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Punto de vista

El techo de gasto y la reducción de impuestos son incompatibles con la Sanidad Pública

Presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)

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Punto de vista

El presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) pone de manifiesto cómo afectan negativamente a la sanidad pública las medidas que, sobre el techo de gasto y la reducción de impuestos, quiere sacar adelante el Gobierno de España.Ante la información de que el Gobierno de Rajoy someterá a la aprobación por las Cortes de un techo de gasto público con el que pretende alcanzar los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública entre 2018-2020 para cumplir con los compromisos presupuestarios impuestos por la Unión Europea, desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública queremos dejar constancia:
El techo de gasto debería rechazarse y exigir una financiación suficiente para la Sanidad Pública que garantice una atención sanitaria de calidad para toda la población
1.- Que el gobierno quiere que el déficit del PIB sea del 2,4% para 2018, el 2,7% para 2019 y el 2,8% en 2020, y que la deuda pública alcance el 97,6 %, y 95,4 % y 92,5 % en esos mismos años. Este sometimiento a los dictados neoliberales de la Unión Europea supondrá perpetuar los problemas de financiación de la Sanidad Pública, sometida a un severo recorte durante los pasados años para cumplir con estos objetivos. El incremento del techo de gasto global para el 2018 será de 1.500 millones (un 1,3% más que en 2017), una gota de agua para compensar los recortes acumulados de gasto sanitario público durante la crisis (27.400 acumulados desde el 2009), por lo que somos el país de la OCDE (salvo Grecia) que más ha reducido este presupuesto. Por primera vez la participación de la sanidad en el PIB ha bajado del 6%, y se pretende reducirlo al 5,57% en el 2020 (según el Plan de Estabilidad enviado a Bruselas)2.- De esta manera se perpetúa la escasa financiación de la sanidad pública (muy por debajo de la media europea) que se enfrenta además a:

· El pago de los cánones a las empresas privadas que gestionan los nuevos hospitales o servicios esenciales como el sistema de información o la historia clínica, que han multiplicado entre cuatro y siete veces los costes reales de las mismas.

· Un brutal incremento del gasto farmacéutico derivado de una política del Ministerio de Sanidad complaciente con los intereses de Farmaindustria (solo en medicamentos para la hepatitis C el gasto estimado es de 10.000 millones de euros) mientras que los nuevos medicamentos de elevadísimo coste están aumentado el gasto farmacéutico hospitalario por encima del 26% anual.

· Una enorme desviación del dinero sanitario público derivado a la sanidad privada, que ha crecido un 52% en los últimos 10 años.

3.- Eso supondrá para la población española perpetuar los déficit del personal sanitario (25.500 trabajadores según el Ministerio de Hacienda ó 55.000 según los sindicatos), la precariedad laboral, la pérdida de calidad asistencial, la falta de camas (se cerraron más de 6.000 pese a tener uno de los índices de camas por habitante más bajas de la UE), y, sobre todo, el brutal aumento de las litas de espera de las personas en lista de espera quirúrgica, que alcanza las 614.101, un récord en las estadísticas del Ministerio de Sanidad (45.004 más que en junio de 2016), siendo el promedio de tiempo de espera de 115 días (32 más que en junio/16).4.- En este contexto, la aprobación del techo de gasto y el intento de vincularla a una reducción de impuestos parece una obscenidad, sobre todo tras una amnistía fiscal que ha permitido a los potentados y a las grandes empresas blanquear el dinero que tenían ocultos en los paraísos fiscales.El mantenimiento del Sistema Sanitario Público es totalmente incompatible con el Techo de Gasto, por lo que consideramos que debería rechazarse y exigir una financiación suficiente para la Sanidad Pública que garantice una atención sanitaria de calidad para toda la población.