Cara Juan Gervas

El mirador

“...entre o mar de incerteza e o oráculo de Delfos...”

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Juan Gérvas_3_Marzo 17
Juan Gérvas_3_Marzo 17

El Mirador

El título de este comentario es la leyenda que, en una vasija de cristal, dedicaron al autor residentes que siguieron sus enseñanzas en Brasil, y ella le da pie para insistir sobre uno de sus temas predilectos, el ejercicio profesional del médico desde la óptica de que la Medicina no es una ciencia y, sin duda por ello, aboga por la desobediencia constructiva como deber profesional frente a la cultura de la queja. 
Un canto a la Medicina bien hecha
Este texto es un canto a la Medicina bien hecha.

Es un canto a la entrega a la noble labor de ayudar a vivir y ayudar a morir.

Es un canto para animar a quien empieza después de terminar el periodo de especialización, que precisa mantener la ilusión y el tesón de trabajar bien en las próximas cuatro décadas.

Es un canto a quien ya es especialista general/focal y quiere hacer buena Medicina el resto de su vida.

Es un canto de apoyo a quien elige ese lema de “...entre o mar de incerteza e oráculo de Delfos...”, como la promoción 2015-17 de residentes de medicina de familia en la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (Brasil).
Es difícil ser buen médico
Hay que hacerlo bien en medio de dificultades, problemas y restricciones, pues eso es justamente ser buen médico
Es difícil ser un buen médico pues es un profesional sanitario altamente cualificado que precisa de actualización permanente y que, en la práctica clínica diaria con restricción de tiempo y recursos, es capaz de tomar decisiones rápidas y generalmente acertadas en condiciones de gran incertidumbre.

Los médicos no podemos esperar a hacerlo bien cuando todo esté bien; hay que hacerlo bien en medio de dificultades, problemas y restricciones, pues eso es justamente ser buen médico.
Desobediencia constructiva
La “cultura de la queja” es destructiva. Hay que transformar la noción de queja en rebelión, en desobediencia formal y positiva fundada en ciencia y en ética. Lo demuestran bien varios movimientos españoles, como el del Fòrum Català d'Atenció Primària, el del Foro Andaluz de Atención Primaria y la “Rebelión Atención Primaria/Rebelión Atenció Primària” https://focap.wordpress.com/ https://foaap.wordpress.com/  http://www.drlopezheras.com/2017/04/rebelion-en-atencion-primaria-en.html

La desobediencia constructiva es un deber profesional, parte del contrato médico con la sociedad y con los pacientes. “No podemos cambiar el mundo siendo obedientes”, que dijo Joi Ito, del Instituto Tecnológico de Massachusettshttp://elpais.com/elpais/2017/04/10/ciencia/1491837459_077361.html
Ética de la negativa y ética de la ignorancia
La desobediencia constructiva es un deber profesional, parte del contrato médico con la sociedad y con los pacientes
Para desobedecer se precisa ejercer con, al menos, dos éticas: la de la negativa y la de la ignorancia. La ética de la negativa se ejerce también ante directivos, gestores y políticos que piden cosas absurdas, como el cálculo del riesgo cardiovascular, y pues complican la atención sin mejorar la salud de los pacientes. Sólo se puede ejercer una ética de la negativa que lleva a desobediencia constructiva desde una ética de la ignorancia. Es decir, desde una alta cualificación que se mantiene con una constantes formación para mantener lo mejor de lo aprendido e incorporar lo importante de lo nuevo.

Para decir no a los jefes, para desobedecer, se precisa una fuerte y actualizada formación que permita hacerlo con ética y con ciencia, con suavidad y elegancia. Tan ineficaz es la cultura de la queja como la desobediencia sorda injustificada http://equipocesca.org/como-ejercer-una-medicina-armonica-claves-para-una-practica-clinica-clemente-segura-y-sensata-2/
Tan frescos en el Mar de la Incertidumbre
Es clave que el clínico sea consciente de que la incertidumbre es parte del trabajo del médico
El buen clínico toma decisiones rápidas y generalmente acertadas en condiciones de gran incertidumbre. Es clave que el clínico sea consciente de que la incertidumbre es parte del trabajo del médico, y que no es mala práctica el manejarla con serenidad y el aceptar su permanente e incómoda compañía. El diagnóstico es una ayuda en la acción, no un paso limitante para la misma. El diagnóstico no es ni necesario ni suficiente, sino simplemente conveniente.

Las dudas diagnósticas son muchas veces científicamente irresolubles y la persistencia de la incertidumbre es casi la norma, no la excepción. La aversión a la incertidumbre lleva al exceso diagnóstico y a una falsa ciencia médica entendida como tecnología y técnica. La Medicina no es una ciencia, ni debe serlo. El buen médico navega con prudencia en el Mar de la Incertidumbre http://equipocesca.org/manejo-de-la-incertidumbre-diagnostica-en-la-consulta-del-medico-generalde-familia/
Y sí, en mucho somos oráculo de Delfos como agentes de los pacientes
En la antigua Grecia se hizo famoso el templo de Apolo en Delfos, donde acudían ricos y pobres a interrogar a los dioses sobre la mejor toma de decisiones. Las pitonisas eran las encargadas de transmitir las respuestas, en general acertadas. En los raros casos en que erraban se suponía que no habían sabido interpretar la respuesta divina

El acierto se debía en mucho al conocimiento concreto de las situaciones, pues las pitonisas entrevistaban a fondo a los consultantes días antes del oráculo, que se hacía el día 7 de cada mes, en recuerdo de la fecha de nacimiento de Apolo. Además, las pitonisas tenían el conocimiento general inmenso que daba vivir en el centro religioso del mundo helénico.

En el oráculo de Delfos no se buscaba tanto la adivinación como el consejo. Y de eso sabemos mucho los médicos, de actuar de agente de los pacientes. El buen médico ofrece al paciente las alternativas que tienen en cuenta los valores, creencias y expectativas del mismo paciente, como si el médico fuera el propio paciente y tuviera el conocimiento del profesional. Es decir, en la relación de agencia el médico se “convierte” en paciente y eso exige conocer bien al paciente, o cumplir el viejo dicho de “No hay enfermedades sino enfermos”. Para ser agente del paciente, para ser buen médico, se precisan conocer al menos los valores, creencias y expectativas del paciente y aplicar a ese conocimiento lo mejor de la ciencia y tecnología para que el paciente pueda elegir como si fuera el propio médico en formación y experiencia https://www.actasanitaria.com/contrasenas-del-buen-medico/
En síntesis
El buen médico está “...entre o mar de incerteza e o oráculo de Delfos...” y por ello evita la “cultura de la queja” y ejerce una desobediencia constructiva basada en las éticas de la negativa y de la ignorancia que permiten navegar con prudencia en el Mar de la Incertidumbre y, a veces, ejercer de oráculo de Delfos.