Julian Ezquerra Gadea

Punto de vista

Saber enfadarse (A propósito de la actuación de AMYTS frente a la Consejería de Sanidad)

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Punto de vista

 En su comentario semanal en la Revista Madrileña de Medicina, el secretario general de AMYTS, Julián Ezquerra, enjuicia la actitud totalmente negativa del gobierno de Madrid con respecto a las propuestas del principal sindicato médico de la Comunidad.

Decía Aristóteles: Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo; pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.

Esto me viene a la cabeza cuando me siento e intento analizar lo que nos está sucediendo en Madrid en relación a la Sanidad. Los médicos, y en general todos los profesionales sanitarios, hemos tenido un gran enfado con quien gobierna en la Comunidad, y lo hemos tenido personalizando muy claramente en el ya relevado Consejero Fernández Lasquetty y en su sucesor, el actual consejero Javier Rodríguez. Y además lo hemos hecho en el momento oportuno, en el grado merecido y con propósito y modos correctos. Por tanto, nuestra respuesta al Plan de Sostenibilidad encaja muy bien en el pensamiento de Aristóteles.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid está en una situación de franco deterioro, con expectativas electorales nada halagüeñas, e intentando recomponer unas relaciones con la profesión
Fruto de este enfado logramos parar lo que entendimos era un serio ataque al Sistema Sanitario Público, resultado de una aplicación legal y dentro de los cauces normalizados que permite nuestra legislación. No fuimos con subterfugios, no nos salimos de la legalidad, e hicimos uso de todo lo que se nos permite. Resultado: el Plan de Sostenibilidad se paraliza, cesa el Consejero y creo que a la Comunidad y a su Gobierno les damos una lección.

Pero claro, con la política y, sobre todo, con los políticos hemos topado. Se pasó la época de conflicto, se inició un nuevo periodo de relaciones normalizadas, con dificultades, pues estaban francamente deterioradas, pero los profesionales estamos sabiendo hacerlo o, al menos, lo estamos intentando. No me parece que sea así, en cambio, con los políticos.

Me explico. Este Gobierno de la Comunidad de Madrid está en una situación de franco deterioro, con expectativas electorales nada halagüeñas, e intentando recomponer unas relaciones con la profesión que, al menos, le permitan afrontar un periodo electoral con alguna esperanza. En este contexto, y con su discurso de recuperación económica, la lógica política y la tradición nos hacían prever un acercamiento hacia los profesionales, una vuelta a la situación previa, un reconocimiento a lo que somos, lo que hacemos y lo que aportamos; pero la realidad es otra. Hace meses que intentamos retomar temas pendientes de gran calado, pero no se avanza en nada.
No hablar con nosotros, no querer negociar temas de gran calado que llevan años sin resolver, y en definitiva, olvidarse de nosotros, es el resultado de un plan que lo que tiene por objetivo es hacernos pagar por nuestra oposición y paralización de sus planes sanitarios para Madrid.
Sólo en el asunto de los eventuales, y de forma a nuestro juicio errónea e ilegal, se empeñan en hacer interinos únicamente a una parte mediante un sistema que contraviene lo acordado en el año 2007. Por carta el Presidente González, y por escrito formal al Director de Recursos Humanos, desde AMYTS hemos intentado sentarnos para iniciar un diálogo serio, constructivo y leal, que permitiera recomponer relaciones y llegar a acuerdos que beneficiarían a la Sanidad y a sus profesionales. Y lo cierto es que obtenemos solo una respuesta, y no es otra que el silencio o la negativa. Así, mal se demuestra el interés por los profesionales.

Como conclusión, me atrevo a decir en alto mi impresión. Tengo la sospecha, por supuesto no certeza confirmada, de que este Gobierno tiene claro que en mayo no obtendrá refrendo electoral, que pasará a la oposición, y que ni dándonos a los profesionales lo que merecemos, y con ello estableciendo un mejor vínculo, serían capaces de cambiar la tendencia. Y como resultado de esta impresión entiendo que no hablar con nosotros, no querer negociar temas de gran calado que llevan años sin resolver, y en definitiva, olvidarse de nosotros, es el resultado de un plan que lo que tiene por objetivo es hacernos pagar por nuestra oposición y paralización de sus planes sanitarios para Madrid.

Y a diferencia de nuestro enfado, coincidente con lo manifestado por Aristóteles, el enfado de este Gobierno se aleja de esta filosofía. Ojalá yo estuviera equivocado y tuviera que rectificar públicamente por ello. No solo no me dolería hacerlo, sino que lo haría gustoso.