Punto de vista frente a las promesas continuas de los políticos

Ni premios ni aplausos: mejora de nuestras condiciones laborales y profesionales

En un momento en que, desde la instancias políticas, se ofrecen hasta soluciones sorprendentes para resolver los problemas de la Covid-19, la secretaria general de SATSE Madrid subraya que las soluciones son sencillas, porque siempre se habla de ellas pero que no se llevan a la práctica.

No queremos ni premios ni aplausos. Queremos que se legislen las 35 horas, una ratio enfermera que imponga un número máximo de pacientes por profesional y una negociación leal de las reivindicaciones que llevamos planteando muchos años y que la Administración sanitaria ignora reiteradamente.

No queremos que nos traten de héroes ni que digan que somos salvadores ni nos pongan medallas. Solo hemos hecho nuestro trabajo, aunque en condiciones altamente precarizadas tras años de maltrato y de carencias y bajo un estrés que ha dejado una marca que tardará en sanar y para la que necesitaremos una atención psicológica que es claramente insuficiente por escasa. Queremos que se nos reconozca el papel que hacemos a diario, los 365 días del año, de cualquier año, y, sobre todo, que desde el Gobierno regional reconozcan que están equivocados, que nuestra sanidad pública ha ido empeorando gracias a los recortes, despidos, cierre de camas, obsolescencia de los centros sanitarios,… mientras que se destinaban recursos a fines privatizadores o a proyectos megalómanos que no necesitamos.

Que las cosas cambien

No necesitamos nuevos hospitales, solo pedimos que los que ya existen funcionen y se doten correctamente tanto de material como de profesionales

No queremos que digan que la Covid-19 debe servir para aprender. Queremos que las cosas cambien. Queremos que los hospitales, muchos de los cuales están infrautilizados, funcionen al 100%, pero para ello necesitamos que la Administración deje de hablar y actúe. Queremos una Atención Primaria que ejerza de puerta al sistema sanitario y unas residencias seguras para nuestros mayores.

Para alcanzar todos estos objetivos es necesario que las plantillas enfermeras, infradotadas desde hace décadas, se optimicen; que las 35 horas sean una realidad para que los profesionales sanitarios y no sanitarios podamos hacer nuestro trabajo en condiciones; que la ratio enfermera, que SATSE promovió y que ya está en el Parlamento avalada por más de 660.000 firmas, se haga realidad para que los usuarios puedan disponer de la asistencia de calidad que reclaman o que las condiciones laborales y profesionales se modifiquen y mejoren.

Queremos que se reconozca la labor que hemos llevado a cabo y que se tomen decisiones que mejoren la sanidad pública que, como país, ofrecemos. No necesitamos nuevos hospitales, solo pedimos que los que ya existen funcionen y se doten correctamente tanto de material como de profesionales.

Sin anuncios milagrosos

Queremos que los responsables de la Administración dejen de experimentar y la Atención Primaria se convierta realmente en la piedra angular sobre la que ha de cimentarse nuestra sanidad pública.

No necesitamos que la presidenta Ayuso haga anuncios milagrosos que luego se quedan en nada, sino que trabajen y que respeten a los profesionales sanitarios, a todos, no solo a unos pocos que consideran élite, y que las decisiones que se tomen beneficien al conjunto de profesionales sanitarios y a los usuarios madrileños.

Consideramos imprescindible que la Atención Primaria se ponga en marcha y que vuelva a reactivarse, que funcione al 100%, y que se abran todos los centros de salud y SUAP que aún hoy permanecen cerrados. Queremos que los responsables de la Administración dejen de experimentar y la Atención Primaria se convierta realmente en la piedra angular sobre la que ha de cimentarse nuestra sanidad pública.

Necesitamos que las residencias de mayores, esas que estuvieron desasistidas durante gran parte de la pandemia, se medicalicen y que se reconozca, de una vez por todas, el papel sanitario que tienen y ejercen. La mayoría ya no desempeñan una función social, sino sanitaria, y eso debe reconocerse dotándola de profesionales sanitarios y de más medios asistenciales.

Queremos soluciones, no buenas palabras ni megaconstrucciones que solo sirven para alimentar egos y que dentro de unos años serán abandonadas. Queremos las 35 horas semanales para ofrecer la mejor sanidad posible; necesitamos que nuestros hospitales, centros de salud y residencias de mayores funcionen. Y para ello, hace falta voluntad, esa que nuestros representantes políticos desprecian ya que para ellos solo somos un número más.

Queremos que se produzca un cambio profundo para que se reconozca nuestro papel en la prevención y promoción de la salud y para ello es necesario que nuestros políticos cambien y demuestren que les importamos. Que respeten los que somos y que valoren nuestro trabajo como imprescindible para la mejora de la salud de nuestros conciudadanos en todos los ámbitos donde somos imprescindibles, desde el sanitario al sociosanitario o el educativo, donde la enfermera escolar debería de tener una presencia activa no solo ahora, con la Covid-19, sino siempre.

Teresa Galindo

Secretaria General de SATSE Madrid

2 Comentarios

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    Casi, totalmente de acuerdo.
    Aunque me parecen unas muy buenas reflexiones, por la defensa que suponen para la Enfermería, no comparto dos aspectos o ideas señaladas.
    En primer lugar, no creo que las enfermeras y enfermeros necesiten psicólogos. De hecho no llegó a entender la brutal psicologización que se está impulsando por nuestras autoridades sanitarias. Psicoligizar a la sociedad es impedir que las personas desarrollen sus recursos propios para sobreponerse a las contrariedades y situaciones adversas. En el caso de la pandemia, más que psicólogos, lo que realmente necesita el personal sanitario son medios de protección adecuados y unos gestores (médicos) con un mínimo de sentido común.
    Y por otro lado, más que hablar de medicalizar nuestros centros de mayores, hay que poner al frente de los mismos a profesionales del cuidado. O lo que es lo mismo, a enfermeras y enfermeros.

  2. José redondo says:

    Estando de acuerdo en algunas cosas expuestas, pero no considero prioritario la reducción de la jornada de trabajo,pero si aumentar la plantilla para que el ratio de atención, sea mas acorde con las necesidades.
    En cambio exigir mas medios tanto de atención como de protección para combatir todas las enfermedades, sobre todo las contagiosas ò epidemias.
    También sería bueno que los centros de salud sean bastante más competitivos.