Política y Sociedad En busca de un nuevo consenso destinado a definir la asistencia del siglo XXI

Un nuevo informe aviva el debate sobre la digitalización y la gestión clínica en la Sanidad

El informe ‘Consenso por un sistema sanitario del Siglo XXI‘, elaborado por 15 voces independientes y representantivas en el mundo de la salud, y que fue presentado en un acto digital, apuesta por una digitalización plena de las atención sanitaria, con financiación suficiente y una vuelta al debate sobre la gestión clínica avalada por la iniciativa ganada por los profesionales sanitarios durante los duros meses de pandemia, al tiempo que se propone desterrar prejuicios ideológicos sobre la colaboración público privada y se rechaza la ya secular falta de coordinación asistencial.

Gloria Lomana

Voces a seguir

Actuó como presentadora de este encuentro virtual la presidenta de 50&50 Gender Leadership Advisoryy, Gloria Lomana, quien dio la bienvenida a todos los asistentes a la sede madrileña de la Fundación Pons en la que se presentó el nuevo informe, así como los participantes de forma online.

Gloria Lomana tuvo palabras que resumieron los méritos de los ponentes del día y coautores de este trabajo. Concretamente, se refirió a Julián García Vargas, que fue ministro de Sanidad y en cuya cartera recayó la responsabilidad de alumbrar la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y el Plan Nacional para el Sida, además de posibilitar la redacción del Informe Abril Martorell.

Mientras, de Ignacio Riesgo, la presentadora comentó, entre una larguísima lista de éxitos en el sector, la reciente publicación de su libro, titulado ‘¿Qué está pasando con la Sanidad?‘, en línea con el informe objeto de presentación en esta jornada.

Lomana también destacó el carácter práctico de este documento, por su virtualidad para realizar cambios en el sistema sanitario a corto, medio y largo plazo. Como primera intervención, dio la palabra a Jon Darpón, que fue consejero de Sanidad del País Vasco, y que saludo a todos los asistentes a través de Internet, para, más adelante, aportar sus puntos de vista.

Julián García Vargas

De la teoría a la práctica

Julián García Vargas celebró haber podido contribuir a lograr un documento tan realista como bien orientado, desde la esperanza de que llegue hasta los responsables sanitarios del país y estos tengan en cuenta el mayor número posible de sus planteamientos.

García Vargas criticó que ocurran cosas como que el alicantino Hospital Universitario de Torrevieja vaya a pasar a gestión directa en la Comunidad Valenciana, en seguimiento más de sesgos ideológicos que técnicos, a la vez que cuestiona la burocratización creciente de la Sanidad, que acrisola un sistema laboral dual, generador de temporalidad para el empleo de los profesionales sanitarios.

Transferencias nefastas

Todo ello junto a frutos indeseables, aseveró este ponente, como haber transferido a las Administraciones de las comunidades autónomas competencias del INSALUD, con especial mención a las de Salud Pública, cuyo efecto se sufre hoy especialmente con la pandemia de la Covid-19, dislate que no se supo enmendar cuando, en 2011, se intentó revisar la Ley General de Sanidad, que databa de 1986.

Pide García Vargas mayor poder ejecutivo para el Ministerio de Sanidad, con apoyo en el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), una institución que bien podría competir con el Instituto Karolinska de Suecia si hubiera voluntad política, habida cuenta de su excelente comportamiento durante las peores décadas de la pandemia de sida.

En todo caso, se alinea Julián García Vargas con el pensamiento del escritor israelí Noah Harari, cuando dejó dicho que ser patriota es ayudar a sostener un buen sistema sanitario en el propio país. Sobre el documento elaborado por 15 especialistas, declaró que tendrá la importancia histórica del citado Informe Abril, al plantear un sensato plan articulado en siete ejes plenamente viables.

Ignacio Riesgo

Fecunda literatura

En su respuesta a la pregunta de si era necesario ‘¿un nuevo documento más sobre nuestro sistema sanitario?‘, el consultor sanitario Ignacio Riesgo reconoció haber tenido que reunir valor para concebir un trabajo de esta materia, destinado a reformar la Sanidad, por ser este un género literario en sí mismo, y muy feraz, del que brotó este año un subgénero dedicado a abordar la misma cuestión en el año de la pandemia de la Covid-19. Agradeció, además, el esfuerzo esmerado de los 15 especialistas que tuvieron que colaborar estrechamente durante un año largo.

Esfuerzo pertinente

Para justificar su publicación, Riesgo señaló como puntos diferenciales de este texto su arranque en los problemas concretos de los pacientes, la necesidad de coexistencia entre la titularidad pública y privada de los recursos sanitarios para llegar a soluciones concretas que pongan el acento en los pacientes y los profesionales sanitarios.

Ello a diferencia de otros empeños discursivos, que pretenden reformar el SNS sin analizar los problemas reales de estos colectivos. Puso este ponente, como antes hizo García Vargas, el citado documento en conexión directa con elInforme Abril, que data de 1991, a renglón seguido de la Ley General de Sanidad.

Un sistema parcialmente fallido

Como señal del fracaso del sistema, Riesgo citó las listas de espera, que frustran e inquietan multitud de veces a los pacientes, a la vez que destacó que las medidas ensayadas en España para resolver este problema nunca dieron el resultado esperado porque sigue sin ser fluida la elección de los centros asistenciales a gusto del ciudadano, a diferencia de lo que ocurre en Francia y Alemania, por ejemplo, con sistemas sanitarios también de raíz pública, pero sin la ofensa de esperas tan largas para ser atendido u operado quirúrgicamente.

Gloria Lomana, Julio Mayol y Carina Escobar

Apela este consultor a los informes de la Fundación IMAS, según los cuales hay una gran variabilidad territorial y de centros por datos de mortalidad en insuficiencia cardíaca, diabetes, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y neumonías, en un esquema asistencial en el que los que más sufren son los pacientes crónicos, en todos los escalones de atención.

Profesionales disgustados

Destacó Riesgo, igualmente, el malestar que anida en el colectivo profesional por su bajo nivel retributivo, que hace de España un país emisor a fondo perdido de talento, en paralelo a una obsolescencia tecnológica sanitaria, también de muy diferente implantación según las comunidades autónomas.

También, este ponente explicó que el referido documento sacude el sistema organizativo sanitario español con planteamientos de financiación que van rezagados respecto a Europa, porque los problemas de la Sanidad no se resuelven con una inyección económica indiscriminada, como se derivó de la Conferencia de Presidentes de 2005, sino con fines claramente finalistas.

Niveles de organización

Aboga Riesgo por separar lo que es gobierno y dirección en la mesogestión y resucitar la gestión clínica en la microgestión, para evitar el excesivo hospitalcentrismo mediante redes asistenciales multinivel y con carácter multidisciplinar, desde el apoyo a la atención domiciliaria y remota, con figuras como las enfermeras de casos.

Sobre los problemas previos a la llegada de la pandemia, y las debilidades del sistema sanitario nacional que ya eran patentes antes, destacó este consultor que se vieron agravados por la crisis disparada por el nuevo coronavirus.

A corto y largo plazo

Al margen del estado actual de la Sanidad, Riesgo partió de este documento para determinar las reformas que merecen actuaciones a corto plazo, como potenciar la Salud Pública, dar la voz a los pacientes, cambiar el arcaico sistema de Ofertas Públicas de Empleo (OPE), optar a un horizonte retributivo digno, a una renovación del parque sociosanitario de residencias y la actualización del tecnológico sanitario.

Para todo ello, este ponente solicita, a largo plazo, la flexibilización en los estatus laborales de los profesionales sanitarios y el uso de las últimas tecnologías de la información, en un proceso en el que hay que contar con los profesionales, los pacientes y los agentes y empresas de la cadena de valor del sector de la salud.

Carina Escobar

Pacientes muy presentes

Tras las palabras de Riesgo, Lomana introdujo la primera mesa redonda, centrada en el diagnóstico sobre la situación actual de la Sanidad, desde la doble pregunta de ‘¿cómo hemos llegado hasta aquí y por qué hemos hecho esto?.

Abrió fuego la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Carina Escobar, para hacer ver que el trabajo fue muy intenso para la realización de este informe, desde las perspectivas y demandas de los pacientes crónicos, que pudieron intervenir en él sin cortapisas.

Carina Escobar declaró que la pandemia hizo patente la necesidad de disponer de una atención comunitaria mucho más accesible y cercana. Además, considera oportuno innovar en cuidados a partir de un aprendizaje efectivo de la pandemia, aunque teme que tales enseñanzas no lleguen, finalmente, a buen puerto.

Escobar expresó, además, que las personas con patología clínica viven en silencio una doble pandemia que afecta a su supervivencia y que complica la situación de los ciudadanos que tardan hasta una década en recibir su diagnóstico.

Julio Mayol

La eterna crisis

El director médico del Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid, el doctor Julio Mayol, explicó que la pandemia pone la lupa en los graves problemas de la Sanidad, de los que él mismo oyó hablar desde que estudiaba Medicina, allá por los años 80 del siglo pasado, dentro de un tipo de debate  que se reaviva década a década, como señaló.

Para Julio Mayol, el problema está en gastar mal, intervenir a quien no lo necesita tanto y dejar sin atención a los que más lo necesitan, a falta de una gestión más coordinada. Además, aseguró que los 15 autores de este texto se unieron en un compromiso común por buscar soluciones para las personas, sean profesionales o pacientes, sin el recurso de crear comités generadores de obstáculos al estilo napoleónico, o lampedusiano incluso, de hacer ruido o, quizás, no hacer nada para que todo siga igual.

Queremos cambio

Mayol ilustró su tesis con el mural del grafitero Bansky en el que pintó el lema “quédate con las monedas, porque nosotros queremos cambio”, como juego de palabras que en inglés se refiere a cambio (change) denominado “monedas sueltas o suelto” también en español.

Como ejemplo de falta de reacción y previsión anual, este facultativo citó los problemas que surgían a partir del 7 de enero por las pandemias de gripe, enfermedad que, cada ejercicio, somete a estrés a los hospitales por sus demandas de camas y Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Así, resumió su intervención con la frase ‘menos silos y más redes‘ en el trabajo del personal asistencial.

Jon Darpón

Elogio de la descentralización

Jon Darpón reclama mayor coordinación y mejor gobernanza de gestión en el SNS, cuyo éxito atribuyó a la descentralización en Consejerías de Sanidad, entes que mejoraron enormemente lo que heredaron del INSALUD y que deberían fomentar la autonomía intercentros, con órganos nacionales de coordinación en temas como la Salud Pública. Considera, además, llegado el momento de elevar la motivación de los profesionales sanitarios como elementos clave de cualquier reforma asistencial que se precie, para acabar con la interinidad eternizada.

Por un nuevo modelo de gestión

Propone este panelista ganar en financiación en convergencia con Europa, pero siempre que estos recursos vayan destinados a un nuevo modelo de gestión. Como una de las incoherencias largamente lastradas, citó que los responsables de aprobar la innovación no son, luego, los encargados de pagarla.

Darpón describió como antidogmáticas las soluciones propuestas por este documento con interés a una deseable gobernanza de estructura regional. Como valoración general del impacto de la pandemia en el sistema sanitario, en sus aspectos positivos, resaltó la flexibilidad de los hospitales para generar más camas y espacios UCI a la vez que la Atención Primaria mejoraba sus circuitos de cercanía al paciente, gracias a profesionales sanitarios muy queridos por la población general.

Boi Ruiz

Atajar la enfermedad de base

Boi Ruiz, que fue consejero de Salud de la Generalitat de Cataluña, destacó de este documento el haber sido iniciado antes de la pandemia, como ventaja frente a otros trabajos empezados a posteriori y como rémoras más reactivas.

También director de la Cátedra de Gestión y políticas sanitarias de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC), recordó que los planteamientos de universalidad, sufragio público de la financiación y accesibilidad están comprometidos tradicionalmente porque se tratan los síntomas y no la enfermedad de base.

Es decir, se atacan las listas de espera de manera intempestiva, mientras que la insuficiencia financiera canaliza mediante endeudamiento, De manera que se utiliza un “antitérmico” en esta infección grave en lugar de administrar un poderoso “antibiótico”, Al usar este símil de las enfermedades infecciosas, por ser el área donde los médicos consiguen curar algo, ironizó Boi Ruiz con autocrítica.

Confluencia sociosanitaria

Sobre la confluencia de lo sanitario y lo sociosanitario, la política se limitó hasta ahora con Consejerías y Ministerios nominalmente unidos, pero con presupuestos separados. Según Ruiz, el Poder Legislativo es el que puede cambiar la Sanidad, no así el Ejecutivo, que no suele tener mayorías suficientes para ello.

Con perspectiva histórica, este ponente recordó las unidades creadas en los años 80 del siglo XX para articular las grandes áreas terapéuticas, como se hizo con las malignidades mamarias a las que se empezaron a sumar otros perfiles, como los psicólogos, además de los médicos y las enfermeras.

Ruiz pide más indicadores de evaluación y que se abandone en España, con Cataluña incluida, el narcisismo que lleva muchas veces a decir desde el poder que es el país que tiene el mejor sistema sanitario del mundo. Finalmente, sostuvo que ve en la autonomía de gestión el principio de subsidiaridad.

Javier Elola

Salud, dinero y amor

La segunda tanda de intervenciones describió posibles tratamientos y soluciones para el sistema sanitario, bajo el lema de ‘Qué proponemos‘. En ella, el director de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (IMAS), el doctor Javier Elola, se acordó de la canción de Los Panchos en la que señalaban que solo hay tres cosas en la vida: salud, dinero y amor.

Este paralelismo le sirvió a Javier Elola para señalar tres valores, como la orientación a la prevención, la búsqueda de la solvencia y la autonomía de gestión, ya que la Ley General de Sanidad aún no apuntaba a la prevención, por falta de previsión no sospechable entonces, al primar los enfoques curativos.

La función económica

Se refirió Elola a la revista The Lancet, que elogió como mejor sistema sanitario del mundo el español en 2019 por sus resultados en salud a juzgar por la esperanza de vida del país, para pensar, sin embargo, que aún no se miden adecuadamente los resultados en salud dentro del sistema sanitario.

Para este ponente, basta de clamar en España por la falta de recursos, porque esa es la esencia de cualquier planteamiento económico que se precie. Además, aseguró que la entrada de profesionales y pacientes en los órganos de gestión democratiza la atención y mejora la eficiencia. Junto a ello, recalcó que este informe reitera que resulta imprescindible digitalizar la Sanidad y tener presente que prevenir es mucho más barato que curar.

La Comisión para la reconstrucción

José Martínez Olmos, que es profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), coincidió en que la pandemia hace urgente reformar el sistema sanitario, al hilo de la Comisión para la Reconstrucción desarrollada en el Congreso de los Diputados, equipo de trabajo que apuntó a los cambios a acometer de manera más perentoria, aunque faltaran especialistas en su elaboración.

El que fuera secretario general de Sanidad, razonó, además, que es responsabilidad del poder sanitario central adoptar las decisiones últimas, sin dejar de escuchar a los interlocutores, que cada vez son más, si se incluyen a los pacientes y los profesionales sanitarios en los foros de gestión. Además, declaró, por otro lado, que hay muchas sociedades científicas que necesitan tantas reformas, por lo menos, que el sistema sanitario.

Roser Fernández

Perspectivas hospitalarias

La directora general de la Unió Catalana d’Hospitals, Roser Fernández, ve dificultades en pasar de la letra a la música con el trabajo presentado, porque los 60 documentos sobre reforma sanitaria surgidos desde el Informe Abril no ayudaron a materializar soluciones concretas, según su opinión.

Tras la crisis de 2007 a 2014, y mediando la pandemia, detecta Roser Fernández una segunda generación de informes casi exclusivamente centrados en la búsqueda de una financiación eficiente que se dirija a la cartera de servicios y una agencia de evaluación de los resultados asistenciales.

Todo ello a través de un enfoque maduro que no se ciña solo al dinero para gastar, sino también en qué se gasta como impulso a la economía productiva con orientación a los fines sociales. Por tanto, como superación de la triada elemental de salarios, infraestructuras y eficiencia.

Fernández recordó que únicamente se puede atribuir al estado de salud de las personas el 20 por ciento representado por la asistencia sanitaria. Junto a ello, completó su planteamiento con críticas a los que denostan, sin datos, la colaboración público privada y también para los que defienden o cultivan los corporativismos recalcitrantes.

Antonio Zapatero

Rigideces presuntas

El viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19 de la Consejería de Sanidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, recordó momentos compartidos con Riesgo, antes y después de que arribara el nuevo patógeno.

Según la tesis inicial de Antonio Zapatero, el mito de la supuesta rigidez de los hospitales cayó de bruces cuando llegó la pandemia y se derribaron sus paredes al disponerse más camas, crearse más UCI e incorporar nuevos perfiles, como informáticos e ingenieros, en un flujo de abajo arriba que movilizó a los gerentes, cuyo fruto inicial fue, por ejemplo, activar en muy poco tiempo la asistencia remota.

Bajo un fuerte estrés

Según este representante del Ejecutivo madrileño, todo esto se consiguió en un estado general de estrés, por lo que debería ser posible también en tiempos de reposo aprovechar para modernizar diligentemente el sistema sanitario.

Zapatero, que ocupó la Presidencia de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (FACME), antes de asumir su responsabilidad política sanitaria, alega que la pandemia es una tragedia que se pudo capear por la admirable reacción impulsada desde las bases. En otro aspecto a mejorar, destacó las dificultades experimentadas a la hora de disponer de las historias clínicas de los pacientes.

Julián Isla

Datos y más datos

El responsable de recursos de consultoría de datos en Microsoft España, el ingeniero Julián Isla, se definió como un paracaidista que tomó tierra en el sector sanitario casi por casualidad, origen de su trabajo actual que no le impidió añadir los “datos” al trío de la salud, el dinero y amor que musitó el director de la Fundación IMAS

Julián Isla, que, además, es representante de los pacientes en el Comité para los Medicamentos Huérfanos de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), denunció que la pandemia dejó desatendidos a muchos pacientes crónicos, como su hijo Sergio. Sobre la fascinación que produce la ciencia y la tecnología, estima que el Machine Learning, por ejemplo, aún tiene solo un 1 por ciento de implantación y no parece, por tanto, una solución a corto plazo para los problemas expuestos durante esta reunión.

Pese a lo anterior, y después de no saber muy bien por qué España tiene las peores papeletas en el sorteo de las dos olas de la Covid-19, sí insta Isla a que se use ya la información clínica que se posee, al  igual que se llenó de conducciones de oxígeno el Hospital de Campaña de IFEMA, en Madrid. Junto a ello, apuesta por aplicar el modelo Toyota, que se nutre de las ideas de las bases para impulsar su innovación empresarial.

Carlos Macaya

Una gobernanza incompleta

El jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de San Carlos, el doctor Carlos Macaya, clausuró este acto con la advertencia de que la gobernanza que se plantea actualmente para el sistema sanitario nace con defecto de forma por haber dejado de lado a los pacientes y los profesionales sanitarios. Finalmente, y como presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), también se unió a los otros ponentes al pedir una digitalización efectiva de la asistencia sanitaria.