Juan Pablo Núñez

Punto de vista

Bankia: reclamaciones con posibilidades de éxito

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Punto de vista

Dado el gran número de profesionales sanitarios que ha solicitado a DS Legal Group, principal bufete de referencia de Uniteco Profesional,  su defensa en relación con la compra de acciones de Bankia en su salida a bolsa, uno de los abogados de este bufete, Fernando Álvarez, avanza una visión de la situación y su probable desenlace.Tras la oleada mediática suscitada por la venta de preferentes por parte de Bankia, se está dando una nueva marea de reclamaciones judiciales, menos mediática, por parte de afectados por la compra de acciones en la salida a Bolsa de la entidad.Recordemos los hechos. El 28 de junio de 2011, la Junta General de Accionistas y el Consejo de Administración de BFA y, posteriormente, la Junta General de Accionistas y el Consejo de Administración de Bankia, adoptaron los acuerdos necesarios para poner en marcha la salida a bolsa de esta entidad mediante la realización de la Oferta Pública de Suscripción y Admisión de Negociación de Acciones (OPS).Como es sabido este banco puso en marcha una gran maquinaria publicitaria ejecutada tanto por los empleados de la amplia red de oficinas que la entidad tiene por todo el territorio nacional, en conversaciones privadas con sus clientes, como por los medios de comunicación social. Informaban de que era una empresa absolutamente solvente, el tercer grupo financiero más solvente del Estado, hasta el punto de que se defendió que la emisión se hacía por debajo del valor de mercado que se estimaba en 4,00 ó  5,05 euros el primer día de cotización, y que por tanto estos títulos se iban a revalorizar nada más salir a bolsa.Así, sobre la base del Folleto Informativo de Emisión, registrado en la CNMV el 29 de junio de 2011, Bankia salió a bolsa el 20 de julio de 2011, emitiendo 824.572.253 nuevas acciones de 2 euros de valor nominal y una prima de emisión por acción de 1,75 euros (en total 3,75 euros por acción), siendo la inversión mínima aceptada de 1.000 euros. Para esta emisión se consiguió captar 3.092 millones de euros.
Una realidad muy distinta
La realidad de la situación financiera de la entidad a su salida a bolsa, en julio de 2011, era muy distinta a como se estaba pintando y, con la reformulación de las cuentas auditadas, presentadas en mayo de 2012, se supo que la situación era de quiebra.Según la información financiera intermedia del Grupo Bankia, de la cuenta de resultados consolidada, expuesta en el folleto informativo de la oferta pública de suscripción y admisión a negociación de acciones, el 31 de marzo de 2011 el resultado del ejercicio fue de 64 millones de euros. El 30 de junio de 2011, según las cuentas semestrales consolidadas resumidas del año 2011 del banco, el resultado fue de 234 millones de euros y el 31 de diciembre de 2011, según la información financiera ofrecida a los titulares de instrumentos financieros híbridos para la opción de recompra y suscripción de acciones de BANKIA por dichos productos híbridos, el resultado fue de un beneficio de 307 millones de euros.Sin embargo, en contra de todo lo expuesto, el 31 de diciembre 2011, según la información de las Cuentas Anuales de Bankia reformuladas el 25 de mayo de 2012, el resultado era de unas pérdidas valoradas en 2.790 millones de euros.A consecuencia de la incertidumbre generada por estas nuevas cuentas y la caída de la cotización, a primera hora de ese mismo día la CNMV suspendió la cotización de las acciones de Bankia a petición de la propia entidad.Esa misma tarde la propia Bankia solicitó una inyección de 19.000 millones de euros para recapitalizar BFA, matriz del banco (de los que 12.000 millones serían para esta entidad).
Publicidad engañosa
Se puede afirmar que Bankia hizo publicidad engañosa a la hora de lanzar la OPS de julio de 2011; así lo han afirmado ya distintas resoluciones judiciales. A modo de ejemplo cabe citar un extracto de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, sec. 9ª, S 21-1-2015, nº 16/2015, rec. 625/2014, cuyo ponente es el Magistrado Gonzalo Caruana Font de Mora:

“Con tales premisas fácticas, concluimos de igual manera que en las sentencias de esta Sección Novena de 29/12/2014 (Rollo 751/2014) y 7/1/2015 (Rollo 751/2014) colacionadas supra en las que dijimos: es evidente la enorme y sustancial disparidad en los beneficios y pérdidas reales dentro del mismo ejercicio (con una mera diferencia semestral) revelador, dadas las cuentas auditadas y aprobadas, que la sociedad emisora se encontraba en situación de graves pérdidas, hasta el punto, por ser un hecho notorio ( artículo 281-4 Ley Enjuiciamiento Civil ) (EDL 2000/77463)-por conocimiento absoluto y general- que la entidad demandada solicitó, pocos meses después de tal emisión, la intervención pública con una inyección de una más que relevante cantidad de capital, so pena, de entrar en concurso de acreedores. Por consiguiente, las mismas cuentas auditadas y aprobadas del ejercicio 2011, determinan que la situación financiera narrada en el folleto informativo y las perspectivas del emisor, no fueron reales, no reflejaban ni la imagen de solvencia publicitada y divulgada, ni la situación económico financiera real”.

Imagen no fiel
El informe que los peritos del Banco de España han presentado ante la Audiencia Nacional en las conocidas Diligencias Previas 59/2012, seguidas ante el Juzgado Central de Instrucción n° 4, es contundente al afirmarlo y concluye que: “las cuentas anuales de 2011 individuales y consolidadas, de Bankia y BFA no expresaban la imagen fiel de estas entidades”.El perjuicio directo causado a los inversores se cifra en 3.092 millones de euros, importe correspondiente a los fondos captados en la salida a Bolsa. Se estima que existen aproximadamente 350.000 accionistas afectados.Esta situación tan evidente deja a Bankia sin apenas argumentos de defensa ante las reclamaciones judiciales; por ello han hecho una provisión de varios millones de euros para poder responder a las condenas.
Procedimiento a seguir
Ante este panorama, nuestra recomendación es reclamar a la entidad, e iniciar la reclamación por la vía civil, pues es la que mejores resultados está dando, solicitando tanto la nulidad del contrato por error-vicio en el consentimiento, pues no cabe duda de que todos los que contrataron acciones, de haber sabido la pésima situación económica de Bankia, no hubiesen invertido sus ahorros en este producto; como, subsidiariamente, la rescisión del mismo, por el incumplimiento de Bankia del deber contractual de dar una información fiel y real de sus cuentas. De esta manera se está recuperando tanto el dinero invertido como los intereses.Independientemente, si adquirió las acciones en el mismo proceso de la Oferta Pública de Suscripción de Acciones (OPS) o si las adquirió meses después y antes de mayo de 2014 o si posteriormente las vendió, se puede reclamar a Bankia. Si bien, si se han vendido las acciones, la acción de rescisión del contrato lógicamente no cabe alegarla.En cuanto a la caducidad de la acción del artículo 1.301 del CC, a alegar la nulidad contractual por error-vicio en el consentimiento, la empezarán a alegar por los letrados de Bankia a partir de julio de 2015, cuatro años después de la contratación de las acciones. No obstante lo anterior, a nuestro entender, y según la interpretación que han dado los tribunales en otros supuestos como el de las preferentes, no debe confundirse el término consumación, que es el expresado en el artículo 1.301 del CC, con el de contratación. Siendo que el contrato, mientras siga vigente, sigue desplegando efectos, no se consumaría hasta la finalización del mismo, por lo que el “dies a quo” no podría iniciarse hasta que se ponga fin al contrato.Para concluir, a la vista de lo expuesto, es muy posible que los afectados que han iniciado su reclamación contra Bankia tienen muchísimas opciones de recuperar su inversión así como los intereses correspondientes.