Punto de vista

La educación diabetológica, piedra angular para la calidad de vida y la sostenibilidad del sistema sanitario

Antonio Lavado, miembro de la Junta Directiva y coordinador de la Comisión de Educación de la Federación Española de Diabetes (FEDE)

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Diabetes infantil
Diabetes infantil

Las tasas de incidencia y prevalencia a nivel mundial de la diabetes aumentan cada año. En España se diagnostican más de 1.000 casos al día de diabetes tipo 2, según datos de la Sociedad Española de Diabetes (SED), lo que supone cerca de 386.000 nuevos casos al año. Con estas cifras sobre la mesa, es fácil calcular el coste que esta patología conlleva anualmente al Sistema Nacional de Salud (SNS), un sistema ya de por sí sobrecargado que podría aligerarse si se estableciesen medidas de atención y prevención sanitarias en relación con esta patología.

Una de las propuestas para realizar una gestión más eficiente de la Sanidad es, por un lado, inculcar hábitos de vida saludable como prevención para evitar el desarrollo de la diabetes tipo 2 y, por otro, proporcionar a los pacientes ya diagnosticados una adecuada educación diabetológica, ya que si se toman ciertas medidas y hábitos de vida saludable, la diabetes se puede tener bajo control y evitar otras complicaciones de salud.

Uno de los pilares de la educación diabetológica es explicar la patología y sus implicaciones. El paciente debe conocer, en primer lugar, qué es la diabetes y qué supone, que profundice en ella e interiorice aquellos problemas de salud que se derivan de un mal control de la diabetes, como son las enfermedades relacionadas con el corazón, como la insuficiencia cardiaca, nefropatías, complicaciones hepáticas, neuropatías o problemas en la cicatrización, entre otras. Es necesario que el paciente sea consciente de estas complicaciones para que asuma el control de la enfermedad y se involucre en sus propios cuidados, con lo que, en consecuencia, se incrementa la adherencia al tratamiento. 

También, debe establecer una dieta saludable y equilibrada en su rutina diaria para evitar los riesgos de salud que conlleva una alimentación inadecuada. Además, es fundamental para los pacientes adentrarse en los beneficios que supone la realización de actividad física de manera regular, tanto para el control de peso, como para estar sano y evitar otras patologías derivadas de la diabetes.

Seguimiento por parte de los profesionales sanitarios

Es necesario tener un seguimiento, por parte de los profesionales sanitarios, del cumplimiento terapéutico por lo que respecta a los pacientes para revisar si el tratamiento se ajusta a las necesidades específicas de cada persona o si, por el contrario, se requiere de ajustes. Igualmente, es fundamental que la persona con diabetes comprenda la relevancia de seguirlo y si es consecuente con la enfermedad. Para ello, es necesario favorecer la participación de los pacientes en su tratamiento y contemplar sus preferencias.

Tenemos que llegar a los pacientes y, para lograrlo, es necesario que las personas con diabetes reciban material educativo relacionado con su patología, por un lado; y, por otro, tienen que poder contar con apoyo individual y grupal desde que debutan en la enfermedad, con el fin de que, a través de este asesoramiento personalizado, se consiga incrementar su calidad de vida. Esto se logra contando con profesionales sanitarios especializados en diabetes que les acompañen y asesoren en todo el transcurso de su patología. En este punto, se deben destinar recursos para la formación de pacientes de diabetes, con el fin de que puedan conocer en profundidad su patología.

De hecho, que las personas con diabetes cuenten con una atención especializada, y reciban educación en diabetes de forma individual, conjunta, continuada en el tiempo y personalizada, minimiza enormemente el impacto económico y sanitario derivado de la diabetes. Y es que, como decíamos anteriormente, esta patología conlleva numerosos  problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal o ceguera, entre otros muchos. Por todo ello, es fundamental que la Administración pública apueste por fomentar e impulsar la educación diabetológica de los pacientes, que es una piedra angular para la Sanidad, ya que contribuirá a reducir no solo los costes económicos, sino, también, los sociales y humanos.

Pero es que, además de todos estos aspectos, también contribuye a mejorar la calidad y la sostenibilidad del sistema sanitario que los pacientes obtengan un diagnóstico precoz que contribuya a tomar medidas cuanto antes y llevar a cabo una atención temprana de la enfermedad; de esta forma, se reducirían, también, los costes directos e indirectos sanitarios