Política y Sociedad Aunque el CGCOM también ve esperanza tras la crisis

La pandemia de la Covid-19 trae cansancio, abatimiento e indignación a la profesión médica

Serafín Romero OMC

El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) ve cierta esperanza tras la pandemia de Covid-19, a pesar de que, hasta ahora, solo ha traído cansancio, abatimiento e indignación para la profesión médica, además de compañeros fallecidos, enfermos o en trance de difícil rehabilitación; en lo que fue la sensación que se extrajo de la rueda de prensa celebrada por el presidente de esta institución, el doctor Serafín Romero, en un acto que fue conducido por la directora de Comunicación de la misma, Teresa Alfageme.

Serafín Romero

Las cifras del dolor

Serafín Romero agradeció a los medios de comunicación mantener viva la llama de la información y deseó que el encuentro fuera uno de los últimos que hubiera que celebrar a distancia. Por otro lado, también aseguró que la institución que preside tiene ante sí una importante tarea de adecuación deontológica ante las circunstancias vividas en esta fase de pandemia marcada por la conmoción y la incertidumbre.

Recordar a los que faltan

Romero también tuvo un mensaje de condolencia y pesar por las 27.650 personas muertas en España a causa de la Covid-19, según las cifras oficiales, así como para sus familias, en una larga lista en la que ya se incluyen a 50 compañeros y otros queridos representantes de las profesiones sanitarias hermanas, como la Enfermería y la Farmacia.

No ve el presidente del CGCOM, en ese sentido, asumible que los profesionales sanitarios infectados en España ya rocen los 51.000 y que haya facultativos que todavía luchen por sobrevivir en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), junto a muchos otros que tienen por delante una larga temporada de recuperación sin tener la certeza de que puedan llegar a un estado de salud igual al que tenían antes de la pandemia.

Esperanza, abatimiento, indignación

Describió el máximo representante de esta corporación los tres estados anímicos y colectivos por los que pasó y pasa la profesión médica estos meses, sentimientos que le acompañan en tres etapas que tienen como nexo común el sobreesfuerzo y el cansancio.

Según Romero, los médicos españoles han transitado de la resignación a la indignación, pasando por el abatimiento, desde que empezó la pandemia, profesionales que vuelven a casa, cuando pueden, con la preocupación de encontrar soluciones para un enorme número de pacientes.

Todo ello por culpa de una pandemia que vino a cambiarlo todo, aunque, por otra lado, también ve este ponente en todo ello la oportunidad de abrir los ojos a nuevas formas de mirar y entender las cosas, como enseña el libro ‘La Peste‘, de Albert Camus.

Teresa Alfageme

Atender sin descanso

Según su presidente, el CGCOM tuvo que sobrevolar sobre tres etapas de la enfermedad tan distintas como la escalada galopante de casos; la cuarentena, con sus necesidades intrínsecas; y la fase de meseta.

El personal “escudo”

En la primera fase, explicó el presidente de esta institución, la misma vio crecer el problema de manera vertiginosa con una vivísima preocupación por el personal “escudo”, tal como lo bautizó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una de sus comparecencias televisivas, profesionales que tuvieron que valerse de medios de protección artesanales o prestados por gentes de buena voluntad, con los que tuvieron que trabajar, para llegar a la segunda etapa, de contención y cuarentena, donde el riesgo de contagio personal se extendió al temor por las propias familias de los profesionales, extremadamente expuestos y con gran carga de afectación en el momento de enfermar.

En la tercera etapa, pese a haberse ampliado los medios de protección, llegó la indignación de saber que muchas de las compras realizadas por las autoridades centrales fueron de material defecuoso.

Aprender a desescalar

Al iniciarse el proceso de desescalada, Romero aunó la búsqueda de una nueva normalidad socioeconómica para los ciudadanos, por un lado, a otra en la que la Sanidad, en todos sus niveles, deberá reponerse del daño recibido.

Esto supone para el CGCOM, tal como describió su presidente, una enorme carga de trabajo de adaptación a los modernos medios telemáticos, sin que haya existido para la Comisión Permanente y los equipos técnicos necesarios ni sábados ni domingos, ni Viernes Santo, ni día de San Isidro, porque todo el tiempo se destinó a preparar textos de posicionamiento de la profesión médica desde tempranas alturas del mes de febrero de este año.

Ese era un tiempo aquel en el que, sin embargo, aún no se sospechaba todo lo que habría de venir, mientras que, algo más tarde, el 29 de febrero, se pudo celebrar de la forma más atípica e inesperada posible el centenario de la OMc, a la vez que se cancelaban todas las reuniones y congresos médicos.

Esta fue una decisión bien fundada en los datos que llegaban de China, Corea del Sur e Italia, apostilló Romero, junto a algunos servicios médicos con todos sus miembros infectados por SARS-CoV-2, como ocurrió, puso como ejemplo, en Navarra.

Máxima desprotección

El presidente del CGCOM situó en el 22 de marzo el momento máximo de desesperación entre los médicos por la falta de Equipos de Protección Individual (EPI). Entonces, la respuesta fue la campaña ‘Ni un día más‘ sin estos medios materiales imprescindibles, a la que siguió otra titulada ‘Ni un test menos‘, difundida para completar la anterior, desde el 1 de abril.

Estas campañas se vieron reforzadas, como añadió el presidente del CGCOM, por la iniciativa ‘Aquí vive un héroe‘, con la que se quiso difundir, con medios propios, la repulsa por los ataques e injurias que recibían los colectivos profesionales, como el médico, expuestos a un mayor riesgo de contagio por su trabajo, tales como policías, servicios de asistencia y el personal de la distribución alimentaria.

Ninguneo ministerial

Dentro de su discurso, el presidente del CGCOM considera que esta institución podría trabajar con el Ministerio de Sanidad en el desarrollo de guías nacidas del consenso. Sin embargo, lamenta que, hasta el momento, los representantes de la profesión médicaestán alejados de las zonas de decisión sanitaria, con lo que no se aprovecha su experiencia ni su criterio en cuestiones directamente relacionadas con la salud, dado que, afirmó, no basta con saber con alguna antelación lo que se va a hacer en Sanidad, sino que habría que contar también con su compromiso a la hora de optar por unas soluciones u otras.

Para Romero, los Ministerios de Sanidad y Trabajo deberían, además, ser conscientes de que la profesión de médico entraña un riesgo importante, como lo acreditan los 50 compañeros fallecidos a resultas de su labor asistencial, situación que le llevó a pedir que la Covid-19 supere la categoría Dos, que recibió la primera epidemia de SARS de 2006, para pasar a nivel Cuatro, de pleno derecho, como enfermedad profesional.

No toda decisión es fundada

En su valoración política, Romero entiende que, desde que empezó todo esto, se toman decisiones desde el ámbito rector del país sin suficiente soporte científico y sin tener en cuenta las opiniones de los consejos generales de Medicina, Enfermería, Farmacia (CGCOF) y Veterinaria, entre otras profesiones vinculadas con la salud.

Todo ello dado que parece que se decide, en numerosas ocasiones, solo a partir de meras opinione, estado de las cosas que le llevó a este ponente a solicitar que se reconduzca todo al amparo de la ética para no alentar falsas esperanzas ni alimentar debates estériles.

Acciones legales en el horizonte

Preguntado el presidente del CGCOM sobre posibles acciones legales a emprender, al estilo de las iniciadas por el Consejo General de Enfermería y los sindicatos médicos, respondió que esta institución elevará a su Asamblea General la interposición de una querella, probablemente, por comisión de omisión al obligar a los médicos a trabajar en condiciones de riesgo.

En ese sentido, explicó Romero que el CGCOM no puede tomar decisiones de calado sin el apoyo expreso de la Asamblea General. No se hizo así, por ejemplo, en el caso del denominado Procés de Cataluña, y la iniciativa tuvo contratiempos y resultados contraproducentes a los esperados.

A ello, este ponente añadió que esta corporación aún no tiene disponible el voto telémático que puede hacer posible la celebración de dicha Asamblea, en condiciones de confinamiento relativo.

Mascarillas defectuosas

Esto no obsta, aclaró Romero, para que la Comisión Permanente del CGCOM esté deseosa de intervenir para que se aclaren extremos como el de las 64.000 mascarillas defectuosas, que merecen, a no dudarlo, una acción legal como acusación particular.

También comentó Romero, en este punto, que sí hay algunas acciones legales en marcha a nivel de colegios provinciales. Sobre el particular, ve igualmente una oportunidad para avanzar en la reunión que mantendrá esta semana el Foro de la Profesión Médica de España (FPME).

Pacientes como centro de todo

Para este ponente, el dolor de estos meses viene de los casos vividos por los médicos en primera persona y de la convicción de que hay que atender con especial esmero a los pacientes crónicos e inmunodeprimidos.

Todo ello con una dificultad inherente a la conciencia del médico que se ve obligado por las circunstancias a priorizar a unos pacientes sobre otros, según criterios marcados por la limitación de recursos, como ocurre en las catástrofes, además de la contradicción que supone que el médico no cuente con información suficiente para proteger al paciente y a sí mismo.

Al lado del colegiado

Dentro de las acciones y ayudas que ofrece el CGCOM a los miembros de los colegios, Romero destacó los esfuerzos realizados para que los certificados de defunción puedan incluir la Covid-19 como causa de muerte, desde mediados de marzo. De esta manera, esto podrían contribuir a despejar la controversia que aún permanece en España sobre el número de muertos debidos a la pandemia.

Romero hizo, además, referencia al plan de comunicación que se desarrolla dentro del observatorio de los colegios provinciales de médicos. En ese sentido, anima a todos los colegiados para que refieran toda la información importante sobre la pandemia, con una invitación añadida, sumó, para que usen sus sistemas de recursos.

Defender y proteger

El presidente del CGCOM confirmó que se mantiene vigente el entorno jurídico y de defensa profesional para los médicos. Considera, además, necesario recordarlo porque, cuando esta “luna de miel” termine, y se reabran los juzgados, advirtió de que habrá tentaciones de buscar culpables y eso suele acabar yendo a por la parte más débil, que siempre es el profesional sanitario.

De este modo, entiende que, en la vuelta al trabajo, habrá que tener muy presentes a las segundas víctimas, que son los médicos, además de reparar en que, si la inmensa mayoría de facultativos no tenían problemas de Salud Mental antes de la pandemia, ahora será más necesario que nunca el ajuste anímico y psicológico de muchos de ellos.

Bondad del Programa PAIME

En esos casos, aseveró Romero, se mostrará, de nuevo, insustituible el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) y los equipos de psicólogos. Dentro de ese cauce de protección social para las familias de los médicos en infortunio, también habló de aparatos de oxígeno y servicios de rehabilitación, propios de una institución que lleva más de un siglo al cuidado de sus colegiados y que serán puestos al servicio de los que tengan secuelas de su enfermedad.

Por otro lado, y de cara a ayudar a los médicos que trabajan como autónomos, el presidente del CGCOM citó los contactos celebrados con la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) y la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), habida cuenta de que parte de los facultativos que trabajaban en esta modalidad tuvieron que cerrar su consulta.

Colegiación expréss

En el aspecto formativo, Romero se refirió al acuerdo alcanzado entre la Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC), que preside el doctor José Ramón Repullo, y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII, para, a continuación, mencionar la Guía de Colegiación Telemática, que permite sumar a miles colegiados jóvenes al esfuerzo común contra la Covid-19.

Se trata de una aplicación que permite realizar los trámites sin desplazamiento y de la forma más cómoda, aunque en el caso de los médicos venidos de Venezuela, principal país exportador de médicos en este momento, las dificultades suelen venir de la falta de colaboración política por parte del Gobierno de este país caribeño.

Los MIR también son médicos

Romero cifró en 17.000 los compañeros Médicos Internos Residentes (MIR) pendientes de plaz, a tener en cuenta en la decisión gubernativa y profesional de no perder personal, lo que conlleva contratar a todos los MIR, por un tiempo tasado y con reconocimiento de fecha de inicio de especialización.

Hizo mención este ponente de la carta que se cursará a los Gobiernos de las comunidades autónomas, con objeto de que mantengan al personal especialista hasta el final de la desescalada por el mismo periodo de tiempo en todos los territorios, con especial atención a los R4, pero que ni estos, ni los R0, que aún están pendientes de iniciar su MIR, sean usados como mano de obra barata.

Junto a lo anterior, Romero se hizo eco de la dificultad, imposible hoy por hoy, de citar a todos los médicos con el MIR aprobado, para que elijan plaza en el Ministerio de Sanidad, en Madrid. En cualquier caso, pidió a las Administraciones que no prescindan de ningún médico porque hoy todos son imprescindibles.

Atención Primaria y el miedo al repunte

Consultado por Acta Sanitaria, el presidente del CGCOM asumió que, de cara a un posible repunte de la pandemia, no tranquiliza saber todavía si el calor del verano anula al nuevo coronavirus. Temió, por ello, el precedente de otras epidemias históricas, en los que los rebrotes fueron peores que las primeras oleadas.

Para Romero, subsisten también otros interrogantes, como que no haya tratamiento concluyente para la Covid-19, además de que la vacuna aún sea incierta, a pesar de las grandes inversiones que se realizan en desarrollarla.

Concluyó el presidente del CGCOM con el razonamiento de que, aunque ahora toca a la Atención Primaria llevar el peso de la pandemia, no hay que olvidar que este nivel asistencial asumió el 80 por ciento de los casos desde que el SARS-CoV-2 llegó a España y empezó a contagiar.