Política y Sociedad La Asociación Española de Medicamentos Genéricos presenta un informe sobre el sector

La pandemia de la Covid-19 revalida al genérico y justifica apoyo desde el poder político

La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG) ha confirmado que este sector ha revalidado su función como red de seguridad para el Sistema Nacional de Salud (SNS), y para el acceso a los fármacos de todos los ciudadanos, lo que puso de manifiesto durante la presente crisis sanitaria provocada por la pandemia de la Covid-19.

Los máximos responsables de la patronal del genérico presentaron el primer documento de conclusiones al respecto sobre la industria de genéricos en España, en un encuentro informativo conducido por su directora de Comunicación, Marisol Atencio. En su introducción, afirmó que el texto presentado incluye las valoraciones de las compañías y su forma de abordar la crisis sanitaria durante los dos últimos meses de gran incertidumbre para el país.

Raúl Díaz-Varela

Una red segura e imprescindible

El presidente de AESEG, Raúl Díaz-Varela, dio voz a las 21 compañías del sector, cuyo lema es ‘Al servicio de los ciudadanos y del Sistema Nacional de Salud’, un bien común para el que constituye una “red de seguridad” que garantiza el acceso a los tratamientos de manera costo eficiente.

Fuerte presencia nacional

Sobre estas corporaciones representadas por la citada Asociación, su máximo representante cifró en nueve las que son de raíz nacional y que tienen ocho plantas de producción operativas en España, junto a 12 multinacionales que disponen de cinco plantas en el país, cuatro en otros países europeos y tres fuera de la Unión Europea (UE).

Raúl Díaz-Varela recordó que, de cada 10 medicamentos genéricos administrados en España, siete se fabrican dentro de su territorio, al ser un sector que antes, durante y después de la crisis sanitaria seguirá permitiendo el acceso a la medicación a un mayor número de pacientes, sin que se el presupuesto público haya variado para facilitarlo.

Marisol Atencio

Prioridades propias y generales

De esta forma, acreditó Díaz-Varela que la industria del genérico es esencial para España y que, como tal, no deja de trabajar en ningún momento desde que estalló la pandemia, ni tampoco bajo el Estado de Alarma, dentro de un sector en el que la prioridad es, desde el principio, proteger a todos sus trabajadores y colaboradores, mediante medios materiales, protocolos y formación específica.

En relación con el SNS, este ponente aseguró que el compromiso es garantizar el suministro a la población de medicamentos destinados a la Covid-19 y para el resto de condiciones de salud, en una misión en la que la comunicación fue muy fluida con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y el resto de instituciones, al ritmo que cambiaban las necesidades con la pandemia.

Hospitales y farmacias

Con el foco puesto en los hospitales, las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y las plantas de atención especializada, el presidente de AESEG aseveró que los medicamentos ayudaron a superar una situación verdaderamente dramática, especialmente vivida por los profesionales que atendían a los pacientes intubados, con especial protagonismo de fármacos para la sedación, el dolor y la infección, como propofol, fentanilo o hidroxicloroquina, entre otros.

Para atender esta gran demanda, se redoblaron los esfuerzos en las plantas de producción, que mantuvieron su actividad las 24 horas de los siete días de la semana, con lo que se demostró la fortaleza de este sector, para garantizar, entre otras cosas, el listado de la AEMPS, con los 383 medicamentos esenciales para el abordaje de la Covid-19, para los cuales un 70 por ciento disponen de presentaciones genéricas.

Sin subir los precios

En ese sentido, Díaz-Varela hizo ver que ese mayor volumen de medicamentos no afectó a su precio, dado que el 96 por ciento de ellos se mantuvieron por debajo de los 10 euros de coste unitario y que el 68 por ciento lo hizo por su precio fijado en cantidades inferiores a los tres euros.

Todo ello a partir de un mismo compromiso reeditado con las oficinas de Farmacia, insistió este ponente, a las que se ayudó en sus picos de demanda de la segunda semana de marzo y con las que se evitó que la población hiciera acopio de fármacos para varios meses, lo que permitió al sector atender al crecimiento solicitado de unidades (volumen) sin que fallara el suministro, por su capacidad industrial y su presencia en el país, con lo que las farmacias pudieron mantener su papel de cercanía y servicio al ciudadano.

Dificultades superadas

No ocultó Díaz-Varela que el cierre de fronteras en el que incurrieron algunos países europeos durante algunos momentos de la crisis, incluida España, no fueran complejos de abordar. Concretamente, se refirió a las dificultades para conseguir determinados principios activos en el exterior, factor que encareció los costes intermedios sin que, como ya apuntó antes, esta circunstancia tuviera repercusión en el precio abonado por los pacientes.

Además, Díaz-Varela señaló la urgencia para garantizar con Equipos de Protección Individual (EPI) la seguridad del personal que trabaja en el sector, lo que también elevó los costes de producción, capítulo de encarecimiento que también se vivió con otras materias primas y los costes de transporte aéreo y marítimo para la importación.

También en investigación

Pese a lo anterior, celebra el presidente de AESEG que todo esto se pudo encauzar, afortunadamente, al tener numerosas fábricas en el país y otros de Europa, con los que se acordaron corredores logísticos a la vez que se llegaba a compromisos con los fabricantes proveedores de principios activos desde otras naciones.

Díaz-Varela confirmó que las compañías de genéricos mantienen su participación en muchos de los ensayos clínicos realizados y en curso, como acreditaron los primeros estudios efectuados sobre pautas de tratamiento con medicamentos como la hidroxicloroquina, la cloroquina y la azitromizina.

No hay recetas simples

Además de recalcar que se evitaron las faltas de suministro gracias a la potencia del sector, el presidente de AESEG ve otras lecciones aprendidas sobre las bajadas de precios sin freno para los medicamentos o el error de recurrir a suministradores únicos, como hubiesen planteado las subastas de fármacos.

Elogió también Díaz-Varela las donaciones de material de protección, medicamentos para ensayos, alimentos y todo tipo de ayuda a sectores próximos a la industria del genérico, efectuadas por esta durante los meses pasados, y como prueba de su ayuda a los colectivos más desfavorecidos, precisó.

Menos desabastecimientos

Razona el presidente de AESEG que, al evitar que se comprara medicación en farmacias para tres meses al principio de la crisis sanitaria, la coordinación con la distribución farmacéutica permitió que los fármacos llegaran a todos los pacientes necesitados de ellos, con la ventaja obtenida, e informada desde el Centro de Información sobre el Suministro de Medicamentos (CISMED), de que se dieron menos desabastecimientos durante la pandemia, que antes de iniciada.

En relación con el paracetamol , también indicado para la Covid-19, este directivo refirió que India cerró sus fronteras y la presión de la demanda hizo subir los costes de producción y de transporte, mientras que, sobre la hidroxicloroquina, añadió que fue suministrada por algunas compañías del sector a coste cero. En algunos momentos, declaró que fue necesaria la intervención de la Comisión Europea para defender la libre circulación de mercancias dentro de la UE.

Peticiones razonables

Aportó Díaz-Varela algunas ideas tan razonables como razonadas. En primer lugar, cree que deberá haber cierta flexibilidad en precio para los genéricos, a negociar un poco más adelante, porque las compañías no pueden vender medicamentos a pérdida cuando hay incrementos generalizados de consumo.

En segundo lugar, no transmitió el presidente de AESEG ningún género de queja, especialmente desde un sector esencial para un país que se enfrenta a una dura crisis socioeconómica con otras actividades casi detenidas o muy castigadas.

Por todo ello, además, elogió Díaz-Varela el trabajo realizado por el secretario general de AESEG, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, al coordinarse con la AEMPS y la Comisión Europea. De esta forma, fue posible solventar los problemas con los suministros originados desde Finlancia, India y Suiza.

Nos vemos en junio

Para el presidente de esta Asociación, será clave atender las necesidades de los 10.000 pacientes que, según calculó el Ministerio de Sanidad, pueden requerir UCI al desarrollar sus casos de la Covid-19. Por ello, estima que, a mediados del próximo mes de junio, se volverán a abrir los canales de comunicación con las Administraciones, con los que AESEG tiene buen clima de interlocución.

En ese momento, a pesar de que el SNS no deja de apretar en cuestión de precios, habrá que negociar para encontrar umbrales razonables de rentabilidad empresarial para el sector, en cualquier caso, advirtió Díaz-Varela, no antes de que se levante el Estado de Alarma.

Sin falsificaciones de mención

Sobre las falsificaciones de medicamentos, Díaz-Varela explicó que solo suelen tener cabida por Internet y que, al saber que las autoridades ya están activamente en este tema, solo cabe recordar a los pacientes que compren sus medicamentos en sus farmacias de siempre.

Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda

Momentos críticos

Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda resumió algunas de las lecciones aprendidas sobre la red de seguridad que representa el sector para acceder de forma coste eficiente a los medicamentos, tanto en los hospitales, con los pacientes críticos, como en las oficinas de Farmacia, con el resto de la población; al ofrecer el 70 por ciento de los fármacos esenciales para la Covid-19, según la AEMPS, tal como reiteró.

Picos de demanda

Insistió, igualmente, Rodríguez de la Cuerda en que el sector sabe encajar los picos de demanda debidos a las urgencias de la pandemia, con un esfuerzo para asumir el aumento de los costes directos, pero sin variación alguna en los precios.

Por esta razón, pidió el citado ponente que las Administraciones y las compañías tracen un plan de previsión ante situaciones tan límite como las vividas, para garantizar la colaboración de un sector con 13 plantas de fabricación en España que, después de 22 años en el país, da empleo de calidad a 40.000 empleados de los que la cuarta parte son directos, como directa es la aportación de esta industria a la I+D+i y PIB nacionales.

Según Rodríguez de la Cuerda, la pandemia ya supone una base suficiente de reflexión para que la Administración mire con mejores ojos al sector, al ser estratégico y merecedor de un plan específico que incluya los estímulos industriales necesarios, sin que quepan en el futuro subastas que, de haber estado activas durante la pandemia, habrían resultado letales, según sentenció.

Umbral de mínima rentabilidad

Para el secretario general de AESEG, los genéricos son parte de la solución al problema de los desabastecimientos, antes de la pandemia, y con ella, a pesar de que el umbral mínimo de rentabilidad de las compañías es muy bajo.

Pidió este directivo, además, aumentar la partida sanitaria para el país, de cara a poder atender necesidades inminentes, sin obstar a que se dibuje un nuevo escenario de oportunidad para el SNS. En otro aspecto, confesó que las tensiones iniciales fueron duras, pero que, con una buena coordinación con la Dirección General de Aduanas y la AEMPS, se aseguró la medicación a la población.

Mesas de reconstrucción

Sobre las mesas de reconstrucción para el país, citó Rodríguez de la Cuerda una principal en la que está personada la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), de la que AESEG es parte integrante, al tiempo que hay un segundo nivel con grupos de trabajo en los que participa la patronal del genérico para elevar iniciativas al Congreso de los Diputados y al Senado.

Mínimos índices de falsificación

Rodríguez de la Cuerda precisó durante la presentación del mencionado documento de AESEG que el 95 por ciento de falsificaciones de medicamentos se producen en la red y que el canal más seguro siguen siendo las farmacias.

Tal como describió este ponente, las falsificaciones suelen afectar más a productos destinados a estilos de vida que a medicamentos para patologías. Recordó, sin embargo, que AESEG intentó quedar fuera del Sistema Español de Verificación de Medicamentos (SEVeM) de serialización, por no existir retorno de inversión y exigir una fuerte inversión que tienen que costear las compañías con gran esfuerzo.

En cualquier caso, el secretario general de esta Asociación dejó claro que no hay riesgos cuando se acude al canal legal al comprar los medicamentos y que también hay una trazabilidad altamente fiable de los fármacos en los hospitales.