Juan Pablo Núñez

Tribuna de opinión

Endometriosis: una enfermedad común, pero invisible entre las mujeres jóvenes

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responsable de la mitad de los casos de esterilidad

La endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más comunes y, sin embargo, está oculta a los ojos de la sociedad. Entre el 10% y el 15% de las mujeres en edad fértil padecen endometriosis en España, siendo una de las patologías más prevalentes entre las jóvenes.

Se puede tardar largos años en diagnosticar esta enfermedad, ya que sus síntomas son muy variados y los dolores pueden llegar a confundirse con los producidos durante la menstruación. Si no se trata a tiempo, puede incluso provocar infertilidad y, de hecho, es la responsable de la mitad de los casos de esterilidad que parecen carecer de explicación al principio.
De hecho, la endometriosis es la responsable de la mitad de los casos de esterilidad que parecen carecer de explicación al principio
Se trata de una enfermedad benigna que se caracteriza por la aparición de tejido endometrial, es decir, la mucosa que recubre el interior del útero, fuera del endometrio. Puede aparecer en la cavidad pélvica, en los ovarios, detrás del útero y en sus ligamentos e incluso en la vejiga, los intestinos o el abdomen. En aquellos casos en los que la dolencia se manifiesta a través de síntomas, algo que no siempre ocurre, lo hace en forma de dolor pélvico crónico, siendo intenso durante el período menstrual; dolor en las relaciones sexuales; alteraciones menstruales; molestias al orinar o defecar.
Predisposición genética
Cualquier mujer puede padecer la enfermedad, aunque se ha comprobado que existe una predisposición genética; es decir, si una madre ha tenido endometriosis es más probable que sus hijas también la sufran. Además, existe una serie de factores que favorecen su aparición, como la menarquía prematura (tener la primera hemorragia menstrual antes de los 9 o 10 años), ciclos menstruales más cortos o largos de lo normal y la menopausia tardía.
El diagnóstico de la endometriosis es complejo, ya que solo se puede certificar la presencia real de esta patología mediante una laparoscopia
El diagnóstico de la endometriosis es complejo, ya que solo se puede certificar la presencia real de esta patología mediante una laparoscopia, una técnica quirúrgica que permite identificar qué órganos están afectados por tejido endometrial. La laparoscopia también se utiliza con el objetivo de tratar la enfermedad, ya que permite extirpar las lesiones de las zonas afectadas, pero no está indicada en todos los casos. En pacientes con poca sintomatología, el diagnóstico se establece mediante la historia clínica, una exploración ginecológica y una prueba de imagen como la ecografía y la resonancia, no siendo imprescindible realizar laparoscopia. En pacientes con lesiones pequeñas o con poca sintomatología, se suele optar por un tratamiento médico hormonal como primera opción, ya que la enfermedad es hormonodependiente. Los anticonceptivos hormonales son uno de los fármacos mas utilizados en su tratamiento.

A pesar de su prevalencia en España y de las consecuencias que supone para las mujeres, es una enfermedad de origen desconocido. Los médicos insisten en la necesidad de aumentar la investigación de sus causas para poder mejorar las opciones de tratamiento y para lograr un diagnóstico precoz. Actualmente, pueden pasar años hasta que una mujer recibe un diagnóstico correcto de la enfermedad, lo que afecta de forma importante a los resultados y al pronóstico. El inicio precoz de un tratamiento adecuado y, en caso necesario, una correcta y adecuada cirugía realizada por un equipo experto en el tratamiento de la endometriosis, son de vital importancia para alcanzar buenos resultados, tanto sobre el dolor como la fertilidad .
Relación entre la endometriosis y ciertos tipos de cáncer
A pesar de su prevalencia en España y de las consecuencias que supone para las mujeres, es una enfermedad de origen desconocido
Recientemente, el estudio Cancer-Associated Mutations in Endometriosis without Cancer,  publicado en la revista The New England Journal of Medicine, ha demostrado la presencia de mutaciones somáticas, no heredadas, en las lesiones de mujeres con endometriosis. Tras el análisis de la parte codificante del genoma en las lesiones graves provocadas por la endometriosis en 24 pacientes, se concluyó que el 79% de ellas presentaba mutaciones somáticas[i].

Otro estudio de la University of Southern California, publicado por la revista 'The Lancet Oncology'[ii], demuestra que existe una probabilidad tres veces superior de desarrollar un cáncer de ovario a lo largo de la vida de una mujer si esta padece endometriosis. A esta conclusión se llegó combinando 13 estudios, en los que se analizó a más de 23.000 mujeres, de las cuales un 34% desarrollaron cáncer de ovario invasivo y un 8% tumores periféricos.

Notas

[i] http://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa1614814

[ii] http://www.thelancet.com/pdfs/journals/lanonc/PIIS1470-2045(12)70198-5.pdf