Derecho Sanitario Según el Tribunal Superior de Justicia de madrid

Un militar médico puede reducir un complemento salarial para trabajar en la Sanidad Privada

— Madrid 12 Jul, 2019 - 10:48 am

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dictado una sentencia a través de la que permite que un coronel médico compatibilice su puesto en las Fuerzas Armadas con actividad en la Sanidad Privada, por medio de la reducción del Componente Singular del Complemento Específico a fin de que el mismo no supere el 30 por ciento de las retribuciones básicas, cantidad máxima permitida para realizar dicha compatibilidad de actividades.

Esta sentencia viene dada tras un recurso del propio coronel, contra la resolución de fecha 26 de abril de 2016 de la Comisión Ejecutiva Superior de Retribuciones militares que desestimó la petición del actor de reducción del componente singular del complemento específico, confirmada en reposición por la Resolución de 11 de julio de 2017 de la Subdirección General de Costes de Recursos Humanos del Ministerio de Defensa.

También recurrió la Resolución de fecha 3 de junio de 2016 de la Subsecretaría de Defensa, que denegó la compatibilidad solicitada por el recurrente para realizar una actividad privada como médico con su destino de coronel médico en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza, confirmada en reposición por Resolución de la Subsecretaría de Defensa de fecha 11 de octubre de 2017.

A través de estas resoluciones, se establece que el complemento de empleo vendría a equivaler en el ámbito de la función militar lo que el complemento de destino es a los funcionarios civiles, aunque con algunas particularidades: tiene su misma distribución (hasta 29 niveles) e idénticas cuantías, pero se diferencia tanto en el fundamento que justifica su percepción como en la lógica de su distribución a lo largo de los niveles jerárquicos.

No son el mismo concepto

En el caso militar, por tratarse de un complemento personal en atención al empleo alcanzado y no dependiente del destino desempeñado, se han diferenciado claramente los niveles por empleos según su relación jerárquica, de forma que no ha existido superposición, ni entre categorías distintas, ni entre empleos (a excepción de la especialidad del empleo de alférez y teniente).

«La correspondencia mencionada reglamentariamente entre complemento de empleo (militar) y de destino (civil) no supone una equiparación normativa entre ambos conceptos retributivos», expresa el organismo judicial, a pesar de que «la Administración demandada viene a realizar una equiparación total y absoluta entre el complemento de empleo y el complemento de destino».

Así pues, el complemento de destino de los funcionarios civiles se percibe en función del puesto de trabajo que se ocupa, y, por el contrario, el de empleo de los militares se percibe únicamente en méritos a la graduación – empleo- del sujeto, con toda independencia de cuál sea el puesto militar -destino- en que preste servicio. Este complemento se divide en niveles, y el de coronel correspondería al 30.

Sin embargo, el texto reglamentario no contempla en su Anexo II la percepción de un complemento de empleo Nivel 30, el cual no existe, lo que reafirma que el punto 2 de la Disposición Duodécima de la Ley 39/2007 no se estaría refiriendo a dicho complemento de empleo, pues estaría aludiendo a un imposible, toda vez que ningún militar percibe el complemento de empleo de nivel 30. Los generales reciben un complemento de empleo, de cuantía muy superior, pero que no se asocia a nivel.

Permiso para ajustar el componente singular

En la normativa se reconoce al personal militar la posibilidad de solicitar la reducción, a petición propia, del complemento específico correspondiente al puesto que desempeñe, al objeto de adecuarlo al porcentaje que permite obtener el reconocimiento de compatibilidad para el ejercicio de actividades privadas, y se excluye a continuación de esta posibilidad a los militares «que desempeñen puestos que tengan asignado complemento de destino de nivel 30 y 29».

Por tanto, «nada autoriza tampoco a entender que asimismo queden excluidos los militares que perciban ‘complemento de empleo‘ de igual importe. Nos parece que se trataría a todas luces de la aplicación extensiva de una norma restrictiva de derechos que no resultaría admisible», expresa la sentencia.

Ello hace que el TSJM considere que «habría que permitir al recurrente el ajuste del componente singular del complemento específico del puesto que desempeñan al objeto de adecuarlo al porcentaje al que se refiere el artículo 16.4 de la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de Incompatibilidades del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, con lo que, la razón fundamentadora de la resolución de la Comisión Superior de Retribuciones Militares de la Subsecretaría de Defensa de fecha 15 de marzo de 2016 se desvanece debiéndose permitir al recurrente que se ajuste el componente singular del complemento específico a la cuantía exigida por la norma, que sería el 30 por ciento de su retribución básica, excluidos los conceptos que tengan su origen en la antigüedad».

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