Juan Pablo Núñez

Punto de vista

Los infectólogos no cesan en la lucha por la especialidad

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Punto de vista

Las enfermedades infecciosas siguen siendo la tercera causa de morbi-mortalidad y la segunda en consumo de recursos sanitarios. Por razones clínicas y sociológicas, la patología infecciosa es el paradigma de enfermedad que crea alarma social. Por otra parte, es un hecho incontestable que las infecciones relacionadas con la atención sanitaria suponen un reto emergente para la seguridad del paciente. La infectología moderna se ocupa de una serie de enfermedades que precisan de un abordaje muy especializado, por lo que la normativa Europea recomienda una formación de al menos 4 años de duración. Ello es debido a que los facultativos deben formarse en el VIH/Sida y otras enfermedades de transmisión sexual, las infecciones hospitalarias, en pacientes trasplantados u otros tipos de inmunodepresión, el uso de antimicrobianos, las infecciones tropicales importadas y las infecciones graves en la comunidad, entre otras. Además, es importante que la población sepa que una tercera parte de los pacientes hospitalizados en España tienen una infección.
Es contradictorio que un partido que ha apoyado de forma manifiesta la creación de la especialidad mientras estaba en la oposición, incumpla en el poder lo prometido
A pesar de que España es de los pocos países de la Unión Europea sin la especialidad de Enfermedades Infecciosas (solo 4 de los 27 no la tienen) y de la petición unánime de su creación, el Ministerio de Sanidad sigue sin contemplarla en el Real Decreto (RD) de Troncalidad, que ahora mismo se encuentra pendiente del dictamen del Consejo de Estado. Esta es una medida regresiva que deteriorará la atención especializada de nuestros pacientes, comportará una mayor mortalidad y gasto sanitario y nos situará a la cola de Europa, echando a perder el gran esfuerzo realizado durante los últimos 30 años, impidiendo al mismo tiempo la libre circulación de los profesionales sanitarios en la Unión Europea.

Es contradictorio que un partido que ha apoyado de forma manifiesta la creación de la especialidad mientras estaba en la oposición, incumpla en el poder lo prometido y, en su lugar, cree un “área de capacitación” (ACE en el RD) de un año de duración, una vez los facultativos haya acabado otra especialidad (Medicina Interna, Neumología, Pediatría y Microbiología) que hayan ejercido como mínimo dos años, por lo que su formación será insuficiente y el producto final ineficiente. Esta decisión resulta inexplicable cuando la creación de la especialidad cuenta con el apoyo de las asociaciones de pacientes, de la Organización Nacional de Trasplantes ó de la Unión Europea de Especialidades Médicas, y más teniendo en cuenta que la infraestructura asistencial (servicios y secciones/unidades de enfermedades infecciosas) ya existe en España y que Comunidades Autónomas gobernadas por el PP, como la Comunidad Valenciana, Madrid, Extremadura y Castilla La Mancha, nos hayan dado su apoyo, así como también lo han hecho comunidades gobernadas por otros partidos como la de Andalucía, el País Vasco y Cataluña.

Por otro lado, las asociaciones de pacientes afectadas no entienden cómo desde el Ministerio no responden a esta demanda social. Los pacientes están indignados y temen que la ausencia de la especialidad impida mantener una calidad asistencial de excelencia.

Reiteramos el reconocimiento oficial de la especialidad de Enfermedades Infecciosas, considerándolo la única vía, sin costes adicionales, que asegurará el mantenimiento de la excelencia asistencial, docente e investigadora en nuestro país. Desde la SEIMC seguiremos con esta lucha, impugnando el Real Decreto si fuese necesario.