Cara Juan Gervas

El mirador

El arte y la ciencia de cagar y mear en el campo. Contraste con vivir sin retrete

Doctor en Medicina. Médico General jubilado. Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; https://t.me/gervassalud

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Juan Gérvas
Juan Gérvas

Es horrible caminar por parques naturales y sentir la contaminación visual y olorosa de los excrementos humanos, y de los papeles y toallitas correspondientes

Hay necesidades humanas, como comer y beber agua, que se corresponden con necesidades de evacuación, de excreción de heces y orina (defecación y micción).

En las zonas habitadas de los países enriquecidos no suele haber problema para evacuar en retretes que facilitan el procesamiento y depuración de las aguas residuales. En el campo no suele haber tales retretes y hay que aprender a evacuar sin contaminar. Aunque parezca mentira, el arte y la ciencia de cagar y mear al aire libre, en el campo, generó un libro clásico, un superventas desde 1989, “Cómo cagar en el monte. Una aproximación ambientalmente sensata a un arte perdido” de Kathleen Meyer. 

Pues parece que todavía no hemos aprendido.

Consejos en un anexo de la “Guía para volver a los pueblos y pasarlo bien”

Dice el anexo: 

“Pese a los años de educación infantil y primaria, aún con la implantación de la educación ambiental en las escuelas, no resulta extraño encontrarse en el campo, en un camino, en el cauce seco de un río o en el bosque, la cruel imagen de una deposición humana rodeada de metros de papel manchado y una jauría de moscas posadas sobre dicha excreción. 

Es inconfundible, porque entre otros detalles en los que no vamos a ahondar, el hombre es el único animal que usa papel para limpiarse después de defecar.  

Es preferible salir de casa “cagado y duchado”, pero con el buen tiempo las horas al aire libre se alargan y abundan todo tipo de actividades en contacto con la naturaleza. Es en este contexto, cuando a veces, te viene la necesidad y te pilla donde te pilla, en este caso, lejos de un retrete.

Empieza aquí la aventura de buscar un lugar donde aliviarse. Si tienes suerte lo encontrarás pronto, aunque siempre es preferible que te hayas alejado lo suficiente de mesas, fuentes y de cualquier zona de paso. Lo tienes, sea porque es buen sitio o porque no aguantas más, tomas posición y te dejas vaciar. 

Si te relajas, puedes llegar a conectar con los antepasados, en coherencia con un gesto tan vital y natural como íntimo, practicado hasta hace muy poco de esta manera, es decir, sin inodoro. A la intemperie. Sin embargo, te has precipitado un poco y has cometido el primer error: no te culpes, nadie te enseñó algo tan básico como lo que te propones y la memoria quedó truncada por la rutina y el confort de un trono de loza blanca que en segundos hace desaparecer de nuestra vista todo lo que allí cae o es depositado, intercambiándolo por agua clara y limpia. ¿Adónde irá y a quien le importa?  

Has empezado bien, buscando un sitio alejado del resto, pero una vez encontrado, no te has tomado unos segundos más para cavar un pequeño agujero – La Biblia ya hablaba de preparar un hoyo antes de hacer de vientre: “Entre tus herramientas tendrás una estaca y cuando te sientes allá fuera, cavarás con ella y luego cubrirás tu excremento”-Deuteronomio.

Vamos, que deberías cavar un hoyo, un agujero del tamaño de un plato sopero, más o menos.  

Ahora sí, tienes el lugar, con la ayuda de piedra o palo has hecho un agujero, te acuclillas y te alivias relajado, a pesar de no poderte apoyar en tu cotidiano Roca.  

Doy por hecho que este vital “contratiempo” te ha pillado con papel blanco y suave encima, cuando no con toallitas perfumadas. ¿O no? Tampoco te preocupes si te ha pillado sin nada y antes de hacer una tontería, piensa en tus abuelos u en otros abuelos del mundo que a día de hoy no han visto nunca un WC. 

Esta es la situación: 

  • Culo al aire
  • Sin paredes ni puertas 
  • Sin inodoro con descarga de agua 
  • Sin papel higiénico blanco y suave 
  • Insectos a tu alrededor 
  • Posible inclinación del terreno 
  • Posibilidad de que alguien asome sin tocar la puerta  

No te apures, esa era “la cruda realidad” de prácticamente todo el mundo hace apenas un siglo: el primer inodoro con descarga data de 1884, y te puedes imaginar quién lo usaría. Simultáneamente, aparece el primer papel higiénico aunque no todavía en formato rollo, exclusivísimo, además solo de venta en farmacias. En fin, que te encuentras en una situación antigua, pero no primitiva en la que piedras (lisas) u hojas grandes (si encuentras gordolobo, fantástico) te pueden servir para terminar la tarea dignamente. Efectivamente, jovenzuelo urbanita, con piedras u hojas se han limpiado millones de anos que han existido antes que el tuyo y aquí estamos”.

https://pontesuzapato.wordpress.com/2022/05/27/de-como-cagar-en-el-campo-y-pasarlo-bien/

Consejos en “viajandoenfurgo” de “Cómo cagar en el campo”

Dicen en un comentario al respecto:

“¿Sabías que las heces tardan un año en descomponerse? Pues imagínate lo que tardará el papel, toallitas, tampones,…

¿Y qué hacemos con el papel?  

Lo ideal es tirarlo a la basura. En cuanto veas un contenedor lo tiras y ya.  Si vas a realizar alta montaña y cargas con la basura durante varios días (es lo suyo), lo mejor es llevar bolsas zip de plástico, esas que se usan para congelar alimentos, para encerrarlo dentro.  

Si el papel está imposible de coger por ningún lado, entiérralo con las heces. Por favor, no lo dejes tirado por ahí. Ya no solo por lo que puede causar sino que, visualmente, queda fatal.  

Y, chicas, el papelito del pis siempre a la basura. Es normal, cuando paramos en mitad del campo, vernos a mis hijas y a mí apareciendo desde cualquier lugar recóndito con un papel en la mano que tiramos en la basura. 

Y no pasa nada”.

Las toallitas, compresas y tampones tardan años y años en descomponerse y habría que recogerlos siempre, nunca dejarlos en el campo. Lo mismo respecto a los pañales infantiles (y de ancianidad), que tardan de 300 a 400 años en descomponerse (si son de materiales biodegradables entre 3 y 6 años)

https://viajandoenfurgo.com/como-cagar-en-el-campo/

El Aconcagua y las heces de los montañeros

La cumbre más alta de América es el monte Aconcagua, con 6.962 metros. Para subir hay que obtener permisos que incluyen el compromiso de bajar al campamento base las bolsas de las heces, para que aquello no se convierta en un estercolero.

Lamentablemente, las heces se bajan desde el campamento base al inicio de la ruta por los servicios del parque, pero, al finalizar la temporada, se suelen acumular allí durante meses, con el consiguiente deterioro y contaminación.

“El Secretario de Ambiente de Mendoza [Argentina] deberá explicar al Senado por qué aún no retira las toneladas de heces humanas acumuladas durante la última temporada en la Reserva Provincial”.

https://elotro.com.ar/aconcagua-los-excrementos-complican-a-mingorance/

Mientras tanto, 3.600 millones de personas carecen de retretes y cagan y mean donde pueden

“¿A quién le importan los retretes? A 3.600 millones de personas. Porque carecen de uno que funcione correctamente”. 

Así arranca la campaña del Día Mundial del Retrete 2021 con la que se pretende visibilizar que casi la mitad de la población mundial carece de servicios de saneamiento gestionados de forma segura.  

Basta con que algunas personas de una comunidad no dispongan de retretes aptos para que la salud de todos esté en peligro. El saneamiento deficiente contamina las fuentes de agua potable, los ríos, las playas y los cultivos alimentarios y propaga enfermedades mortales entre la población.  

Este año el tema "Valoremos los retretes" hace hincapié en el hecho de que los aseos —y los sistemas de saneamiento en los que se basan— están infrafinanciados, mal gestionados o descuidados en muchas partes del mundo, y ello entraña consecuencias devastadoras en múltiples ámbitos, en especial en las comunidades más pobres y marginadas.  

Por el contrario, las ventajas de invertir en un sistema de saneamiento adecuado son inmensas. Por ejemplo, por cada dólar estadounidense empleado en saneamiento básico se generan hasta 5 dólares fruto del ahorro en costos médicos y el aumento de la productividad, además de crearse puestos de trabajo en el conjunto de la cadena de servicios. 

En el caso de las mujeres y las niñas, los retretes instalados en el hogar, la escuela y el trabajo, les ayudan a enfocarse en su potencial y les proporcionan dignidad, privacidad y seguridad, especialmente durante la menstruación y el embarazo.

La solución radica en adoptar medidas que permitan dar respuesta a la crisis de saneamiento mundial y lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, cuya finalidad es garantizar la disponibilidad de agua y saneamiento para todos de aquí a 2030. 

A pesar de que el acceso al saneamiento es un derecho humano reconocido por las Naciones Unidas, todavía se precisa cuadruplicar las inversiones e implantar importantes innovaciones para ver progresos a lo largo de la “cadena del saneamiento”, desde los retretes hasta el transporte, la recogida y el tratamiento de los excrementos humanos.  

Los gobiernos deben escuchar a las personas que han quedado atrás y no disponen de acceso a los baños, y asignar fondos específicos a fin de tenerlas en cuenta en los procesos de planificación y de toma de decisiones”.

https://www.un.org/es/observances/toilet-day

Síntesis

Cuando cagues y mees en un retrete, acuérdate de los que no lo tienen y presiona en lo que puedas para que sea algo universal. 

En todo caso, caga y mea en el campo sin dejar rastro.

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