Cara Juan Gervas

El mirador

Depakine-Epilim (ácido valproico, valproato), daño fetal, médicos e industria. Ginecología Comercial.

Doctor en Medicina. Médico General jubilado. Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; https://t.me/gervassalud

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Juan Gérvas
Juan Gérvas

A raíz de una reciente sentencia en Madrid contra el laboratorio del Valproato, el autor pone de manifiesto las deficiencias en la información sobre uso y el papel de la sociedad científica correspondiente

Desde 2008 no existía la menor duda de que era especialmente dañino el uso de Depakine-Epilim (ácido valproico, valproato) en el embarazo

Se conoce desde siempre, se sabe que los medicamentos anti-epilépticos son teratógenos. Es decir, que la exposición intra-útero provoca daños fetales a corto y largo plazo.

Desde 2008 se sabía con absoluta certeza que era especialmente dañino el ácido valproico. Pero se utilizaba y promocionaba entre los médicos por la industria en un amplio campo, para el tratamiento de la epilepsia, para el de la migraña y para el trastorno bipolar. Tan amplio que abarcaba a muchísimas mujeres en edad fértil, que debían evitar el embarazo para que no se produjeran daños fetales. Pero las ventas progresaban (probablemente a costa de extender su uso “descuidado”) y el resultado final son muchos los dañados en el mundo entero.

De hecho, el número de afectados con retraso mental y neurológico, trastornos del espectro autista, apraxia y otras patologías por el uso de ácido valproico es de decenas de miles.

Muchas de las mujeres que usaron el medicamento durante el embarazo no fueron alertadas sobre el peligro.

“..¿Por qué ninguno de los especialistas con quienes me he cruzado en mis recorridos sanitarios me ha citado la posible relación? ¿Por qué?..” es la pregunta sin respuesta de la francesa Marine Martin, autora del libro “Depakine, el escándalo. No podía callarme” http://cime.fcq.unc.edu.ar/riesgos-del-acido-valproico-en-embarazo-abril-2018/

Frente a este panorama desolador, la única explicación plausible para que se siguiera recetando este medicamento debía ser la ignorancia. Sin embargo, provoca indignación el saber que los terribles efectos secundarios de este medicamento son conocidos desde hace décadas https://www.bebesymas.com/embarazo/el-escandalo-del-acido-valproico-un-medicamento-que-puede-causar-malformaciones-si-se-usa-en-el-embarazo

¿Qué decir de la industria, de Sanofi? ¿Y de sus “key opinion leaders”, sus médicos líderes que como expertos “enseñaban” a los demás médicos? ¿Y de los médicos prescriptores? ¿No fueron cooperadores necesarios?

Torres de arrogancia sobre cimientos de ignorancia, con daños graves.

Se sabía desde siempre, pero una revisión de 2008 dejó claro que el riesgo era triple de malformaciones congénitas en mujeres embarazadas tratadas con anti-epilépticos y especialmente con valproato: "The risk was significantly higher for children exposed to valproate" (“El riesgo fue mayor para los niños expuestos a valproato”)
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18565732/

Daño transgeneracional

En el Reino Unido, donde unos 20.000 niños nacieron con discapacidad debido a su exposición intrauterina al valproato sódico, se ha insistido en que la afectación puede pasar a la siguiente generación a través de los cambios genéticos en las células germinales (oocitos y espermatocitos).

“Sue Jenkinson, de Liverpool, en el Reino Unido, tomó Epilim mientras estaba embarazada para controlar su epilepsia. Sus dos hijas fueron diagnosticadas con síndrome fetal del valproato. Desde entonces ambas tuvieron sus propios hijos y ahora creen que ellos también tienen indicios de sufrir la misma enfermedad, aunque ninguna tomó valproato sódico durante su embarazo.

"Es porque tomé esa medicina, por eso mis hijas no tienen una vida normal y tienen dificultades todos y cada uno de sus días", le comentó Sue a la BBC. Su nieto, Ryan, tiene problemas de salud como dispraxia, dificultades de aprendizaje y una enfermedad intestinal” https://www.bbc.com/mundo/noticias-42790600

Tal daño transgeneracional se ha demostrado en ratones en un estudio clásico, en relación al autismo asociado al uso del ácido valproico durante el embarazo: “The transgenerational inheritance of autism-like phenotypes in mice exposed to valproic acid during pregnancy” https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27819277/

En un estudio, con 90 familias afectadas por el tratamiento de sus madres durante su vida intra-útero, del total de 187 niños nietos de dichas mujeres, hubo 43 (23%) con malformación(es) y 82 (44%) niños con trastornos del neurodesarrollo (63 conductas problemáticas y autismo; 41 trastornos psicomotores; 16 problemas de lenguaje; 16 déficit de atención; 5 retraso mental) https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/bdr2.1967

Es decir, el daño pasa a la tercera generación, lo que no es insólito pues se ha demostrado con el dietilestilbestrol (medicamento) y con el DDT (insecticida).

La Ginecología Comercial no se entera nunca de nada, ni de los daños fetales del ácido valproico ni de otros productos Los ginecólogos son “inocentes” por definición

Conviene recordar la historia del dietilestilbestrol, DES, Protectona, un medicamento empleado para evitar los abortos espontáneos, que no servía como tal, y que provocó al cabo de décadas varios tipos de cánceres, incluso alguno habitualmente infrecuente como cáncer de vagina en las mujeres expuestas intra-útero.

Una encuesta a ginecólogos, en Francia, demostró que sólo la mitad de ellos estaba al tanto de los efectos adversos del DES. Como siempre, el olvido cubre con su manta el daño que provocan los propios médicos, liderados por los expertos, apoyados por las industrias farmacéuticas y "protegidos" por las autoridades https://www.20minutos.es/salud/medicina/dietilestilbestrol-des-el-farmaco-que-aumenta-el-riesgo-de-cancer-y-que-tambien-se-ha-usado-para-tratarlo-4924757/

https://www.actasanitaria.com/opinion/el-mirador/medicamentos-que-matan-danan-gravemente_1125016_102.html

En Francia, entre 1951 y 1981, estuvieron expuestos intra-útero al DES unas 160.000 personas y se ha podido demostrar que los daños se transmiten a la tercera generación
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30758926/

Con el insecticida dichlorodiphenyltrichloroethana (DDT) el problema es similar, sus daños pasan a la tercera generación. Es decir, los nietos de quienes se vieron expuestas al DDT y estaban embarazadas, lo que plantea graves problemas éticos  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4124473/

Sanofi asegura que informó a pacientes y profesionales del riesgo de Depakine

Finalmente, en marzo de 2022, se ha logrado una sentencia contra Sanofi en España https://www.eldiario.es/sociedad/condena-millonaria-dano-causado-farmaco-dekapine- fetos_1_8851744.html

¿Los médicos prescriptores, los colaboradores necesarios, ignorantes y atrevidos, muchos ginecólogos de la línea Ginecología Comercial? Ni se considera ninguna responsabilidad, ya digo, son “inocentes” por definición.

También se declara inocente a Sanofi: “La farmacéutica Sanofi y su aseguradora están valorando recurrir la condena millonaria que le ha impuesto un juzgado de Madrid porque, en contra de lo que sostiene la sentencia, asegura que sí que informó de los riesgos para los fetos del valproato, principio activo del antiepiléptico Depakine” https://www.eldiario.es/politica/sanofi-asegura-informo-pacientes-profesionales-riesgo-depakine_1_8852147.html

Y, efectivamente, Sanofi informaba un poco con la letra pequeña típica de los seguros engañosos, y bien lo demostró el Boletín Amarillo, catalán, de farmacovigilancia, al comentar un anuncio en una revista médica de Depakine, en donde se decía todo pero de forma que no se entendiera, ni la advertencia del triángulo negro invertido, ni su teratogenidad, ni sus claros problemas intra-útero.

¡A saber lo que dirían en el boca a boca los representantes y en sus charlas los “key opinion leaders”!
https://www.icf.uab.cat/assets/pdf/productes/bg/es/bg311.18e.pdf

Depakine
 

Síntesis

La Ginecología Comercial es un peligro, y se vuelve a demostrar con el Depakine.

Lo ha sido siempre, lo sigue siendo y lo será. Sobre todo, es un peligro por su impunidad, pues los ginecólogos imprudentes e ignorantes son “inocentes” por definición.

¡Pobres mujeres!

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