Industria farmacéutica

Novartis promueve la formación de los sanitarios para una mayor detección y diagnóstico de la EPOC

La EPOC causa 18.000 muertes al año y se estima que en Andalucía afecta al 9,1% de la población. Estos son datos barajados en la “Reunión Aire y EPOC 2013” celebrada Sevilla, organizada por Novartis. La formación de los profesionales sanitarios en el uso de la prueba espirométrica es clave para reducir la alta tasa de infradiagnóstico de la EPOC en España.

Novartis promueve la formación de los sanitarios para una mayor detección y diagnóstico de la EPOCEspecialistas en Neumología y Atención Primaria se han dado cita en el encuentro “Aire y EPOC” que ha tenido lugar en Sevilla. Este encuentro científico organizado por Novartis ha ofrecido un marco para la reflexión acerca del presente y el futuro del abordaje de la enfermedad, así como para el intercambio de conocimiento teórico y práctico sobre la patología y su impacto en el día a día del paciente.

 

Casi una tercera parte de los andaluces que padecen EPOC lo desconocen. Así lo ha puesto de manifiesto el Dr. Antonio Ortega Carpio, médico de familia del Centro de Salud El Torrejón, Huelva, quien ha señalado que “en Andalucía hay un 9,1% de pacientes con EPOC, aunque sólo un 6,3% están diagnosticados”. “En Andalucía”, añadió, “hay actualmente una tasa de entre un 30 y un 35% de infradiagnóstico de la enfermedad”.

 

A pesar de ello, el Dr. Ortega recuerda que estas cifras “son favorables respecto al resto de España”, y que posicionan a Andalucía entre las comunidades con un mayor número de pacientes diagnosticados. En nuestro país existe una tasa de infradiagnóstico cercana al 70%5, y la patología afecta a 1,5 millones de personas provocando la muerte de 18.000 españoles cada año.

 

La formación del profesional sanitario

 

La formación del profesional sanitario, clave para el diagnóstico precoz de la EPOC, y fundamental para mantenerla controlada. Por ello, la formación concretamente de los profesionales sanitarios del ámbito de la Atención Primaria en las técnicas de uso de las herramientas de diagnóstico y en la interpretación de los resultados, resulta imprescindible para favorecer un declive en las altas tasas de infradiagnóstico registradas en la actualidad.

 

La prueba espirométrica es uno de los principales métodos para la detección y el seguimiento de la enfermedad, que permite medir la magnitud absoluta de las capacidades y volúmenes pulmonares, así como los flujos respiratorios. “Se trata de una prueba sencilla de unos 30 minutos que se realiza en los centros de salud, y que consiste en hacer que el paciente sople con la máxima intensidad entre 6 y 10 segundos a través de un tubo, para comprobar si presenta obstrucciones al respirar y si sus volúmenes respiratorios son normales”, indica el Dr. Ortega.


Uso de la espirometría

 

Sin embargo, esta prueba no está todo lo implementada que debería en los centros de salud españoles. En palabras del Dr. Ortega, “la espirometría está disponible en el 80% de los centros de Atención Primaria de España y en un 92% de los centros en el caso de Andalucía, y, sin embargo, su uso es escaso a causa de la falta de conocimiento de la técnica y la dificultad de la interpretación por parte de los médicos”. Además, “un 50% de los médicos considera que necesitan mayor formación para implementar esta técnica”.

 

Durante el encuentro “Aire y EPOC” de Sevilla también se ha ofrecido a los profesionales sanitarios la posibilidad de compartir experiencias y de formarse, a través de los diferentes talleres organizados, en algunas de las pruebas más habituales para la detección de las patologías respiratorias: la espirometría y la placa de tórax.


Presente y futuro de la EPOC

 

“La EPOC se manifiesta en los pacientes por la sensación de falta de aire o disnea, por la tos y la expectoración y por las exacerbaciones, episodios en los que se incrementa esta sintomatología”. Así ha descrito los síntomas de la EPOC el Dr. Bernardino Alcázar, Neumólogo del Hospital de Alta Resolución de Loja (Granada), que ha asegurado que todos estos síntomas “deterioran la calidad de vida de los pacientes y afectan a su actividad diaria, haciendo que éste se encuentre cada vez más limitado”.

 

Además, las mañanas son el momento del día en el que el paciente se encuentra más sintomático: “La mayoría de los síntomas de los pacientes se concentran principalmente en las primeras horas de la mañana, sobre todo la disnea, y esto supone que este momento del día sea un ‘auténtico puerto de categoría especial’ para los pacientes”, ha señalado el Dr. Alcázar.

 

En este contexto, el Dr. Alcázar ha asegurado que “el empleo de fármacos broncodilatadores es uno de los pilares del tratamiento, ya que permiten que los bronquios del paciente permanezcan abiertos en el tiempo, haciendo que éste note menos síntomas y una menor dificultad respiratoria”.

 

La broncodilatación

 

Por su parte, el Dr. José Luis López-Campos, Neumólogo del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, ha querido remarcar la eficacia de Seebri® Breezhaler® (Glicopirronio) como tratamiento broncodilatador de larga duración administrado en una dosis única diaria para el tratamiento de la EPOC: “Glicopirronio es un anticolinérgico de acción prolongada con efecto 24 horas, que se toma una vez al día y ofrece un inicio de acción más rápido que otros anticolinérgicos previamente disponibles”. Gracias a estas características, ha asegurado, “el tratamiento proporciona una mejoría de la función pulmonar, de la sensación de disnea y una menor sensación de ahogo, aumentando la capacidad de hacer ejercicio y disminuyendo el número de agudizaciones”.

 

En el encuentro también se ha abordado la importancia de la broncodilatación como un nuevo paradigma en el tratamiento de la EPOC. Según ha expuesto el Dr. López-Campos, “la doble broncodilatación consiste en la asociación de dos broncodilatadores de familias distintas, la de los antimuscarínicos y la de los beta-2 agonistas, para conseguir una broncodilatación aún más potente”.