Punto de vista los otros aspectos de la formación médica

Paliativos que ayudan a que el paciente afronte su final con serenidad

Desde una experiencia personal, la autora reclama una formación específica sobre los cuidados paliativos porque el médico, a lo largo de su ejercicio profesional, deberá enfrentarse con el proceso final de algunos pacientes.

Soy María Cano, médico especialista del servicio de Medicina Interna en el área de pacientes crónicos, pluripatológicos y de cuidados paliativos del Hospital San Juan de Dios de Sevilla. Cada día me enfrento al fallecimiento de pacientes y cada día tengo más claro que el cuidado de un paciente en situación de cuidados paliativos requiere de una sensibilidad especial, hay que formarse e informarse para entrar con delicadeza en el interior del otro y estar preparado para abarcar los aspectos más emocionales. La otra persona espera que se entienda su sufrimiento y su modo de pensar. Debemos estar preparados para la escucha activa porque, cuando parece que ya no se puede hacer más, hay mucho que hacer.

A medida que una enfermedad incurable avanza y la muerte puede ser próxima, la persona puede ver alterada su integridad y los profesionales que la acompañan en este proceso deben adquirir herramientas para facilitar, en la medida de lo posible, las últimas etapas y que el paciente llegue al final con serenidad y confianza.

Atención integral

Hay que formarse e informarse para entrar con delicadeza en el interior del otro y estar preparado para abarcar los aspectos más emocionales

La base del tratamiento en un paciente al final de la vida incluye una atención integral que tenga en cuenta aspectos físicos, emocionales, sociales y espirituales. La persona se enfrenta al final de su propia historia y debe encontrar sentido a todo su vivir.

Atendemos al paciente y también a su familia en un proceso en el que debemos acompañar, aliviar el sufrimiento, integrar aspectos psicológicos y espirituales del enfermo y ayudar a la familia a afrontar la enfermedad y el duelo posterior. Por ello debemos formarnos para dar respuesta a la necesidad de mejorar la asistencia de enfermos terminales, en un mundo en el que cada vez son más prevalentes las enfermedades oncológicas y degenerativas.

Los médicos salimos de la carrera sin saber cómo muere un paciente; en la residencia nos forman para diagnosticar y curar y, sin embargo, ¿qué médico no se enfrenta antes o después a la muerte de un paciente? Todos deberíamos recibir formación para la atención del paciente terminal. El hecho de adquirir competencias más avanzadas en cuidados paliativos contribuirá, además, a mejorar la calidad de vida de estos enfermos al final de la vida y, en definitiva, humanizar la asistencia médica.

 

María Cano Guzmán

Médico Internista

1 Comentario

  1. Rafael Pacheco Guevara says:

    Correcto!
    Buena capacidad de síntesis.
    … Fiel reflejo de una magnífica actitud profesional.
    Absolutamente de acuerdo.

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