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Apuntes de un boticario

La prensa diaria nutre al autor de varias noticias relacionadas con las profesiones sanitarias y que, como subraya en el título, no pasan de ser otros tantos ejemplos del 'divide y vencerás'.

El genial Mingote, artista que como muchos otros no deberían morir nunca, (¿en qué estás pensando Dios todopoderoso?. Ten piedad de los tristes.), publicó una viñeta en la que un paseante campestre, lo que hoy se llamaría un senderista, le decía a un hombre rodeado de cabras: “Buenos días noble pastor” y este le contestaba: “Nada de pastor. Soy perito bucólico”.
Hay muchos farmacéuticos que han leído y aprobado su tesis doctoral sin que los usuarios de sus boticas los consideren doctores
Y es que sólo los genios imaginativos son capaces de adelantarse a los tiempos. Sufren, pues predecir es morir, para que una inmensa mayoría disfrutemos de sus genialidades que no les vienen llovidas del cielo. En el caso de D. Antonio, era como enfatizaba Umbral sobre el diario en el que publicaba sus dibujos que este periódico consistía en “Mingote y la grapa”. Yo siempre, sin meterme en juicios de valor, diré que el tempranero café matutino no me lo endulzaba el azúcar sino la viñeta de este pensador que escribía dibujando.

Por el contrario, y no es mi razón prístina, sé que con lo que voy a seguir escribiendo no voy a hacer muchos amigos, pero es que cada vez más me ratifico en aquello de que leer mucha prensa diaria perjudica seriamente la salud mental. Porque hay noticias, como de las que a continuación doy un leve retazo, que levantan al público de sus asientos y, como se trata de dar una opinión constructiva sobre entidades, me la juego porque estas, por corporativismo, son más peligrosas que las que atañen a una sola persona.
Podólogos y doctores
Y si no que levanten el dedo los que estén conmigo, ¿Cómo se les queda el cuerpo al leer el siguiente titular que me estalló en la cara hace unos días. Pasen y lean:“Los podólogos piden a la RAE que los considere “doctores”

“La Junta Directiva del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos ha solicitado a la Real Academia Española que incluya a los podólogos en la acepción coloquial de la definición de 'doctor' del Diccionario. La petición ha sido realizada recientemente también por los odontólogos. Esta solicitud, que parte de una propuesta de un colegiado (¡UNO, Don Arturo!), se ha realizado formalmente a la responsable de la unidad interactiva del Diccionario, Silvia María Fernández Alonso. La propuesta ya ha sido estudiada y revisada por la Comisión Delegada del Pleno de la Real Academia. El siguiente paso es enviarla a las Academias Americanas, integradas en la Asociación de Academias de la Lengua Española, para su valoración, ya que el Diccionario de la lengua española es una obra panhispánica confeccionada por el conjunto de todas las academias. Una vez que se llegue a un acuerdo, si es favorable, aparecerá en una nueva edición o actualización del Diccionario en línea. Los podólogos son los únicos profesionales sanitarios, junto con los médicos y los odontólogos, con capacidad autónoma de diagnosticar, tratar una patología y prescribir fármacos, directamente, sin ser derivados por otros profesionales sanitarios. El objetivo del Consejo General de Colegios de Podólogos no es 'regalar' a todos los podólogos un doctorado que no todos tienen por qué tener, sino equiparar socialmente la profesión de podólogo con otras especialidades sanitarias, como la Medicina o la Odontología”.

Y digo yo. ¿Es que quieren con ello denigrar la “memoria histórica” de los ilustres dentistas y callistas que han resuelto, y escribo sin retrancas, brillantemente problemas, si no fatales, delicados y dolorosos?
Título de doctor
Doctor es todo aquél universitario, sea cual sea su especialidad, que ha realizado una tesis tras finalizar su carrera universitaria y que la ha presentado y leído ante un tribunal acreditado, (aquí sí puede haber por mi parte algo de ironía), y posteriormente ser calificada “cum laudem”, como es norma. De una u otra forma, y ya fuera de bromas, el auténtico doctor tiene, o suele tener, enmarcada una cartulina, que lo califica como tal. Así hay doctores en “Física”, “Periodismo” y otras “fruslerías” que no les faculta por ello decir a un semejante; “Vaya quitándose la ropa”.

Aprovecho para dar un toque, quizás por alusiones, sobre que desde tiempo inmemorial la mayoría de médicos españoles se autotitulan así cuando la mayoría no lo es y, por el contrario, hay muchos farmacéuticos que han leído y aprobado su tesis doctoral sin que los usuarios de sus boticas los consideren doctores.

Esto no quita que lo que quiero expresar sea mi postura permanente sobre que cada profesional ocupe su sitio, no obsesionarnos con lo que siempre he llamado “la titulitis”, e intentar terminar con las eternas disputas sobre, valga el ejemplo, la legalidad de prescripción y hasta qué punto el farmacéutico, enfermero, odontólogo o, en este último caso, podólogo, puede estar autorizado para prescribir fármacos y hasta qué límite.
Sobre el farmacéutico
La atomización de farmacias a veces favorece a los que no nos quieren bien por aquello del: “divide y vencerás”
Y sigo perturbando la salud mental de mis posibles lectores con otra noticia sobre mi profesión que a mi entender, y dicho sea de paso, no está precisamente en estos tiempos atravesando por los mejores momentos y me refiero al tema económico, (aquello del “primum vívere”), Basta con ver cómo los jóvenes farmacéuticos y nuestros dirigentes están haciendo esfuerzos sobrehumanos para que, dadas las circunstancias actuales, los boticarios puedan ejercer otras “habilidades” más allá de la simple dispensación farmacológica con la que sólo se vive de un margen.

De ahí que esta otra noticia también me mueva a la sorpresa:

“Albacete estrena Facultad de Farmacia”“El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha inaugurado la nueva Facultad de Farmacia de Albacete, acto en el que el presidente ha estado acompañado por el alcalde de Albacete, Manuel Serrano; el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz; y el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Collado, asistiendo también representantes del Cofcam (Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Castilla-La Mancha) y del COF de Albacete, con sus presidente Ignacio José Romeo y José Javier Martínez al frente, y del Consejo General, la tesorera Rosa López-Torres”.

Hay que recurrir una vez más, y por narices, al refranero en cuanto dice: “Si éramos pocos parió la abuela”.

A mí me parece bien, y no es mordacidad, (sin olvidar a la marginada FP, que sería tema aparte), un país lleno de universitarios en el que estos no estén pegando bocados por conseguir un puesto de trabajo que, amén de la desgracia que ello conlleva, genera unos enfrentamientos permanentes por la invasión, muchas veces forzada, de terrenos que no competen especialmente a una determinada profesión.

Por ello, y hago referencia a la Farmacia, sólo puedo decir que nuestro país está en los puestos más altos del ranking de farmacias por habitante, lo que lleva implícito una atención magnífica para la población con el deterioro económico que significa esta ratio tan baja para las farmacias ya instaladas. Una atomización que a veces, y también lo he escrito antes, que favorece a los que no nos quieren bien por aquello del: “divide y vencerás”
Situación de película
Y al hilo de todo ello, y como es costumbre de la casa, para mi última reflexión, arranco con una escena cinematográfica protagonizada por el desaparecido actor Robert Stack en la hilarante película “Aterriza como puedas”. Este interpreta en ella a un experimentado piloto de aviación al que requieren con urgencia para que se persone en un aeropuerto y dirija el equipo que está ayudando a aterrizar al avión objeto de la historia.

Nada más entrar en las instalaciones se ve asaeteado por una multitud de personas representantes de determinados colectivos que van desde unos Hare Krishnas hasta infinidad de ofertadores de productos y servicios pasando por los de los encuestadores. A todos y cada uno de ellos, y casi sin mirarlos, los va derribando con unos contundentes puñetazos.

Usted querido lector urbanita estará como yo hasta la corcha de no poder transitar por las calles céntricas de su ciudad sin que cada cinco o diez metros, y no exagero, lo pare algún joven que, con una carpeta en la mano y una escarapela en la camisa, reclame de su conciencia que, tras un breve discurso, se haga socio de las ya infinitas ONG,s existentes.

¿No sería más efectivo intentar concentrar tanta organización en tan sólo unas pocas y así mejorar su calidad pecuniaria?.
Colaboración necesaria
Esto tengo el gusto de manifestarlo con frecuencia y personalmente a mi querido amigo el Presidente de FSFE, Rafael Martínez Montes, que me ha dado un alegrón al verlo, una vez más, protagonista de la última noticia que por hoy paso a considerar:

“Las ONG farmacéuticas FSFE y FA firman un acuerdo de colaboración para trabajar conjuntamente en algunas de las actividades de salud que realizan ambas entidades para la asistencia farmacéutica a personas sin recursos de países en desarrollo”.

A ver si este mínimo acercamiento termina en boda.