Tecnología e Investigación Según el Instituto de Salud Carlos III

Estudiar el microambiente cerebral de los gliomas, clave para mejorar su investigación y tratamiento

— Madrid 14 Sep, 2020 - 5:10 pm

Un equipo de científicos de la Unidad Funcional de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que lleva años estudiando la biología del cáncer cerebral, ha publicado una revisión sobre los gliomas en la revista Cancers, donde indica que analizar el microambiente cerebral en el que se desarrollan estos es clave para su aprendizaje y tratamiento.

Los doctores Pilar Sánchez-Gómez, Ricardo Gargini y Berta Segura-Collar, que son miembros de la Unidad de Neurooncología de la UFIEC, revisaron y actualizaron la clasificación molecular de los gliomas y la descripción de los distintos subtipos tumorales, prestando especial atención a la interacción entre las células tumorales y el microambiente cerebral, que es bastante diferente al del resto de tejidos en este tipo de tumores. “Mejorar este conocimiento puede facilitar la investigación y selección de tratamientos”, destacan.

El cáncer cerebral agrupa a una serie de tumores de diferente tipo según las células en las que se originen. Además, pueden afectar a diferentes zonas del cerebro y mostrar un comportamiento más o menos agresivo. Los más comunes entre los tumores cerebrales primarios (que no se originan por metástasis de cánceres en otros tejidos) son los de origen glial, denominados gliomas, que incluyen los astrocitomas y los oligodendrogliomas.

Los gliomas difusos tienen un pronóstico especialmente complicado, ya que no es posible su eliminación completa por vía quirúrgica y, además, las células tumorales suelen ser resistentes a la quimio y la radioterapia. Todo ello hace que este tipo de tumores estén entre los 10 tipos de cáncer con mayor mortalidad y que en un 75 por ciento de los casos acaben en el fallecimiento del paciente.

Terapias específicas

En los últimos años, los avances en investigaciones ómicas (genómica, metabolómica, epigenómica y transcriptómica) permitieron ir mejorando la clasificación de los diferentes tipos de cáncer, incluidos los gliomas, añadiendo información molecular a los factores que ya se estimaban antes: masa del tumor, localización, índice de proliferación, características vasculares y alteraciones genéticas básicas.

El objetivo de estos estudios es encontrar terapias más específicas y efectivas para cada paciente o para cada grupo de pacientes. Sin embargo, “en el caso de los gliomas, estos avances en la clasificación aún no han permitido mejoras en los abordajes terapéuticos. Es por ello que la investigación de los gliomas es un campo especialmente prolífico, dadas las necesidades de soluciones en la práctica clínica”, detallan los investigadores del ISCIII.

Pilar Sánchez-Gómez, Ricardo Gargini y Berta Segura-Collar explican en su revisión que “comprender el ecosistema en el que se desarrollan los gliomas y como va cambiando según evoluciona la enfermedad o en respuesta a las diferentes terapias es fundamental para encontrar terapias más efectivas para los pacientes con este tipo de tumores”.