Juan Pablo Núñez

Punto de vista

Médicos usados y pacientes abusivos

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Punto de vista

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, entidad que agrupa a los colegios de médicos de toda España, es partidario de establecer multas cuando se dé un mal uso de los servicios sanitarios. En una intervención en el Foro de la Nueva Economía y en presencia de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, que presentó el acto, el representante de los médicos apostó por multar al que use mal los servicios sanitarios: “Yo nunca pondría un copago por ir al médico; pondría un pago por utilizar mal los servicios sanitarios”, al igual que “multan por ir por la carretera cuando se pasa de 120 kilómetros por hora”. Nada dijo Rodríguez Sendín de la sanción cuando se acaben los puntos. Se ha liado parda.

Es evidente que se hace un uso abusivo de los servicios de urgencias hospitalarias. Es evidente que los días que hay partido importante de fútbol televisado los pacientes se curan y no van a urgencias en su mayoría. Es evidente que se abusa de las urgencias en detrimento de la consulta ambulatoria por ser la primera más rápida, igualmente eficaz y, sobre todo, soluciona el dolor o el mal estar, tranquiliza al paciente y es mucho más rápido. Es evidente que buen número las patologías tratadas en urgencias no lo son.
La medida es muy insegura, injusta y queda en manos del médico el aplicarla, plato de mal gusto para cualquiera.
También es evidente que es una forma de burlar esperas que no gustan y que el paciente no comprende o no quiere comprender. Pero, también es evidente que la medida es muy insegura, injusta y queda en manos del médico el aplicarla, plato de mal gusto para cualquiera. También es evidente que se podría minimizar el uso abusivo de los servicios de urgencia potenciando las consultas ambulatorias y no olvidándolas como se viene haciendo desde que llegó el Partido Popular (PP) al poder allá por 2011. Faltan médicos, faltan enfermeras, falta control interno y falta voluntad política para abordar un problema que no es nuevo, pero que se ha acrecentado de forma notables en la última legislatura. Hay tan poco control en la Sanidad Pública que, en 2010, una mujer parió cuatro veces el mismo año en Baleares. Se dieron cuenta dos años después. Nadie les pidió un documento para contrastarlo con la información que aparecía en la tarjeta sanitaria y comprobar su veracidad. La base de datos tampoco lo hizo observar. ¿Con estos mimbres queremos hacer un cesto?.
Las oficinas de quejas de los pacientes están plagadas de escritos en los que se demanda una mayor profesionalidad por parte de los facultativos
Pero… a la vez que es evidente el abuso de los servicios de urgencias, no es menos evidente que los médicos que quieren abusar de su situación fáctica también lo hacen. No hay nadie más inseguro que un enfermo. Las oficinas de quejas de los pacientes están plagadas de escritos en los que se demanda una mayor profesionalidad y cumplimiento de horarios por parte de los facultativos. Convocar pacientes a las ocho de la mañana y el médico estar desayunando en el bar de enfrente a las nueve, se repite en ocasiones. Citar a consulta ambulatoria a un paciente y tenerlo más de dos horas esperando sin dar explicaciones, colar pacientes que no están en la lista de citas del día también sin explicación, ver que médico y enfermera se van a eso de las 11 de la mañana y vuelven a la media hora con migas en la bata y oliendo a café recién hecho, o dejar “castigado” a un paciente hasta última hora de consulta (quejándose repetidas veces a la enfermera por su larga espera) y darse cuenta éste al entrar a consulta que lo han confundido con otro que es muy informal a la hora de cumplir con las citas solicitadas. Estas son quejas que quedan en nada de los pacientes de la consulta ambulatoria en nuestra Sanidad Pública. Repetidas muchas de ellas e ignoradas todas.

Rodríguez Sendín habría sido mucho más creíble si hubiera entonado antes el “mea culpa” y después aportar eso del carnet por puntos como una de las partes del problema y no como la solución. Me parece que los pacientes (desde 2011 aplicado el término mejor que nunca) ya aguantan bastante, no por culpa de los médicos que, en su mayoría, hacen su trabajo de la mejor forma posible, sino de la Administración que ha conseguido incomodar a todos con unos recortes que, por fuerza, tienen que tener consecuencias. Yo, el carnet por puntos se lo daría a los miembros del Gobierno. Cuando se le acaben los 12 que tienen desde el principio… a Bruselas como premio.