Política y Sociedad Un caso práctico de Análisis de Decisión Multi-Criterio en dermatología

Metodologías innovadoras de evaluación de fármacos

Cómo evaluar un fármaco y, en concreto, cómo evaluar un fármaco innovador sigue siendo a día de hoy un punto importante del debate en salud, y también un desafío común para todos los actores del SNS. Por ello, los decisores sanitarios se interesan cada vez más por herramientas metodológicas que les ayuden a la toma de decisiones basadas en el valor.

Recientemente, hemos visto nacer en España algunos instrumentos metodológicos, como el “Innovómetro” (pensado inicialmente para ayudar a tomar decisiones de precio y reembolso) o el actual proyecto Valtermed (una iniciativa del Ministerio de Sanidad para medir y evaluar el valor terapéutico en la práctica clínica real de los medicamentos de alto impacto sanitario). Paralelamente, a nivel internacional, en este caso impulsadas por sociedades científicas, como la ESMO (European Society for Medical Oncology) y ASCO (American Society of Clinical Oncology), se han propuesto escalas de medición del valor de las innovaciones oncológicas. Todas ellas surgen como un complemento a la evaluación económica de medicamentos innovadores que suponen un alto impacto económico.

En esta línea se enmarca el análisis de decisión multi-criterio (ADMC). Se trata de una metodología en auge en el ámbito sanitario que propone un enfoque estructurado y explícito que podría servir para informar mejor la toma de decisiones, dotando al proceso de una mayor transparencia y consistencia. Además de aportar una visión holística con un amplio espectro de atributos de valor, la evaluación a través de un ADMC a menudo permite incorporar la visión de una mayor diversidad de agentes del SNS.

El ADMC puede usarse para respaldar diferentes tipos de decisiones, como evaluar una tecnología sanitaria, analizar una decisión de cartera o establecer decisiones de priorización. En España, se han realizado algunos ejercicios piloto a nivel autonómico y hospitalario, y algunas agencias de evaluación de tecnologías sanitarias han elaborado guías de recomendaciones en este sentido.

Durante 2017, desde Weber llevamos a cabo el proyecto “Análisis de Decisión Multi-Criterio aplicado a dos enfermedades dermatológicas crónicas en España”. El trabajo supuso la aplicación, por primera vez, de un ADMC en el ámbito de la dermatitis atópica y la psoriasis. En concreto, se evaluaron a través de esta metodología dos innovadores fármacos biológicos: Dupilumab (Dupixent®) para la dermatitis atópica grave y Secukinumab (Consentyx®) para la psoriasis moderada-grave. Se trató de una estrategia novedosa de acceso al mercado para un fármaco todavía no comercializado como es Dupilumab.

En 2019, su réplica a nivel autonómico ha supuesto la validación regional del proyecto en Galicia. La validación fue realizada por un comité multidisciplinar de expertos formado por clínicos, gestores, farmacéuticos y pacientes, entre los que figuraban la doctora María Ángeles Flórez, la doctora Cristina de las Heras, María Isabel Martín, Eloína Núñez, Fátima Rodríguez, Félix Rubial y Mª Mar Varela.

Las enfermedades dermatológicas inflamatorias crónicas no se consideran extremadamente graves, pero son patologías que pueden afectar gravemente a todas las esferas de la vida del paciente, precisamente por ser crónicas y por su sintomatología. Como comentaba un especialista clínico del Comité: “la dermatitis atópica grave supone un cuadro inflamatorio muy grave, con un nivel de picor insoportable, y donde no existe nada que lo controle”.

En este sentido, el proyecto trataba de recoger, desde una perspectiva holística, tanto la patología a la que se dirigían los fármacos (incluyendo su gravedad, prevalencia y alternativas disponibles), como el desempeño de los mismos en una serie de ámbitos (eficacia, seguridad, calidad de vida, conveniencia, tipo de beneficio preventivo y terapéutico, costes, calidad de la evidencia y encaje dentro de las guías de práctica clínica).

Dos son los elementos fundamentales que conforman un ejercicio práctico de ADMC. Por un lado, el marco metodológico y la selección de criterios. Por otro lado, el comité evaluador, encargado de ponderar los criterios y de puntuar las intervenciones en cada uno de los criterios seleccionados.

En nuestro caso, la evaluación se realizó a través de un marco metodológico de ADMC validado, como es el EVIDEM, que considera un set predeterminado de criterios cuantitativos y cualitativos. Respecto al comité evaluador, tanto en su versión nacional como regional, estuvo formado por expertos convocados para dicho objetivo, e incluyó a profesionales sanitarios, decisores y pacientes (en el caso nacional, contó además con un economista de la salud).

Durante la reunión, cada experto evaluó los dos fármacos propuestos en base a la evidencia científica disponible y a su propia percepción y/o experiencia. Combinando la puntuación de cada intervención, en cada criterio, con la ponderación otorgada previamente a cada criterio, se obtuvo un valor estimado final para ambas intervenciones, mediante un modelo lineal aditivo.

Los resultados obtenidos a nivel nacional pusieron de manifiesto el elevado valor añadido que suponen ambos fármacos, bajo esta metodología novedosa que tiene en cuenta un amplio espectro de atributos de valor, y asumiendo un coste económico por paciente similar para ambos tratamientos. En concreto, se constató que Dupilumab para la dermatitis atópica tenía un valor final similar o ligeramente superior a Secukinumab para la psoriasis. Los similares resultados obtenidos a través del comité de Galicia indicaron un alto grado de consistencia de la evaluación.

Más allá de los resultados numéricos, el ejercicio facilitó la reflexión común entre los diferentes agentes convocados, dando voz a los distintos perfiles, y permitiendo observar de una manera más explícita, holística y transparente donde radicaba el valor añadido de ambos tratamientos.

Deja un comentario