Tecnología e Investigación Mediante enfriamiento del cuero cabelludo

Oncobel presenta un sistema que evita la caída del cabello en quimioterapia

— Madrid 21 May, 2018 - 5:29 pm

La empresa especializada en implantar el sistema de enfriamiento del cuero cabelludo, Oncobel, ha presentado en Madrid una herramienta que previene la caída del cabello durante el tratamiento de quimioterapia en pacientes que padecen cáncer.

Cada año se diagnostican en España 228.000 nuevos casos de cáncer. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), uno de cada dos españoles y una de cada tres españolas tendrá algún tipo de cáncer a lo largo de su vida. Ante este panorama, dicha entidad puntualiza que “se hace necesario desarrollar herramientas que permitan a los pacientes sobrellevar la lucha contra el cáncer con la mayor fortaleza posible”.

La caída del cabello es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia más traumático para el paciente con cáncer. Algunos llegan a compararlo con la pérdida de una mama. Algunos estudios revelan que entre el 8 y el 10 por ciento de los pacientes se plantean no recibir quimioterapia por el miedo a perder el pelo.

Para sobrellevar este tipo de circunstancia, Oncobel señala que mediante un sistema de enfriamiento del cuero cabelludo que se aplica durante las sesiones de quimioterapia y no interfiere con los fármacos que eliminan el cáncer, se evita la caída del cabello.

Para tumores sólidos

Sobre este tipo de avance tecnológico, dicha empresa indica que “sólo puede utilizarse para tumores sólidos y no líquidos, como leucemias y linfomas”. En el caso de los niños, añade que “no es aplicable, ya que el tipo de cáncer que padecen suele ser líquido”.

Este procedimiento de enfriamiento continuo del cuero cabelludo se aplica mediante un gorro de silicona con un circuito integrado por el que circula un líquido refrigerante que se conecta a una máquina que mantiene la temperatura óptima. De esta manera, el cuero cabelludo alcanza la temperatura entre 19º a 21º centígrados a nivel de la piel, provocando que los quimioterápicos no lleguen o lleguen en un bajo porcentaje a las células del folículo piloso.

El tratamiento incrementa el tiempo que el paciente deba permanecer en la sesión de quimioterapia, pues el gorro debe mantenerse puesto en cada sesión desde aproximadamente media hora antes de la infusión del medicamento, durante todo el proceso y hasta una hora y media posterior a recibir la quimioterapia.

Resultado de estudios científicos

Según varios estudios científicos y ensayos clínicos de ámbito mundial consultados por Oncobel, la efectividad de este sistema puede variar desde un 43 por ciento, en los casos tratados con fármacos más agresivos como antraciclinas, al 87 por ciento, en los menos agresivos, llegando en algunos casos hasta el 93 por ciento de los pacientes tratados.

Este procedimiento no inutiliza la acción de los quimioterápicos ni alarga los tratamientos. Por este motivo fue aprobado por la Comunidad Europea (CE) y en 2017 obtuvo la certificación de la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) al admitir su eficacia y seguridad en los tratamientos oncológicos.

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