cara Carlos Nicolas

Apunte del día

A Previsión Sanitaria Nacional (PSN) le gusta hacer trampas

Guardar

El Tribunal Supremo ha deslegitimizado y, en consecuencia, anulado todo el proceso montado desde Previsión Sanitaria Nacional (PSN) para anular el convenio colectivo vigente en la mutua desde 2001 y evitar la negociación con los sindicatos representativos en la empresa, lo que se interpreta como un posicionamiento empresarial en contra de la libertad sindical.

A pocos extraña esta actuación de los órganos directivos de PSN pues, desde que está Miguel Carrero al frente de la misma, ha quedado acreditada la falta de transparencia en la actuación de la mutua, como muy bien queda reflejado en el acta que la Inspección de la Dirección General de Seguros llevó a cabo en la institución a lo largo de 2010. Un modo de actuar que, de nuevo, se refleja en la actual sentencia del Tribunal Supremo, así como en el auto de este mismo tribunal al admitir a trámite la demanda de revisión de la sentencia en que la Audiencia Provincial de Madrid condenó a anteriores consejeros de PSN pues, desde la actual directiva, que les acusó de haber producido un perjuicio patrimonial a la mutua por la compra de unos chalés en Marbella, se ocultó que tales chalés habían sido vendidos por la demandante con unos beneficios distantes a las pérdidas denunciadas.

Aunque pueden multiplicarse los ejemplos de este modo de actuar del actual Consejo de Administración de PSN, no quiero pasar por alto la reciente Sentencia del Tribunal Supremo (de 22 de junio de 2016), que viene a ratificar la de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, fechada el 27 de febrero de 2015, por la que se declararon ilegales y nulas las actuaciones desarrolladas desde la dirección de PSN para acabar con el convenio colectivo vigente en la empresa desde 2001, en lo que parece una estrategia de engaños para conseguir un objetivo, que los trabajadores firmaran acuerdos laborales individuales y no sujetos al Convenio Colectivo a firmar en la mesa negociadora.

Como pone de manifiesto la sentencia de la Audiencia Nacioanal, en octubre de 2013 desde PSN se denunció el convenio colectivo de 2001 que, hasta ese momento, se había venido prorrogando sin problema alguno. En noviembre de ese mismo año, se constituyó la mesa negociadora entre la empresa y los sindicatos, y no volvió a reunirse en un año, con lo que, en octubre de 2014, PSN comunicó a la Dirección General de Empleo que, transcurrido un año desde la denuncia del convenio sin haberse alcanzado acuerdo alguno, el convenio perdía su vigor y era de aplicación el general del sector. A partir de ese momento, PSN comenzó a firmar acuerdos laborales individuales con los trabajadores. En fin, toda una historia que la sentencia del Tribunal Supremo desmonta y deja en evidencia a los promotores de la estrategia.

En fin, que estamos ante unos personajes con los que debe tenerse cuidado, pues te pueden engañar en cualquier momento. De entrada, suelen ocultar cosas, como está sucediendo con las cantidades que todavía no han regresado a PSN desde Banco Madrid, principal hucha a la que. bajo la presidencia de Miguel Carrero,  fueron a parar los principales depósitos de la mutua aseguradora. Lo malo es el silencio de la directora general de Seguros, que parece haberse convertido en la principal valedora del Consejo de Administración que preside Miguel Carrero.