquinas que tenía conectadas…Durante el parto en el hospital me trataron como un estorbo hasta el punto en que mi matrona me dijo que dejara de hablar porque la estaba estresando. Me trataron como el medio para un fin, siendo el fin el bebé. El bebé era lo importante, el bebé era lo único que justificaba mi presencia, el bebé como el resultado del proceso. El producto es lo que importa. Fui un brazo mecánico en la línea de montaje de automóviles”.

“Estaba horrorizada con las matronas en el hospital y era una ´”casa de matronas”. Estaba simplemente horrorizada … le insistieron; la atemorizaron para utilizar medicamentos. Ella no los quería. La matrona siguió diciendo “bien, si no va deprisa, le prepararemos para una cesárea de emergencia en una hora”. La presionaban y simplemente no la apoyaban…la presión llegaba a la obligación para exámenes que no quería. Nunca haría algo así. ¡Estaba tan irritada con todo el procedimiento!”

Acabo de estar en un parto en casa con una matrona del hospital y, una vez más, la encontré extremadamente grosera; era muy insistente; regañó a la madre por tener el bebé antes de su llegada. No respetaron el hecho de que ella quisiese tiempo, que la dejaran sola con el bebé. Ella solo decía “tenemos que hacer esto; tenemos que hacer aquello; su bebé podría morir sin esta inyección”. Reprendiéndola por no haberle llamado antes. Simplemente no fue agradable. Simplemente no lo haría”.

“Ella quería hacer un tacto vaginal y yo solo pensé “déjame sin más”. Estaba enfadada con ella porque tenía un modelo de referencia; uno diferente al mío y me molestó. Me di cuenta en mi corazón de que aquello no era necesario… El nacimiento de mi segundo hijo fue muy rápido, pero ella quería controlarlo; se puso un poco nerviosa en algún momento y quería hacer un examen vaginal para comprobar cómo estaba progresando. Realmente no quería que lo hiciera, pero simplemente la dejé hacer, así que ella se calmó. No tuve ese sentimiento la vez siguiente en casa sin matrona, no fue nada intrusivo y realmente, realmente lo valoré”.

Los partos de las mujeres se controlan innecesariamente y se suele ignorar la posibilidad de que las mujeres tengan un parto empoderado

“Sentí que probablemente sería presionada para que me hicieran más tactos vaginales y no quería ninguno, ni ningún tipo de control; no quería que nadie entrara en mi intimidad consciente. Lo comenté a las matronas y todas me dijeron básicamente que desde un punto de vista legal estaban obligadas a hacer todo ese tipo de intervenciones por su propia salvaguarda, lo que entiendo. No querría poner a nadie en la situación en que les pedía que fueran en contra de lo que tenían que hacer pero era algo que me estaba incomodando y además sabía que tenía otra opción”.

“Los partos de las mujeres se controlan innecesariamente y se suele ignorar la posibilidad de que las mujeres tengan un parto empoderado. Otras veces, generalmente en el entorno hospitalario, no hay lugar para ello con las normas y  las rutinas que imperan allí”.

“Tienes que realizarte muchas pruebas y tienes que hacerte una ecografía y más con la matrona oficial. Todo ello me gusta mucho cuando conozco a quien me ayuda sólo a mí. Somos sólo yo y ella. No existe este sistema de control superior que impone todas estas reglas que son una norma general para todas… Ella no toma decisiones independientes basándose, quizá, en el temor a tener dificultades con los problemas médicos y legales, y cosas por el estilo”.

“¡Están tan fuera de la zona de confort y es tan médico! Podría disimular lo clínico y hacerlo acogedor y podrías tener una cama doble para que el esposo pudiera quedarse … Parir en el agua está muy bien, pero no se puede lograr en los hospitales normales. El trabajo del parto  y la expulsión en el agua suenan casi inaudito aquí. ¡Las cosas más simples son tan difíciles de lograr…! Por muchas razones no es atractivo parir en un hospital”.

“Tuve un nacimiento de loto  [o integral; consiste en no cortar el cordón umbilical y dejar al bebé unido a su placenta hasta que esta se desprenda sola y ambos se separen de forma fisiológica en el momento en que el proceso individual esté maduro] y no habría forma de que pudiera hacer eso en un hospital; no permiten una tercera etapa natural; no te permiten tener medicamentos alternativos naturales ni nada de eso”.

“Las doulas no están obligadas a normas de trabajo y de contabilidad y a dar cuentas ante un poder superior y todo ese tipo de cosas. Eso afecta nuestro campo de actuación… simplemente es no tener pautas marcadas. Eso es lo que las mujeres buscan”.

 “Las matronas registradas que conozca a menudo comentan la frustración de tener que seguir normas marcadas por los criterios de registro. En ese sentido las doulas no precisan cumplir con dichos criterios, y no están controladas por el sistema biomédico”.

“[…] De hecho había llamado o o visitado todos los centros de matronas en [la ciudad] y todos coincidían, así que sentí como si todos ustedes tuvieran el mismo protocolo que siguen al pie de la letra, O lo habían comentado [entre ustedes], pero noté que no me dejaban la menor posibilidad”.

[…] “Su reacción temerosa [de la matrona ante su intención de dar a luz sin ayuda] fue: ‘Sí, pero luego somos responsables de algo en que no participamos”. Lo cual sentí que no tenía sentido, porque si no estás allí no puedes ser responsable. Pero tenía mucho miedo a las repercusiones si las cosas salían mal, o a que la responsabilizáramos […] “.

“[Mi matrona] quería saber cómo iba todo y quería realizar exploraciones para estar segura de que todo marchaba bien. Fue estresante para mí y me pongo nerviosa cada vez que lo recuerdo. […] No quería a nadie explorándome que no confiara en mí y, por ello yo misma no podía confiar en mi cuerpo y producía hormonas del estrés”.

[…] “Y aplastó esa bomba de vacío, literalmente. ¡Así! Dijo: ‘No estoy aquí para divertirme, estoy aquí para ayudarla’. Y apretó […] la bomba de vacío sin consultar [conmigo]. […] Y luego siguió una cesárea […] Y creo que es principalmente por esa cesárea […] y si no hubiera sido por esta parte agresiva del doctor X [ginecólogo] … […] a lo mejor no hubiera terminado aquí [dando a luz en casa]”.

“Y [el ginecólogo] me dijo: ‘No puedo ofrecerte ese parto en agua’, pero si lo hubiera hecho, creo que eso me habría convencido para elegir el hospital. Y puede parecer estúpido decir: ¿fue realmente el parto en el agua lo que te hizo aceptar todos esos riesgos […]? Sí, lo hice. […] No tomamos esa decisión a la ligera. […] Un saber instintivo sobre que esa es la forma en que podría dar a luz Y que me fue negada la última vez y de ahí las consecuencias”.

“En el hospital, era muy probable que tuviese que dar a luz acostada en una cama, también a eso le tenía miedo. […] sentí un gran temor: si tuviera que acostarme, no sería capaz de expulsarlo. Tenía que poder moverme. […] En nuestra experiencia, no tenía que ser imposible hablar sobre este tema … […] no”.

“Entremedias tuve una consulta desagradable, [el obstetra dijo] ‘Sí, a las 41 semanas será una cesárea. Pensé: ¿por qué? Y: ‘¿Quieres un niño muerto y que terminaremos uno frente al otro en un tribunal?’ Así durante cinco minutos tuvimos una  agria discusión”.

“Esa monitorización del ritmo fetal, o ese Doppler, también se basa en el miedo. Sí, entonces confías en la máquina más que en lo que te digo acerca de cómo va, o de tu propia intuición. Y entiendo que lo piense como matrona pues no quiere que la demanden, y no quiere un niño muerto, y se siente responsable. Yo entiendo todo eso. Pero me quita el control sobre mi parto y mi cuerpo y sobre lo que quiero”.

B.-“A mi estilo” y en busca de alternativas al tener problemas de acceso al sistema de matronas a domicilio

“Estudié mucho sobre el “parto sin violencia” de Leboyer y sobre lo que sucede si tienes un parto con medicamentos … y qué patrones aceptas si tienes un parto inducido y cómo eso afecta tu vida”.

Las mujeres saben cómo parir… y yo confío en el proceso natural del parto; las mujeres son realmente capaces y no se les debe decir que no pueden hacerlo o que son demasiado lentas…

 “Después de leer mucho de múltiples fuentes e ideologías, de diferentes perspectivas y sobre el parto a edades distintas, llegué a considerar que, tal vez, si me dejaban a mi aire un poco más de lo normal quizá me involucraría mucho más en el parto, más a fondo en el trabajo de parto y quizá lograse que todo fuera mucho mejor y más suave”.

 “Pasé del miedo a ‘qué pasará si’ a confiar un poco más en el cuerpo y en que la naturaleza seguiría su curso…, lo cual es muy difícil en un sistema sobre-medicalizado. Creo que realmente me ayudó el sopesar todo y tener un poco más de conocimiento y confianza, realmente”.

“No siento la necesidad de la seguridad que da el saber dónde está el bebé o la seguridad de cuál es el ritmo cardíaco, no lo siento como necesario… sólo debes confiar que sabes, confiar en que todo irá bien y confiar en tus habilidades de que irá bien”.

“Sólo quería hacerlo mío, a mi manera, así realmente podía centrarme y ser capaz de hacer lo que tengo que hacer como parturienta sin tener toda la intrusión … Sentí que si algo iba a salir mal, lo sabría, lo sentiría”.

 “Las mujeres saben cómo parir… y yo confío en el proceso natural del parto; las mujeres son realmente capaces y no se les debe decir que no pueden hacerlo o que son demasiado lentas…Estas son las cosas clave para mí desde mi experiencia. Las mujeres realmente pueden hacerlo; ellas saben cómo realmente dar a luz”.

“Las mujeres no quieren una matrona formada en ese modelo tecnocrático. Intuitivamente no quieren a nadie durante el parto en casa que haya sido formado en un ambiente hospitalario, que tenga en mente los partos hospitalarios y que ayude utilizando los recursos del hospital y la mentalidad hospitalaria. Ellas no quieren eso”.

 “No quería especialmente que una persona extraña viniera a mi casa y me diera la sensación de que tenía que darle la bienvenida…Quería esa experiencia en casa con mi familia, quería que fuera íntima, quería que fuera personal. Yo quería sentir que lo controlaba”.

 “Vivía fuera de la demarcación geográfica, ni siquiera era elegible…así que no tuve acceso a un “centro de matronas”, sólo a un hospital … En mi Estado, la lista de espera para el “centro de matronas” es enorme, de forma que son muchas las mujeres que quisieran ser atendidas allí pero es imposible, por el tiempo de espera. Y acaban en los hospitales, y en muchos de ellos realmente tienen partos de mierda”.

 “Una madre con parto previo por cesárea y que deseaba un parto vaginal, realmente sabía que no encajaba en el plan de parto en casa por sus antecedentes pero estaba realmente decidida a tener el bebé en casa”.

“Fue importante que ella viniera a mi casa. Sentí que su visita fue respetuosa tal como sucedió; sentí que controlaba todo. Y lo valoré realmente”.

 “Buscaba a alguien que no me hiciera sentir presionada e incómoda; quería a alguien que respetara mis deseos y mis preferencias”.

“Debido a que ella no forma parte del sistema biomédico, no tuve la sensación de tener asistencia médica. Hubo esa profunda confianza en que lo que estaba sucediendo era un proceso realmente natural…No necesité que tuviera un título académico justificativo para dar a luz a un bebé”.

 “A título individual y personal, fue maravilloso. Es una mujer increíble, muy, muy comprensiva emocionalmente, y afectuosa, con excelente formación. Da mucha confianza a la parturienta de forma que esta cree en sí misma”.

 “Muchas ayudantes en el parto, doulas, trabajan sin registrarse y tienen mucha más confianza en el proceso de parto. Están mucho más dispuestos a permitir que la mujer tome sus propias decisiones en lugar de llevar el control y hacerlo ellas mismas…Así que es devolver el poder a las mujeres en lugar de darlo a la matrona o al médico o a quien sea, un obstetra. Se aseguran de que la mujer tenga el poder de tomar sus propias decisiones, pues saben lo que es mejor para ella y su familia si cuenta con información correcta y si se le permite tomar sus propias decisiones”.

“La elegí porque tenía muchísima experiencia, adoraba lo que yo quería, estaba dispuesta a apoyar todo lo que deseara hacer durante el parto, fuera quedarme en casa, ser transferida o lo que fuera … y sus creencias estaban alineadas con las mías”.

“En donde vivo había doulas en quienes confiaba, con experiencia en partos libres, de forma que si algo hubiera ido mal tenían el conocimiento para ayudarme con el transporte necesario… Tuve dos doulas… Sabía que tenían conocimientos sobre el parto y me sentí respaldada, en lugar de estar sola yo con mi compañero”.

“Estaba buscando apoyo moral, de alguien ajeno a la intensidad del momento para que me ayudara a reconocer si necesitábamos ayuda adicional o si todo iba bien. Una opinión profesional sobre cómo iban las cosas. Nunca trataría de dar a luz sola, sin una persona experimentada. No al parto libre. Creo que tener una doula me brindó la seguridad mínima de saber que iríamos al hospital si la situación se volvía peligrosa”.

 “Todavía me gusta llamarla matrona pese a que diga “no soy matrona”; la conversación que tuvimos fue: “Me gustaría llamarte matrona o comadrona, porque utilizando con propiedad la palabra eres más una matrona que yo misma por más que yo sea una matrona acreditada. Tienes capacidad para trabajar con la parturienta y aunque lo médico es clave a menudo se considera más importante que el resto de la atención holística de la matrona…Siento que eres más matrona que yo porque de mí se esperan unas habilidades clínicas médicas que anulan mis capacidades como matrona para acompañar en el parto”.

“Me encantó la forma en que confiaba en el parir hasta el punto de no necesitar ninguna acreditación como matrona…Sentí gran  seguridad en sus habilidades…”

“La elegí porque pensé que ella coincidía con lo que yo quería, ciertamente. Pensé que me apoyaría al 100% e incluso estaría a salvo si cambiaba de opinión o si algo salía mal…Fue increíble, haría lo que fuera para que yo pudiera quedarme en casa. Ella vendría al momento, me daría la información que quisiera. Ella me dio solidaridad femenina”.

 “Estuvo disponible para todo y siempre fue flexible. Recuerdo que en una reunión prenatal habló con mi pareja y le dijo: “Mira, por si acaso las cosas van deprisa, esto es lo que tienes que hacer”. Encontré eso muy empoderador. Ese enfoque, ese “es tu parto”, la relación de matrona-cliente es quizá diferente, tal vez por el hecho de que ella no sea una matrona registrada lo que facilita una relación social igualitaria. El respeto fue más entre iguales y me sentí más empoderada. Tuve más responsabilidades y se reflejó en la forma en que dijo: “Si las cosas van rápido o si no llego con proontitud, o si los hombros se atascan puedes tomar tu dedo y hacer esto”.

“Creo que estás en onda con algunas personas que conoces. Simplemente tienes la sensación de que es algo especial el que te atienda. Sólo sentí que quería eso, quería que me atendiera… y ya sabes lo que pasó con mi doula; curiosamente ella realmente me dio poder y me dio mucha autonomía, pero en el momento crucial del parto no quería autonomía, justo en el momento en el que sientes cómo tu primer hijo desciende y como en ese momento, ella me hizo madre, sabes. Sí, soy muy afortunada”.

Creo que muchas mujeres de parto libre creen, lo sé, que muchos problemas de maduración y de ser humanos (…) tienen sus raíces en cómo nacemos…

“El riesgo de una ruptura uterina del 0.4% me pareció aceptable. Porque aparte de eso, no tenía absolutamente nada. […] contra el riesgo de intervención o incluso otra cesárea en el hospital. […] así que llegué a 0.4 para mí, individualmente”.

“Creo que con mi intuición podría obtener algunas de las mismas respuestas que dan las máquinas en el hospital, […] Tu propia conciencia puede también darle señales en el sentido de lo que debe suceder después”.

“Creo que muchas mujeres de parto libre creen, lo sé, que muchos problemas de maduración y de ser humanos (…) tienen sus raíces en cómo nacemos. (…) Cuando contemplo la dureza y frialdad a que ha llegado la sociedad pienso: “Sí, no me sorprende cuando vemos cómo nacemos todos”. Veo una conexión allí”.

“Un parto, ¡puede ser tan reafirmante! Tu experiencia tiene un impacto de por vida. […] Y sí, realmente me he convertido en una persona diferente a través de ese parto pues me enfrenté realmente a todos mis miedos. Porque realmente lo hice yo misma y no fue la matrona quien ‘hizo’ mi parto”.

“Yo soy la parturienta y la responsable en último término. Incluso si usted está sentada a mi lado al final la responsabilidad de mis decisiones es mía”.

“Yo lo veo muy claro […] Mi conciencia no me remuerde y pienso que sería peor si no hubiera sido capaz de tomar mis propias decisiones en torno al parto”.

“[Después de descubrir que el bebé venía de nalgas] Lloré en el automóvil. […] Y luego pensé: “Sí, ahora es imposible el parto en casa”. […] Entonces lloré, calculo que una hora más. Luego entré en Internet y me uní al movimiento del parto […]. Y luego, al cabo de una hora, encontré a alguien que me dijo: ‘Te ayudaré en casa junto con tu [propia] matrona”.

 “Creo que estaba de 34 semanas y entonces me uní al Free Birth Group en Facebook y también había [una matrona]. [Una amiga] comentó: [la matrona] “Es de primera. Podrías sugerir lo que quisiera que ella lo haría”. Entonces la llamé”.

“[…] Le había recomendado a mi compañero que si…supongamos perdiera mucha sangre, realmente una gran cantidad de sangre…el baño se llena rápidamente pero ciertamente se puede ver la diferencia … si no pudieras ver mis piernas más […]. Pero sobre todo que tenía que estar pendiente de mí. Si estuviera algo distraída o somnolienta, tenía que llamar al [número de emergencias]”.

Conclusión

En países en los que existe atención organizada profesional al embarazo y parto, el parto libre es una renuncia y una denuncia a dicha atención.

Bibliografía  

Birthing Outside the System: Wanting the best and safest. http://researchdirect.uws.edu.au/islandora/object/uws%3A29953/datastream/PDF/view

Birthing outside the system: Perceptions of risk amongst Australian women who have freebirths and high risk homebirths. https://www.midwiferyjournal.com/article/S0266-6138(11)00181-1/abstract

Women׳s motivations for having unassisted childbirth or high-risk homebirth: An exploration of the literature on ‘birthing outside the system’. https://www.midwiferyjournal.com/article/S0266-6138(16)30010-9/abstract?code=ymidw-site

Tensions and conflicts in ‘choice’: Womens’ experiences of freebirthing in the UK https://www.midwiferyjournal.com/article/S0266-6138(16)30123-1/abstract?code=ymidw-site

Refusal of recommended maternity care: Time to make a pact with women? https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1871519217307102

Deliberately unassisted birth in Ireland: Understanding choice in Irish maternity services. https://www.magonlinelibrary.com/doi/abs/10.12968/bjom.2016.24.3.181

Why do women choose an unregulated birth worker to birth at home in Australia: a qualitative study. https://bmcpregnancychildbirth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12884-017-1281-0

Why do some women choose to freebirth? A meta-thematic synthesis, part one. https://www.researchgate.net/publication/273336517_Why_do_some_women_choose_to_freebirth_A_meta-thematic_synthesis_part_one

Why do some women choose to freebirth in the UK? An interpretative phenomenological study. https://bmcpregnancychildbirth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12884-016-0847-6

Women’s motivations for choosing a high risk birth setting against medical advice in the Netherlands: a qualitative analysis. https://bmcpregnancychildbirth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12884-017-1621-0

Nous sommes les freebirthers. Enfanter sans peur et sans reproche. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13698575.2017.1327038

“Midwife to Myself”: Birth Narratives among Women Choosing Unassisted Homebirth. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/j.1475-682X.2008.00272.x

Unassisted childbirth: why mothers are leaving the system. http://jme.bmj.com/content/early/2013/04/09/medethics-2012-101150.short

Giving Birth Outside the Health Care System in New Brunswick: A Qualitative Investigation. http://med-fom-crhr.sites.olt.ubc.ca/files/2015/12/leblanc2015_giving-birth-outside-the-health-care-system-in-new-brunswick.pdf

Getting the ‘Comfortable’ to listen: a mixed methods study of refusal of recommended maternity care. https://espace.library.uq.edu.au/view/UQ:718630

Less or more? Maternal requests that go against medical advice. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1871519217307035

Unassisted childbirth. https://en.wikipedia.org/wiki/Unassisted_childbirth

 

Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández

Juan Gérvas, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. Mercedes Pérez-Fernández, médico general rural jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España.

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