Industria farmacéutica

Michael J. Fox Foundation otorga dos becas de investigación a Lundbeck

Michael J. Fox Foundation para la investigación del Parkinson ha otorgado dos becas de investigación a la compañía farmacéutica danesa Lundbeck, por un importe total de cerca de 738.000 euros (5,5 millones de coronas danesas).

Michael J. Fox Foundation otorga dos becas de investigación a LundbeckEl primer proyecto tratará de estudiar un tratamiento dirigido a los mecanismos subyacentes de la enfermedad y con potencial de prevenir o alterar el curso de la misma. La finalidad del segundo proyecto es investigar un tratamiento sintomático que no posea los efectos secundarios motores que caracterizan a los tratamientos existentes.

 

“Nos enorgullece que la MJFF desee aunar fuerzas con nosotros para potenciar la investigación que estamos llevando a cabo. Los principales investigadores de todo el mundo colaboran con la MJFF y las becas de investigación constatan el trabajo que realizamos en Lundbeck”, señaló Kim Andersen, Director de Investigación de Lundbeck en Dinamarca.

 

“La razón de ser de nuestra fundación es avanzar en la investigación de mejores tratamientos para los millones de personas que conviven con la enfermedad de Parkinson”, resaltó el Director General de la MJFF, el Dr. Todd Sherer. “Los dos proyectos de Lundbeck que hemos financiado recientemente son prometedores y podrían marcar una diferencia real en las vidas de estos pacientes- aliviándoles los síntomas y deteniendo el avance de la enfermedad”.

 

Un nuevo anticuerpo podría retrasar el avance de la enfermedad de Parkinson

 

El proyecto de modificación de la enfermedad está centrado en la proteína alfa-sinucleína. En todos los pacientes que padecen la EP, la alfa-sinucleína produce cambios en el cerebro con el paso del tiempo y desde hace algún tiempo se asume que actuando sobre esta proteína podría frenarse el avance de la enfermedad.

 

Lundbeck ha identificado varios anticuerpos que pueden unirse a la alfa-sinucleína y, en los estudios realizados en animales, unos de estos anticuerpos ha mostrado su potencial para afectar positivamente la EP.

 

“Al actuar sobre la alfa-sinucleína mediante el uso de anticuerpos, podríamos conseguir frenar la enfermedad, previniendo su diseminación por el sistema nervioso. De este modo, podríamos prevenir la aparición de síntomas asociados. Hoy en día no podemos ofrecer un tratamiento que afecte al avance de la enfermedad, pero el tratamiento con anticuerpos podría demostrar que posee este potencial. Aunque ahora sabemos que el anticuerpo puede frenar el avance de la EP en los modelos animales, aún estamos muy lejos de conseguir un tratamiento médico efectivo y nuestro proyecto pretende desarrollar el mejor anticuerpo para un posible tratamiento.” señaló Kim Andersen.

 

Un receptor puede ser la vía para conseguir un nuevo tratamiento

 

En el otro proyecto, los investigadores tratan de desarrollar un tratamiento para algunos de los síntomas graves de la enfermedad, centrándose en un área cerebral que previamente no se había investigado.

 

Actuando sobre este receptor, Lundbeck trata de desarrollar un nuevo tipo de fármaco que, contrariamente a los tratamientos médicos actuales, no afecte a los receptores dopaminérgicos cerebrales, con lo que se espera que no cause efectos secundarios motores.

 

“Nos hemos centrado en el receptor acoplado a la proteína G denominado huérfano que está ubicado en el área cerebral que controla el sistema motor y al que la EP afecta de forma considerable. Ya hemos identificado varias pequeñas moléculas que controlan la actividad de esta proteína y esperamos poder utilizarlas para desarrollar un nuevo medicamento para aliviar los síntomas motores característicos de la EP, sin los efectos secundarios de los tratamientos actuales”, señaló Kim Andersen.