Juan Pablo Núñez

Punto de vista

Relevo al frente del SAS: una oportunidad para un cambio de rumbo

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Punto de vista

Para CCOO, el cese de José Luis Gutiérrez como director gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), tras casi seis años de mandato, y el inminente nombramiento de José Manuel Aranda supone una oportunidad para acometer un profundo cambio en las políticas de duros recortes salariales y de derechos laborales, de escasa transparencia y de falta de diálogo con los agentes sociales que han caracterizado la gestión del gerente saliente, en especial durante los últimos tres años.

Nos encontramos ante un momento crítico para el Sistema Sanitario Público de Andalucía y se requiere una apuesta decidida de las personas encargadas de gestionar los recursos públicos para mantener su integridad y garantizar su calidad y su sostenibilidad. Para ello es imprescindible, a juicio de CCOO, el cese de los recortes que los trabajadores y las trabajadoras del SAS y de las agencias públicas empresariales sanitarias que de él dependen –Hospital Costa del Sol, Poniente, EPES, Alto Guadalquivir y Bajo Guadalquivir– vienen sufriendo y que se han traducido en la pérdida de más de 7.000 puestos de trabajo, en precariedad laboral para más de 6.000 empleados y empleadas con nombramiento eventual a tiempo parcial, en pérdida de salario cercana al 30%, en recorte de derechos laborales, en la paralización de las vías para el desarrollo profesional e incluso en el deterioro de las condiciones de salud laboral de una plantilla sometida a un constante incremento de las cargas de trabajo.

La actividad asistencial en los centros sanitarios públicos andaluces ha descendido significativamente desde la implantación en 2012 del Plan de reequilibrio económico y financiero por parte de la Junta de Andalucía. Se han incrementado las listas de espera sanitarias, tanto las quirúrgicas como las de pruebas funcionales o de diagnóstico, y se ha producido un incremento inaceptable de la externalización de servicios de la sanidad pública hacia empresas privadas. Todo ello, unido a la situación de olvido en que vive la Atención Primaria, a la disminución de camas hospitalarias y a la infradotación de servicios estratégicos como las Urgencias, se ha traducido en un deterioro evidente de la calidad asistencial pese a los esfuerzos de una plantilla cada vez más recortada.
La actividad asistencial en los centros sanitarios públicos andaluces ha descendido significativamente desde la implantación en 2012 del Plan de reequilibrio económico y financiero por parte de la Junta de Andalucía.
Es necesario un cambio radical de estas políticas, así como abandonar la estrategia del oscurantismo y de la imposición. Se requiere transparencia y diálogo con la representación legal de los trabajadores y las trabajadoras, muy especialmente en aquellos asuntos que están provocando gran tensión en los centros de trabajo, como son la implantación del incremento de la jornada laboral, la más dura de todo el sector público andaluz, el nunca aclarado ni negociado proceso de fusión de unidades y centros que se está ejecutando o la necesaria regulación normativa del funcionamiento de las unidades de gestión clínica, actualmente convertidas en pequeñas ínsulas de Barataria –en las que sin embargo se echa de menos el buen juicio de Sancho–, para lo cual es imprescindible que el avestruz saque la cabeza de la arena y que se apueste sin ambages por la dinamización de nuestro ámbito de negociación colectiva, la Mesa Sectorial de Sanidad.

Estos retos son los que se va a encontrar el nuevo director gerente del SAS, José Manuel Aranda, hasta ahora al frente del Hospital Reina Sofía de Córdoba, al que desde CCOO le ofrecemos voluntad de diálogo y un amplio arsenal de propuestas y le deseamos, por el bien de los trabajadores y las trabajadoras y de la propia ciudadanía, suerte y acierto en su gestión.