Política y Sociedad Al ignorar que existe el programa PAIME ofrecido por sus colegios de médicos

Muchos residentes arrastran problemas de estrés, ansiedad y depresión a lo largo del MIR

La jornada sobre la salud del Médico Interno Residente (MIR) organizada por la Organización Médica Colegial (OMC) ha advertido de que muchos de estos profesionales arrastran problemas de estrés, ansiedad y depresión a lo largo de toda su etapa formativa de especialización.

En este encuentro, centrado en la prevención, la evaluación y la protección del MIR enfermo, se tuvo presente el actual contexto de responsabilidad docente, con numerosas alusiones al VIII Congreso del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), celebrado en Murcia el otoño pasado, además de aportar cifras sobre médicos residentes afectados por problemas de Salud Mental y adicciones.

Serafín Romero

Acompañar y proteger

El presidente de la OMC, el doctor Serafín Romero, abrió la jornada con vivos elogios a la tarea desarrollada por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), meritorio trabajo exhibido también en la celebración de una jornada para la que también fue esencial la colaboración de los colegios de médicos, según aseguró.

Sobre dicha Fundación, Serafín Romero destacó, por tanto, su carácter centenario al haber superado en tres años el siglo de servicios a favor de los médicos en situaciones desfavorecidas.

El presidente de la OMC hizo, además, referencia al PAIME de dicha Fundación, un sistema de gran éxito, inédito en otros lares y profesiones, por estar dedicado en exclusiva a la salud de los que trabajan por la salud de todos, que son los médicos.

Romero glosó algunos de los esfuerzos que realiza la OMC en el presente año. Entre ellos, citó avanzar desde el principio en el desarrollo de su Plan Estratégico Anual, en el que situó en posición central la defensa de la salud de los médicos residentes en formación, a través de una jornada como la celebrada en la sede de esta institución.

También, recordó a los presentes el máximo representante de la OMC que esta celebra en 2020 su primer centenario con el lema ‘Cuidar a la Sociedad‘, porque la legislación de colegios profesionales, derivada de la Ley Omnibus, y los propios estatutos de esta institución, obligan a garantizar una asistencia sanitaria de calidad a todos los ciudadanos.

Romero aseguró, igualmente, que es clara la implicación de la OMC para actuar desde el Grado universitario de Medicina porque allí se gesta la salud, o ausencia de la misma, en los futuros residentes, sin perder de vista que el suicidio, del que el propio Grado no está libre, es superior entre los médicos respecto al conjunto de la población general.

Finalmente, el presidente de la OMC también agradeció la complicidad de los medios de comunicación con esta institución en la difusión de las causas nobles que afectan a la población, entre las que situó con nitidez que los médicos cuiden de los médicos, profesionales que comparten la actividad más maravillosa del mundo, como expresó, cuya ordenación sería presumiblemente peor si la corporación no la considerara también un eje esencial de su actividad institucional, muchas veces frente a innegables circunstancias políticas.

Nina Mielgo

Fundación de raíz social

La directora de la FPSOMC, Nina Mielgo, aseguró que es vocación de esta Fundación salvaguardar la salud y estabilidad de los médicos, algo que es posible desde un enfoque integral muy apoyado por la formación, para lograr que el médico y su entorno familiar directo se sientan protegidos mediante prestaciones especialmente concebidas para ellos.

Pidió Nina Mielgo a los colegios de médicos que lleven el mensaje del PAIME a los ámbitos donde se mueven los MIR, para que todas las acciones y servicios sean conocidos, en una búsqueda de ayuda que pasa indefectiblemente por comunicar mejor para que no haya ningún residente que pase por dificultades personales sin saber que parte de la solución está al alcance de su mano.

Mielgo también agradeció a las dos Vocalías convocantes de la jornada, como a la OMC en su conjunto, por servir de plataforma para velar con mayor ahínco por la salud de los médicos residentes.

María Rosa Arroyo

Estrés y agotamiento

La vicesecretaria de la OMC, la doctora María Rosa Arroyo, señaló el autocuidado como la base principal del médico en su tránsito del Grado a la especialidad y, posteriormente, en el ejercicio profesional.

A pesar de ello, María Rosa Arroyo también tuvo muy en cuenta que el informe de la Fundación Galatea detecta gran carga de estrés y agotamiento en los MIR de primer año, una preocupación compartida tanto por la OMC como por el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), con la resolución firme de afrontar el problema de frente.

La vicesecretaria de esta corporación se adentró, a continuación, en un estudio realizado con la colaboración de los colegios provinciales sobre 164 casos que mostraron igualdad en la distribución por sexo, con mayor peso en Medicina de Familiar y Comunitaria, en el que se resaltaron cifras de pérdida de salud de los médicos residentes en un 75 por ciento por razón de Salud Mental y el resto por adicciones a sustancias o de otro orden, datos que acompañó con otros ofrecidos por el Sindicato Médico de Granada.

Destacó Arroyo, además, una tasa de reingreso laboral del 87 por ciento tras las contingencias de salud que motivaron el alejamiento del ejercicio para los MIR. Celebró, finalmente, que ya haya 1.000 médicos inscritos en el curso organizado por el PAIME, además de animar a los que todavía estén interesados en participar porque el plazo se cerrará en el mes de marzo.

María Dolores Braquehais

Asistencia en Cataluña

La coordinadora asistencial de la Clínica Galatea, la psiquiatra María Dolores Braquehais, recordó que el programa PAIME responde a una filosofía de atención desde la voluntariedad de los médicos enfermos para salvar sus reticencias a pedir ayuda, siempre desde una gratuidad sujeta a la colegiación. Como particularidad de Cataluña, informó de que amplía el programa a otros perfiles sanitarios, como enfermeros y fisioterapeutas, entre otros.

A partir del estudio transversal hecho con los MIR, María Dolores Braquehais describió otro longitudinal realizado hasta 2017, en el que se apreció que los trastornos afectivos, especialmente en las médicas, se incrementa a lo largo de la residencia, en paralelo a un consumo de riesgo de consumo indebido de alcohol en varones y de automedicación psicotrópica en mujeres, como salida a un malestar que evidencia el MIR como un periodo generalmente complicado para casi todos los médicos en formación.

Dentro de los servicios ofrecidos a los residentes afectados, esta psiquiatra habló de consultas externas, ingresos y asistencia a hospital de día, dentro de un grupo de profesionales asistidos que, hasta ahora, ascienden a 400, al ser una prestación que permeó la cultura del pedir ayuda, con un 24 por ciento de médicos atendidos en la región, en su etapa MIR, especialmente en sus dos primeros años.

Acogerse al PAIME

Esta psiquiatría defendió acudir tempranamente a este Programa, después de haber tratado a numerosos médicos mayores que confesaron haber arrastrado mucho tiempo su malestar profundo y sus consecuencias. Entre estas, señaló las psicosis, las adicciones, y los trastornos de ansiedad, afectivos y adaptativos, con riesgo de caer en los de la personalidad, desde patologías de generación esencialmente reactiva.

A ello, Braquehais opuso el servicio de soporte emocional que ofrece la Clínica Galatea, siempre con el objetivo de recuperar el equilibrio entre cuerpo, mente y contexto, con apelación al orteguiano lema del ser humano y sus circunstancias, al tener presente que el MIR es un rito de paso a la juventud plena y madurez en el itineriario vital de los médicos, profesionales que sirven a una profesión que ya en tiempos de Hipócrates fue descrita como compleja y nunca fácil.

Parte de este pesar confesado por los MIR viene de tener que hacer muchas tareas no estrictamente médicas, aspecto que situó esta ponente en un contexto que debería ser visto desde la teoría de las inteligencias múltiples del psicólogo Howard Gardner.

Candela Pérez

Miedo a enfermar

A continuación, intervino la autora de la tesis doctoral titulada ‘El médico residente como paciente’, defendida en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR), la doctora Candela Pérez.

Este trabajo partió de una encuesta de 55 preguntas con respuestas múltiples, realizada entre los meses de junio de 2017 y 2018 y a la que contestaron más de 4.000 médicos, del que extrajo Candela Pérez que pocos R1 con problemas acudieron a su médico de cabecera al optar antes por el autodiagnóstico y la automedicación, o las consultas rápidas de pasillo incluso con sus adjuntos y tutores que, a veces, les piden pruebas complementarias, con mayor peso que en la población general de los sentimientos de negación al enfermar y de frustración como facultativos al no acertar.

Detectó Pérez en esto un conflicto ético que marca a los médicos que enferman durante el MIR, sin despejar del todo el riesgo de ver deteriorada su confidencialidad.

No obvió esta doctora que también preocupa a los MIR el perjuicio económico que implica caer enfermo y la sobrecarga de trabajo que supone para sus compañeros, además de temer que la pérdida de tiempo formativo pueda afectar a su evaluación final, porque, en el caso de tener que alterar los planes formativos, la variabilidad en las decisiones en los hospitales es muy grande.

En resumen, la defensora de su tesis concluyó con mayores tasas de depresión y ansiedad en los residentes que en los médicos ya especializados, sin olvidar que más del 70 por ciento de ellos declaró haber acudido a trabajar en un estado por el que habrían dado la baja a sus pacientes.

Carmen Muñoz

Rastrear polimorfismos genéticos

La autora de la tesis doctoral titulada ‘Factores genéticos y de personalidad de vulnerabilidad-protección al estrés en médicos internos residentes‘, que es miembro de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la doctora Carmen Muñoz, aportó conclusiones sobre los problemas recogidos en 137 casos del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, según la escala de estrés Revicki, May y Whitley, de 1991, además de tablas de personalidad y  otras sobre distintos polimorfismos genéticos implicados en el sistema dopaminérgico.

Carmen Muñoz describió como rasgos previos a realizar el MIR ciertos antecedentes de patología mental parental en los sujetos, patología mental propia asentada en algún caso y tabaquismo, mientras que, con el arranque del MIR, se aprecia un temprano estrés, dificultad de expresión emocional y propensión a la ansiedad y la depresión en parte de la muestra estudiada. Esta última patología resultó más evidente en las doctoras, por condicionantes esencialmente genéticos.

Personalidad expuesta

Como afectación de la personalidad, Muñoz habló de un riesgo de padecer estrés en las mujeres a los seis meses de la residencia, además de existir un perfil genético distinto en caso de darse estrés, tanto en hombres como mujeres, aunque de raíz distinta. De esta forma, en los varones parece influir más el binomio gen-ambiente y en las doctoras el dúo gen-gen, responsables en ambos casos de la vulnerabilidad que explica la aparición del estrés.

Esta ponente celebró, sin embargo, que crezca en los hospitales una mayor sensibilidad a la hora de asumir que sus profesionales pueden estar expuestos a situaciones debilitantes en las que deben ser ayudados, aunque nunca nadie haya estudiado la asignatura de Gestión de Emociones en ningún sitio.

Rogelio Altisent

Detectar en la Facultad

El director de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la UNIZAR, el doctor Rogelio Altisent, afirmó en términos poéticos que el Grado es la «primavera» en la vida del médico, el MIR es el verano, el largo otoño la vida como especialista y la jubilación un invierno que también debe ser grato, cuatro estaciones de una misma vida cuya salud debe ser vista como un continuo, según aseveró.

Para conocer mejor esa salud, Rogelio Altisent razona que en la Facultad ya se entrevén problemas en algunos estudiantes que, con el andar del tiempo, serán médicos o médica, con el resultado de que algunas comisiones docentes no suelen atajar el problema de los «raritos» en la cómoda confianza de que el tiempo lo cura todo.

Todo ello en un contexto de negligencia institucional que nace en las universidades españolas, a diferencia de otros países, en los que hay una orientación profesional a la especialización más humanizada, al hilo de la búsqueda del círculo de oro postulado por Simon Sinek, para llegar a la «almendra» de los asuntos y no quedarse en la cáscara externa de las cosas, y sin dejar de tener presente, admitió, que buena parte de la responsabilidad reposa en las comunidades autónomas, dentro de una Sanidad transferida desde la autoridad central.

Toni Calvo

Jóvenes y mujeres

El director de la Fundación Galatea, Toni Calvo, afirmó que esta entidad es única en Europa al dedicarse en exclusiva a la salud de los profesionales sanitarios como conjunto, en una trayectoria que no solo se ciñe a los médicos, aunque estos sufran especialmente en su etapa joven que, para la Fundación Galatea, es prioridad absolut, desde la premisa de que los médicos están peor de salud que las otras profesiones y con la salvedad de que las mujeres son más proclives a pedir ayuda.

Toni Calvo, que es psicólogo, explicó que trabaja en la autoeficacia y el autoconocimento de los médicos a la hora de asumir su lugar en la profesión, aunque los conceptos de Salud Mental y ejercicio profesional sean dinámicos al compartir objetivos personales y sociales que deben conducir al bienestar.

Todo ello para salvar la brecha que existe entre el saber y el hacer que demanda especialistas adaptativos, en beneficio de la persona y la comunidad y mediante un buen manejo relacional, apostilló Toni Calvo, dado que la Medicina es una profesión de contacto en símil a lo que se suele decirse del fútbol, según señaló.

Este ponente afirmó que es obligación de las instituciones actuar, como no ocurrió en el caso de una residente R4 de cuyo suicidio tuvo conocimiento el pasado 22 de diciembre, a pesar de que su situación ya daba de qué hablar desde que era R1.

Francesc Feliu

Sin solución legal actual

El representante nacional de Médicos Tutores y Docentes de la OMC, el doctor Francesc Feliu, echa de menos una reflexión sobre el trato que reciben los residentes, a manos de ciertos «sargentos de hierro», de forma que su formación se puede ver deteriorada hasta el punto de poder poner en riesgo a sus pacientes.

No ve Francesc Feliu soluciones en el actual marco legal, al detenerse en el Real Decreto 183/2008, porque solo hace genéricas referencias a la incapacidad temporal, ni tampoco en el Real Decreto 1.146 de 2006, que describe condiciones de trabajo que nunca se cumplen.

Por todo ello, este ponente atribuyó gran importancia al tutor para que el residente, que suele estar sobre protegido desde antes del Grado, no se desmorone ante su primer paciente, ni entre en una espiral de frustración, razón que le llevó a pedir que los adjuntos asuman parte de la sobre carga asistencial y burocrática que suele soportar el MIR.

También, Feliu observó una perversión del sistema formativo especializado de los médicos a la hora de no saber encajar bien los casos de MIR con discapacidad.

Alicia Córdoba

Acudir a los colegios

Participó en la jornada, en calidad de moderadora de la segunda mesa, la representante nacional de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo en la OMC, la doctora Alicia Córdoba, para quien resultó curioso el dato de que parte de los residentes encuestados se sintieran ajenos a sus colegios correspondientes por falta de información, por ejemplo, sobre la propia existencia del PAIME, aspecto que aclaró puntualmente Pérez.

Al rastrear los problemas con los que se enfrentan los médicos en formación, Alicia Córdoba resaltó las altas notas de corte para el acceso a la universidad (12 sobre 14) y el carácter excesivamente teórico y no práctico de buena parte de la trayectoria antes del MIR, durante el mismo y después, con una carga de estrés que la Universidad de Granada (UGR) detectó en las tasas de cortisol detectado en saliva durante la prueba objetiva.

Para explicar la panoplia de exigencias no estudiadas por los médicos, Córdoba recurrió a una viñeta recientemente publicada por la doctora Mónica Lalanda en Acta Sanitaria.

Cifras a tener presentes

De los 877 casos nuevos atendidos por el PAIME en 2017 y 2018, un total de 162 fueron menores de 30 años, es decir, un 15 por ciento, mientras que los diagnósticos más frecuentes fueron los trastornos adaptativos, en un 39,1 por ciento, y el 87 por ciento de los MIR atendidos pudieron volver a su plaza una vez recuperados.

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