Punto de vista respuesta al presidente del IDIS

Otro efecto desconocido de la Covid-19: la colaboración público-privada y la inmortalidad

Siempre he defendido la sanidad pública, sin atajos, pero leyendo las declaraciones del presidente de IDIS que publicó Acta Sanitaria el 12-6-2020: “Sin la Sanidad Privada habría el doble de fallecidos por la Covid-19 en España“, reconozco que me han hecho dudar. Es posible que exista en Madrid, al menos en estos momentos,  una forma de colaboración público-privada (CP-P) muy ventajosa para todas las partes.

Comienza el artículo destacando la petición de IDIS  de que no se haga política y superar “maniqueísmos.. ..que proclaman que la Sanidad Pública siempre es perfecta y que la Privada es todo lo contrario, sin un ápice de fundamento…”. y  “aseveró, lo que quiere siempre la gente es recibir una buena atención”.

Pero, más adelante, él mismo hace critica (al Gobierno) antes de pedir compensaciones económicas (a la Administración) por las pérdidas que están teniendo.

No sé si el artículo traduce literalmente las palabras de IDIS, pero el lenguaje no es neutral.

En qué quedamos ¿hacemos política o no la hacemos?

El sector público tiene sus ventajas y sus problemas, y el privado, los suyos. Hace más de ciento y pico de años que los liberales (los de entonces, los de ahora no son tal), en política defendían, por pura lógica y sentido común,  que, si a un cirujano se le pagaba por pierna cortada, en dos generaciones los bebés empezarían a nacer cojos. Posteriormente esto se ha demostrado cierto en múltiples estudios.

El debate CP-P no se puede reducir a un simple debate maniqueo y afirmar “sin un ápice de fundamento”. Estas afirmaciones solo pueden hacerse desde la ceguera inducida por el brillo de las monedas.

También sabe lo que “quiere siempre la gente” y  pide “llegar a los acuerdos como demanda la sociedad en materia sanitaria, sin ….. extremismos”. Saber lo que realmente quiere la gente es muy sencillo: basta preguntarles y, “fundamental”, escuchar su respuesta.

Entre otras múltiples manifestaciones populares, por ej.: en el mandato de E. Aguirre se hizo una votación popular en Madrid donde cerca de un millón de madrileños pidieron sanidad pública 100×100 (financiación, gestión y provisión).  Lo que quiere la gente lo ha manifestado claramente y no es precisamente como lo expresa el presidente de IDIS.

Atendiendo la petición del presidente de IDIS, dejemos la política.

Puede que lo más interesante del artículo sean las cifras sobre las personas atendidas durante la pandemia en la Sanidad Privada: 25.000 pacientes en planta y 2.000 ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), de una población atendida que llegó a las 90.000 personas.

“..el sector evitó que murieran 30.000 pacientes más por culpa de la Covid-19…”. No voy a discutir que en los centros asistenciales privados se curan enfermos, faltaría más (lo de evitar fallecimientos sería otro debate).

La mortalidad en la pandemia, sobre todo en el colectivo de más edad, ha sido muy influida porque los ancianos con pólizas privadas podían acudir al hospital, mientras a los demás se les cerraban todas las puertas. Cosas de la política en la que quedamos que no había que entrar.

La presentación, sin duda, es muy positiva, pero ¿no hubo fallecidos en los centros privados de IDIS? Viendo la cifra de fallecimientos evitados cabe pensar que efectivamente no los hubo.

Aceptando la buena disposición de IDIS de aportar ideas, sería de agradecer que nos explicara la fórmula magistral utilizada para concluir que han evitado tal número de fallecidos. Porque si esa fórmula se puede verificar, extrapolando las cifras de IDIS a las del SNS, habría que plantearse la opción de dejar todo el SNS en manos de IDIS con la posibilidad cierta de alcanzar, casi casi, la inmortalidad.

Experiencia frente a optimismo

La experiencia que conocemos de países con sanidad privada no permite ese optimismo, ni mucho menos.

Solo puedo recordar un cálculo similar al que presenta IDIS. Fue realizado también en Madrid y por ilustres defensores de la sanidad privada. Me refiero a los 400 homicidios que el clan E. Aguirre-Lamela encontraron en el hospital de Leganés. Delante del Juez no apareció ¡¡ NI UNO¡¡. Esperemos que IDIS no haya utilizado la misma fórmula.

Mientras IDIS cumple su promesa de aportar está maravillosa fórmula necesariamente hay que volver a la política porque, en estos momentos, en Madrid sí hay una posibilidad de CP-P. La CM está actualmente gobernada por Ayuso (PP)  sucesora de E. Aguirre (con algún pequeño intervalo, presuntos delincuentes por medio retirados por la Justicia, que no vienen al caso).

La elección de candidatos políticos, generalmente, está sujeta a negociaciones y maniobras ocultas para el común de los ciudadanos. En el caso de Ayuso pienso que su elección fue debida a que el mejor cerebro del clan Aguirre lo tenía el difunto Pecas. Quién mejor que la persona más cercana al cerebro del clan para tomar las riendas. Distinguidos políticos del PP también deben de haberlo entendido así, porque habitualmente ladran antes de razonar.

Pero seamos positivos, en la línea del presidente de IDIS.

Ayuso ha pasado de pasear al perro de la señora a dirigir la Comunidad Autónoma de Madrid. Sin necesidad de comprar ninguna maestría. Ha lidiado con la pandemia sin despeinarse y sin dejar de ir a misa. Lo que muestra un perfil de lo más buscado por cazatalentos y codiciado por grandes empresas. Por todo ello le propongo a IDIS una colaboración muy ventajosa: fichar a Ayuso. Podrían ofrecer a Ayuso el “mando único” de la gestión de todos sus centros sanitarios (residencias, no, que parece que no le llaman la atención).

No puedo imaginar de lo que sería capaz si aplicase su talento en un ámbito coherente con su ideología. Evidentemente, su última idea: hacer un hospital de pandemias pasaría a ser propiedad de IDIS. Ayuso gestionaría su implantación, inicialmente, en España. Pero pronto podría exportarse a todo el mundo. Y cada inauguración sería publicitada y festejada con una corrida de toros.

Y lo que es más importante, en coherencia con la destacada importancia que le dan a los pacientes, no exagero nada si aseguro que, pacientes y no pacientes, el pueblo madrileño le guardaría a IDIS eterna gratitud.

Si IDIS permite que este talento se marchite en la administración pública, volveré a pensar que la CP-P es imposible y que el negocio de la privada sigue estando en parasitar a la Administración Pública.

 

Santiago Porras Carrasco

Médico Inspector de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social