Política y Sociedad la fundación oafi pide reunirse con el ministro de sanidad, salvador illa

Los pacientes de artrosis verían “antisocial y discriminatoria” la desfinanciación de Sysadoas

La Fundación Internacional de Pacientes con Artrosis (OAFI) ha presentado, este jueves, 9 de julio, el ‘Segundo Manifiesto contra la desfinanciación de los Sysadoa’s en el tratamiento de la artrosis’, en un encuentro en el que el presidente de esta organización, el doctor Josep Vergés, aseguró que, de llevarse a cabo dicha desfinanciación, “sería una medida antisocial y altamente discriminatoria con los mayores y las mujeres”.

En esta presentación intervinieron, además de Josep Vergés, la vicepresidenta segunda de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC), la doctora Ana Molinero; el director del Foro Español de Pacientes, el doctor José Luis Baquero; el presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis), Antonio Torralba; la tesorera de la Asociación Española con la Osteoporosis y con la Artrosis (Aecosar), Carmen Sánchez; María Antonia Robles, que fue presidenta de Aecosar; y la responsable del área de pacientes de OAFI, María Teresa Vergés.

Josep Vergés y María Teresa Vergés

Asimismo, participaron los doctores Antonio García, que es farmacólogo clínico y catedrático emérito de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y Miguel Bernard, que es especialista en Reumatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid. Este encuentro también contó con el testimonio de dos pacientes con artrosis y de diferentes profesionales sanitarios que se muestran en contra de la decisión del Ministerio de Sanidad de desfinanciar los medicamentos conocidos como Sysadoas.

La artrosis es una enfermedad que afecta, en su mayoría, a pacientes “frágiles, mayores y crónicos, los cuales han sufrido mucho más durante el confinamiento y todavía siguen así. Hay que tenerlos en cuenta. La desfinanciación debería hacerse después de haber oído a estos pacientes y a los sanitarios. No debe hacerse solo pensando en criterios economicistas, hay que pensar en los pacientes, ya que algunos no tienen alternativa a los Sysadoas”, explicó Ana Molinero.

Mayores y mujeres

“Con este manifiesto, firmado por las organizaciones presentes, representamos a alrededor de 10 millones de pacientes”, sostuvo el presidente de OAFI, que indicó que “existe evidencia sólida de que el sulfato de condroitina y la combinación de este con la glucosamina, incluidos en el grupo de Sysadoas, son tratamientos eficaces y seguros”.

“Queremos aclarar al Ministerio de Sanidad que dejar de financiar estos fármacos sería una mala decisión que atentaría contra la Sanidad universal, los mayores y la mujer; ya que, de cada tres pacientes con artrosis, dos son mujeres. Además, esta medida no ahorraría nada, porque podría haber más incapacidades, más necesidad de prótesis, etc. No ganaríamos nada desfinanciándolos”, aseguró María Teresa Vergés, que reveló que “la directora general de Farmacia, Patricia Lacruz, no nos quiso recibir, lo cual es preocupante, pero el ministro de Sanidad, Salvador Illa, nos dijo que nos recibiría en febrero, ahora que ha pasado la pandemia, esperamos que nos reciba pronto”.

El representante de la Fundación insistió en que “la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) aprueba la eficacia de estos fármacos, hay evidencia científica y clínica”. “Si se desfinanciaran, creo que sería la primera vez que se dejaría a un colectivo sin tratamiento, pues parte de los pacientes con artorsis no pueden consumir antinflamatorios, que pueden provocar muchos efectos secundarios y hasta la muerte”, añadió.

José Luis Baquero

Revalidados por la EMA

José Luis Baquero afirmó que, desde la organización a la que representa, están “indignados con la situación que podríamos vivir si se llegan a desfinanciar los Sysadoas. La propia Agencia Europea del Medicamento (EMA) los revalida como productos eficaces y seguros”. La Administración “debe responder qué solución se va a dar a los pacientes que se encontrarán en un vació terapéutico porque no pueden tener alternativa a los Sysadoas, que no pueden estar de por vida con antinflamatorios”, manifestó.

Por su parte, Antonio Torralba reivindicó el papel de los pacientes en este tipo de decisiones. “No queremos que nadie hable por nosotros. Tienen que contar con las asociaciones de pacientes y con profesionales como los farmacéuticos. Si se dejan de financiar estos fármacos, 400.000 personas se quedarían sin acceso a ellos. ¿Qué impacto y qué coste va a tener esto en la Sanidad Pública?”, se preguntó.

Carmen Sánchez, además de tesorera de Aecosar, padece artrosis. “Desde que me recetaron Sysadoas, no he necesitado tomar antinflamatorios. No puedo permitir que me quiten un medicamento que para mí ha sido vital para el dolor de la artrosis de rodilla”, señaló. “Cuando salió la noticia de la desfinanciación, recibimos un aluvión de llamadas de pacientes preocupados. Las personas con artrosis tienen muchas limitaciones. Muchas viven solas, si les quitamos ese medicamento que le genera calidad de vida, les quitamos derechos de un plumazo”, apuntó María Antonia Robles.

Deterioro por la Covid-19

Vergés relató que, debido a la Covid-19, OAFI “ha recibido muchas llamadas, por temor de los pacientes, afectados psicológicamente. Si encima nos quitan los Sysadoas, el deterioro de las personas mayores va ser todavía peor. Muchas personas mayores tienen hijos que se han quedado sin trabajo y van a tener que mantenerlos con sus pensiones. ¿Cómo van a pagar el medicamento si se deja de financiar?”.

María Ángeles Soria, paciente de artritis y tratada con Sysadoas, aseveró que, desde que toma estos medicamentos, “la frecuencia e intensidad del dolor bajó radicalmente. He estado parte de mi vida muy limitada, con una calidad de vida que no me permitía hacer actividades cotidianas. Pasaron 14 meses desde que me tuve que dar de baja hasta que me recetaron los Sysadoas. A los dos meses de estar con ellos ya estaba mucho mejor que antes. Por tanto, el gasto social es inmenso, pues el dolor no permite trabajar en buenas condiciones”.

María Ángeles Soria

Jesús Quiñones sufre artorisis en la columna, manos y rodillas, y resaltó que, por problemas hepáitcos, no puede tener un tratamiento prolongado con antinflamatorios. “Yo necesito unas dos cajas de este medicamento al mes, pago 50 euros. Si dejan de financiar mi medicina, voy a tener que pagar 100 euros y, mientras, mi nómina sigue igual”, describió.

Seguridad mucho mayor

Antonio García incidió en que “la asociación del condroitin sulfato y la glucosamina tiene la eficacia equivalente a un antinflamatorio y una seguridad mucho mayor, pues no produce problemas de asma, ni gástricos, etc., según estudios”. Miguel Bernad comentó que la decisión de la cartera sanitaria del Gobierno es “economicista y cortoplacista, porque, desde el punto de vista científico, no hay razón para desfinanciarlos”.

“Hemos enviado para publicación un artículo sobre cuántos efectos secundarios ahorramos con Sysadoas en los pacientes con artorsis. Los gastos previstos por los efectos secundarios por no tomar Sysadoas son muy superiores al gasto de los Sysadoas en sí”, argumentó este especialista.

Antonio García

Durante este encuentro se proyectó un vídeo en el que diferentes profesionales expresaban su opinión sobre la desfinanciación de estos medicamentos. Entre ellos, el doctor Sergio Giménez, que es miembro del Grupo de Aparato Locomotor de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), confirmó que los fármacos en cuestión “tienen una seguridad de 96 sobre 100”.

Por otro lado, la vicepresidenta primera de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la doctora Pilar Rodríguez Ledo, destacó su preocupación si “empezamos a hacer una escalda de fármacos cuando se dejen de financiar los Sysadoas, porque el paciente que tenía Sysadoas acabe con algún analgésico o antinflamatorio. Los más perjudicados serán los sectores más pobres de la sociedad”.

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