Política y Sociedad CONCLUSIÓN DEL SEMINARIO SOBRE ECONOMÍA Y TABAQUISMO DE FUNCAS

Navarra ofrece el mejor modelo asistencial contra el tabaco

El último encuentro sobre Economía y Políticas de Salud, organizado por la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS), ha señalado a la Foral de Navarra como la comunidad autónoma con mejor modelo asistencial contra el tabaco, la cual fue la principal conclusión del último seminario del ciclo de este evento, bajo el lema ‘De la investigación a la acción‘.

Félix Lobo

España despierta

El profesor emérito de la Universidad Carlos III de Madrid, el Doctor en Economía Félix Lobo, abrió la sesión con júbilo porque España salió de una ominosa década marcada por el índice del déficit excesivo, por gracia de la Comisión Europea, un mérito colectivo, aseguró, alentado y seguido muy de cerca por FUNCAS.

Ya dentro de la materia del seminario, Félix Lobo reconoció su propio posible sesgo al afirmar que el tabaquismo es el problema más grave de Salud Pública para los españoles, en contraste con la práctica ausencia del asunto en los discursos principales de las tres últimas ministras de Sanidad, tal como lamenta, al margen de su distinto color político.

Jóvenes en riesgo

El también coordinador de Economía y Políticas de Salud de FUNCAS reparó especialmente en lo negativo que resulta el repunte del tabaquismo en el país, así como su crecimiento en la población joven, como pronóstico temido de una salud peor para la población.

Seguidamente, Lobo elogió por igual a los dos ponentes del día, de los que resaltó sus méritos docentes, investigadores e institucionales, al ser estas dos voces autorizadas dos figuras importantes frente a la epidemia del hábito tabáquico, según aseveró.

Ángel López Nicolás

Un Chernobyl cada año

El catedrático de Economía de la murciana Universidad Politécnica de Cartagena, el profesor Ángel López Nicolás, resumió la situación del tabaco en España, las políticas que persiguen el tabaquismo y las formas de mejorar estas últimas.

Partió este profesor de la Encuesta Nacional de Salud (ENSE) y sus datos recogidos entre 1987 y 2017, junto a la información aportada por la Encuesta sobre Alcohol y Otras Drogas (EDADES), con registro de consumo diario de tabaco cada últimos 30 días, dentro de una secuencia histórica que va de 1997 a 2017.

Mientras que en la primera encuesta observa Ángel López Nicolás un descenso del consumo masculino de tabaco, en la segunda aprecia un incremento general del hábito tabáquico, aunque sobre una población más reducida, situada entre los 14 y los 64 años.

Fracaso al querer dejarlo

Señaló López Nicolás que, prácticamente, la mitad de la población no fuma, frente a un 20 por ciento de fumadores que desearían dejar de hacerlo, de los cuales, afinó, al menos dos millones lo intentan sin conseguirlo.

Ciñó dicho consumo este catedrático a más de cinco millones de varones y cuatro millones de mujeres en España, con mayor concentración en rentas bajas de la sociedad, además de mostrar un impacto en mortalidad anual que supera los muertos por el accidente nuclear más famoso de la extinta Unión Soviética, lo que le llevó a afirmar que el tabaco mata más en España que un Chernobyl cada año.

No dejar de intervenir

Defendió López Nicolás la aplicación de políticas antitabaco, desde la óptica de la Economía frente a las doctrinas no intervencionistas. En ese sentido, apela a autores como Sloan de MIT Press (‘El precio de fumar‘) cuando, en el año 2004, determinó los costes de este hábito, los cuales definió como internos en un 82,66 por ciento del total de los atribuibles al tabaco, y cuantificables en 207.533 dólares por fumador, en concepto de pérdida de vida, productividad y futuro.

Ángel López Nicolás, Félix Lobo y Andrés Zamorano

Mortalidad por paquete

Reforzó su idea este ponente con su artículo publicado junto a otros autores en la Revista Española de Salud Pública en 2010, en el que calculó 78 euros por paquete de tabaco en el hombre y 54 euros en la mujer, en términos de mortalidad.

Por otro lado, y de vuelta a Sloan, describió López Nicolás como costes externos las bajas laborales, los costes médicos, los descensos de productividad y los impuestos sobre los cigarrillos, hasta 9.115 dólares, de 2019, por fumador.

En transición, López Nicolás situó los costes cuasi externos, como años perdidos por los cónyuges, su discapacidad, las pensiones de viudedad o las muertes infantiles, además de los gastos médicos, hasta un total de 34.407 euros, igualmente, por cada persona que fuma, como media.

El consumidor no es soberano

Este ponente desestima la soberanía del consumidor a la luz de los avances de las últimas décadas en el campo de la economía del comportamiento, donde hizo paralelismos entre los deseos raramente cumplidos de comer mejor y hacer ejercicio, y su reflejo negativo en la salud general de la gente.

En esa línea, aludió López Nicolás al libro ‘Un pequeño empujón’, de Cass R. Sunstein y Richard H. Thaler, uno de los cuales obtuvo el Premio Nobel de Economía en 2017 por exponer estos asuntos con crudeza y realismo. También mencionó la revista The Economist cuando señaló a la Administración como poder fáctico capaz de hacer bajar el consumo al aumentar los impuestos ligados al tabaco.

La picadura del tabaco

En cuanto a las formas de fumar, este ponente trazó curvas paralelas y ascendentes de precios de cigarrillos y picadura de liar, con una diferencia de dos euros menos a favor de la segunda, al responder a impuestos indirectos distintos, según aclaró.

Por otro lado, detectó López Nicolás una caída en las ventas de cigarrillos con la Ley Antitabaco, corregida en 2010, frente al aumento de tales ventas en forma de picadura de tabaco, aspecto que entiende como un fleco no resuelto satisfactoriamente por la norma vigente.

Impuestos y empaquetado neutro

Luego, explicó este catedrático que, en España, el impuesto mínimo para el tabaco es de 131,5 euros por cada 1.000 cigarrillos, más bajo, por tanto, que los 279 euros de Francia, por lo que, para converger con los otros países de su entorno, este economista propuso un escalador impositivo a cinco años y referido al incremento del PIB.

En general, López Nicolás apuesta por aumentar la presión fiscal sobre el tabaco, si acaso con menor vigor al principio en los productos más recientes, en atención a su efecto supuestamente menos lesivo, en principio. En el caso de aumentar los impuestos por tabaco, alertó, las compañías tabaqueras encajan las subidas impositivas en las marcas premium, por efecto de la imagen de marca (branding).

Por esta razón, pidió este ponente, por encima de todo, obligar al empaquetado neutro como primera medida antitabaco a aplicar, junto a la reflexión añadida de que aumentar los impuestos del tabaco no aumenta el contrabando de esta droga legal.

Sobre el cigarrillo electrónico

Sobre el tabaco vapeado, mediante tabaco calentado en cigarrillo electrónico, exte ponente considera que también debe ser gravado porque libera sustancias nunca inocuas. Aludió a la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y su plataforma europea de referencia, European Respiratory Society, en sus alertas contra los nuevos productos basados en el tabaco, ya que extienden el consumo de nicotina a capas más amplias de la población.

Para gravar el cigarrillo electrónico, López Nicolás comentó los 0,4 euros por mililitro de Italia y los 0,6 euros de Portugal, quizás convertibles en España a 1,2 euros por cada 20 unidades.

Labor pendiente en Atención Primaria

También mostró este economista datos acerca del poco efecto que tiene la labor antitabáquica del médico de Atención Primaria, salvo en la Comunidad Foral de Navarra, por lo que recomendó que los esfuerzos se concentren en el consejo breve y en las terapias existentes, que son coste efectivas. Resumió su ponencia con el ejemplo de la Sanidad navarra que, desde 2017, financia Varenivlina, Bupropion y los parches de nicotina, con éxitos de abandono que superan el año.

Andrés Zamorano

Un total de 1.000 muertes a la semana

El presidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), el doctor Andrés Zamorano, concretó en 52.000 las muertes al año por culpa del tabaco en España, a razón de 1.000 por semana, una causa que provoca el fallecimiento del 13 por ciento en la población adulta, con uno de cada cuatro fallecidos antes de los 64 años de edad.

Recordó este ponente la reunión internacional de ENSP-CNPT celebrada a mediados de junio de 2018 en Madrid, que alumbró una declaración institucional con el nombre de la capital, que fue llevada al Parlamento Europeo.

Contundencia del BOE

Destacó este ponente la urgencia de actuar con contundencia por el carácter letal del tabaco, con el ejemplo del impacto en BOE de la Ley Antitabaco, sancionada en 2005 y modificada en 2010, dado que tuvo un buen efecto en la salud de los ciudadanos.

Todo ello en un esfuerzo normativo que se reforzó con una directiva europea que generaron dos reales decretos en España, en 2017, tras algunos avisos de sanción por parte de las autoridades comunitarias, debidos a la tardanza en la transposición. También urgió Andrés Zamorano a adoptar el empaquetado neutro del tabaco, como se hace desde hace poco en Francia y Corea del Sur y pronto se hará en Bélgica.

Vapear en bares

Para sorpresa de muchos, este ponente advirtió de que se puede vapear en bares y cafeterías porque es algo que no está regulado todavía, a lo que sumó que parece que vender estos dispositivos electrónicos es una estrategia de éxito de las tabaqueras, al fidelizar mucho más tiempo a los jóvenes como fumadores.

A juicio de Zamorano, desde lo que empezó como una moda en las universidades de Estados Unidos, al parecerse estos productos de Juul, o Juuling, a un pen-drive de uso estudiantil, con el riesgo que supone que haya un componente cancerígeno con mayor concentración en el cigarrillo electrónico que el de papel, según alertó.

Endurecer las medidas públicas

Dentro de las medidas públicas a reforzar, Zamorano habló de perseguir las violaciones de los espacios sin humo y la publicidad en espacios privados o semi privados, como los coches de empresa o ciertos eventos, aunque, en todo caso, se mostró más partidario siempre de regular con acierto que de prohibir el tabaco de forma radical, en recuerdo quizás de la Ley Seca aplicada por Estados Unidos en el periodo de entreguerras.

Todo ello sin contradecir Zamorano, con pesar, que la Administración debe dejar de dar un enfoque tan nimio a un problema muy grave, como es el tabaquismo. Añadió, además, que el artículo 14 de la citada Ley Antitabaco estipula la financiación de terapias farmacológicas y conductuales para los fumadores, preferentemente, desde Atención Primaria.

Fernando Magro

El precio como clave

Fernando Magro, quien es colaborador de Acta Sanitaria y especialista en política sanitaria, aportó la perspectiva histórica reciente al afirmar que el precio es el factor que más preocupa siempre a las compañías farmacéuticas, un extremo que sostuvo al haber estado en responsabilidades de Gobierno en tiempos de la primera promulgación de la Ley Antitabaco original.

Reflejó también Fernando Magro la cuestión individual del fumador y las polémicas actuales sobre si debe recibir, o no, las mismas atenciones sanitarias que los no fumadores, por el debate ético que todo esto supone.

José Manuel Freire

Disciplinar al consumidor

En otra pregunta, José Manuel Freire, quien ha sido el portavoz sanitario del PSOE en la ya cerrada legislatura en la Asamblea de Madrid y que también asistente al acto, mostró preocupación por los 12.000 millones de euros que supone el mercado del tabaco, del que 9.000 millones de euros son impuestos.

Además, el socialista preguntó a los ponentes si las terapias conductuales con fumadores, por parte de médicos, son grupales o individuales en la Comunidad Foral de Navarra. A ello, Zamorano respondió que las sesiones son individualizadas, previo compromiso ineludible de los pacientes.

1 Comentario

  1. maria jose perez jarauta says:

    La última respuesta que veo en este artículo entiendo se trata de un error. En la Comunidad autónoma navarra se propone una intervencion dual, tanto apoyo programado educativo para dejar de fumar junto con apoyo farmacológico. Respecto al primero, se trata de apoyo educativo y no terapia ni psicoterapia, acorde con la profesion y funciones de las y los profesionales de medicina y enfermería, que lo realizan. La oferta es tanto de apoyo educativo individual como grupal.
    Este modelo fue descrito en la Jornada «Tabaco y relacionados: nuevos retos, la misma amenaza» organizada por el Ministerio de sanidad, consumo y bienestar social, el pasdo 31 de mayo.

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