Política y Sociedad Consejo Interterritorial extraordinario y monográfico

Ministra y consejeros de Sanidad se alían para ofrecer una imagen de unidad ante la crisis del ébola

En el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), convocado con carácter extraordinario este viernes, 10 de octubre, para abordar la crisis del virus del ébola, los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas han tratado de dar una imagen de unión y se han advertido pocas discrepancias, como se pone de manifiesto en la Declaración conjunta difundida al término de la reunión.

Si algún consejero ha discrepado en algo ha sido en pedir, como en el caso de la consejera andaluza, Sánchez Rubio, coordinación y transparencia, así como la necesidad de contar con un portavoz científico, capaz de generar confianza de cara a los profesionales y a los ciudadanos. Aparte de la foto de la unión, poco más, ya que la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, tenía que marchar a toda prisa a Moncloa, donde bajo el mando de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se reunía el gabinete de crisis; un gabinete en el que participan representantes de los ministerios de Defensa, Interior, Presidencia, Economía, Justicia y del Gabinete presidencial. Estarán en el mismo un representante de la Consejería de Sanidad de Madrid, el presidente del Comité Científico del ébola que se ha creado este mismo viernes (10 de octubre) y un representante del hospital Carlos III. Este comité tendrá como mínimo una reunión diaria y una parte de sus miembros tendrán dedicación exclusiva.

La foto de familia

A por una mayor transparencia informativa

Antes de marchar, la ministra dio lectura a una declaración conjunta del Consejo Interterritorial en la que explicitan que es necesario desarrollar “con el máximo rigor y la mayor transparencia una política informativa en un tema de tanta sensibilidad para la opinión pública”. Prometen proseguir con la investigación de lo que ha podido ocurrir para identificar “qué se puede mejorar en el manejo de la enfermedad en beneficio de la seguridad de la población”, con lo que están reconociendo que la información y la transparencia eran mejorables.

En otro momento de la declaración conjunta se refirieron a la necesidad de la creación del “Comité Especial Interministerial (gabinete de crisis), así como otro Comité Científico que ayudará y se complementará con el Comité Especial”. No es noticia. Ya se conocía. En cuanto a las relaciones entre ministerio y las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas, sigue vigente la actual relación en el Consejo Interterritorial, si bien se comunicarán en tiempo real.

Hacer públicas las medidas preventivas

Un detalle de interés, puesto que es lo que andábamos esperando todos, tras cinco días de escasa información ministerial, es el compromiso de dar información pública oficial “acerca de las medidas preventivas que se debiesen adoptar, así como de la forma en que se presentan los síntomas de la enfermedad, instrumentando para ello los medios telemáticos, de contacto directo y de información pública que sean precisos sumando el apoyo de portavoces científicos”.

Otra parte de la declaración a tener en cuenta es la que afirma que “nuestro país presenta un riesgo muy bajo por la ausencia de rasgos epidemiológicos en relación con la enfermedad por el virus ébola”.

Pilar Farjas, la secretaria general del ministerio de Sanidad, leyó otro acuerdo sobre el reforzamiento de los protocolos “por encima de las recomendaciones internacionales”. A destacar que ahora el umbral de fiebre ha pasado del 38,6 (aunque estos días se habló siempre de una décima más), a 37,7 grados centígrados, que es lo que marca el Centro Europeo de Prevención y Control.

Otro acuerdo a tener en cuenta es el del refuerzo de los protocolos de actuación, “en base a la experiencia adquirida”. Se trata de mejorar, según se indica en el documento leído por Farjas, el seguimiento de los contactos de los pacientes afectados por el virus ébola. El objetivo último, afirman, es aumentar la protección más allá de las recomendaciones internacionales.

En la rueda de prensa que siguió a las comparecencias, sin novedad sobre lo anunciado por la ministra y la secretaria general en las respectivas lecturas. Eso sí, mucha insistencia en la pronta mejoría de la auxiliar de enfermería afectada por ébola, Teresa Romero. Y la promesa de que se dispondrá de todos los medios que hagan falta para combatir la enfermedad.

Tanto la propia ministra como los consejeros autonómicos no vieron una desautorización a Ana Mato en el hecho de que se haga cargo de la situación la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.