Juan Pablo Núñez

Punto de vista

Enfermería, clave en el tratamiento moderno de la cronicidad

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por un cambio en la relación entre la atención primaria y la especializada

Aunque existe acuerdo sobre el cambio a que se enfrenta la asistencia sanitaria como consecuencia del crecimiento de los procesos de crónicos, el debate se centra en cómo debe ser tal cambio, con especial referencia a la relación entre la atención primaria y la especializada y el necesario proceso de continuidad en el seguimiento del paciente.

La demografía de nuestra sociedad se ha transformado de manera significativa en los últimos 40 años. El aumento de la esperanza de vida, la disminución de la natalidad y el aumento de personas con patologías crónicas, entre otras muchas variables, han cambiado de forma drástica el perfil del paciente, de sus necesidades y de sus expectativas.

Nuestro sistema sanitario cuenta con un nivel tecnológico elevado y una competencia profesional envidiable, pero, al mismo tiempo, tenemos que ir reflexionando sobre su capacidad de adaptación al cambio de nuestra sociedad.
Tenemos que ir reflexionando sobre la capacidad de adaptación de nuestro sistema sanitario al cambio de nuestra sociedad
Dentro de este cambio, debemos destacar en progresivo envejecimiento al que se enfrenta nuestra estructura demográfica, que se observa de forma evidente en la evolución de la pirámide poblacional de España. De hecho, los mayores crecimientos absolutos y relativos en los próximos 40 años se concentrarán en las edades avanzadas. Concretamente, el grupo de edad de mayores de 64 años se duplicaría en tamaño y pasaría a constituir el 31,9% de la población total de España.
Nuevo escenario
Es de cara a este escenario futuro donde tenemos que determinar la necesidad de nuestra estructura para ese momento. Pero antes de llevar a cabo esta necesaria planificación futura, es fundamental analizar la situación actual y reflexionar acerca de la adecuación de nuestro sistema para atender al paciente crónico complejo.

La realidad actual que encontramos en este tipo de pacientes es que cuentan con un equipo de atención primaria que conoce perfectamente a su paciente y realiza un buen seguimiento de éste. Paralelamente, este paciente tipo es seguido por diversos especialistas, unas veces a petición de su equipo de atención primaria y otras a requerimiento de otros especialistas. Por lo general, el paciente manifiesta un alto grado de satisfacción con todos los profesionales que participan de forma directa en el tratamiento de sus patologías. Sin embargo, existen dos realidades que podríamos señalar como las grandes debilidades o fracasos del modelo actual frente a la cronicidad:
  • La continuidad asistencial: La inexistencia de una coordinación y comunicación adecuada entre los dos ámbitos asistenciales. O como se denomina hoy en día, las transiciones del paciente entre los niveles asistenciales.
  • El acceso a la atención sanitaria: El paciente cuenta con un gran grupo de profesionales sanitarios en ambos ámbitos que conoce perfectamente la situación y las necesidades del paciente. Pero cuando este se reagudiza, o simplemente tiene una duda sobre su tratamiento, temor o incertidumbre por lo que le ocurre, no suele contar con acceso rápido e inmediato a sus profesionales de referencia. En estos casos, la puerta del sistema definida para ello es la urgencia, bien sea en un ámbito u otro. Es decir, en la mayoría de los casos la resolución de la situación planteada por parte de un profesional distinto a quien le sigue a diario. Alguien que desconoce la situación basal del paciente, sus expectativas de cuidado, valores o creencias. O simplemente en algunos casos, hasta donde llegar según los deseos del propio paciente.
Cambio progresivo
Cada vez son más las Comunidades Autónomas que están diseñando e implantando planes estratégicos destinados a gestionar el cambio
Por suerte, esta fotografía está cambiando poco a poco. En este sentido, puede que algunos lectores identifiquen este análisis como parte del pasado. Cada vez son más las Comunidades Autónomas que están diseñando e implantando planes estratégicos destinados a gestionar este cambio.

Una de las apuestas más habituales en estos planes es el desarrollo de nuevos roles profesionales, como es el caso la enfermera gestora de casos y la enfermera de continuidad o enlace. La denominación de este rol varía de unas comunidades autónomas a otras, pero la esencia es común: La enfermería como garante de la transición del paciente entre ámbitos asistenciales y como referente del paciente. Un profesional en torno al que gira la gestión del paciente con una visión integral, y que va a priorizar esta visión holística, centrándose en los aspectos biológicos psicológicos y sociales que el paciente quiere potenciar.

En los distintos planes estratégicos desarrollados por las Comunidades Autónomas, se aprecian múltiples diferencias en sus planes de actuación, pero todos coinciden en el diagnóstico y en la necesidad del cambio. Por lo que, al menos en este punto, podemos decir que existe un consenso general.