Política y Sociedad Según informa CESM

Unos 2.000 médicos se manifiestan en Madrid por «la dignidad de la profesión»

— Madrid 7 Mar, 2019 - 5:10 pm

Más de 2.000 médicos han recorrido este jueves, 7 de marzo, la distancia que separa la sede del Ministerio de Sanidad del Congreso de los Diputados, en Madrid, frente a cuyas puertas reivindicaron, mediante la lectura de un manifiesto, «la dignidad de la profesión y más recursos para la Sanidad Pública».

Además, el objetivo de la marcha convocada por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Foro de la Profesión Médica de España (FPME) también fue «pedir a los partidos políticos que se comprometan a consensuar de una vez un pacto político que permita mantener a flote el Sistema Nacional de Salud (SNS)».

El acto revistió la forma de concentración ante la sede de la cartera sanitaria del Gobierno, entre las 12 y las 13 horas, aproximadamente, que fue seguida de una marcha hasta la Plaza de las Cortes, donde los representantes y portavoces de la profesión leyeron un manifiesto que resume las principales reivindicaciones de los médicos.

Entre los manifestantes se encontraron los máximos representantes de CESM, como su presidente, el doctor Tomás Toranzo, y su secretario general -así como portavoz del FPME-, el doctor Francisco Miralles, acompañados por el resto del equipo directivo. Por parte de la Organización Médica Colegial (OMC) participó su  máximo representante, el doctor Serafín Romero, acompañado de miembros de su Comisión Permanente, formada por los doctores Tomás Cobo (vicepresidente 1º), Javier Font (vicepresidente 2º), José María Rodríguez Vicente (secretario general), Rosa Arroyo (vicesecretaria general) y Jerónimo Fernández Torrente (tesorero).

Asimismo, acudieron presidentes de Colegios de Médicos de distintas provincias, junto a representantes de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME), del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), así como de otras organizaciones del ramo.

Recuperar derechos perdidos

“Queremos transmitir a los políticos que no caigan en el error de creer que solo nos mueven intereses corporativos”, expuso Francisco Miralles. A su juicio, lo que está en juego “es el mantenimiento sostenible de la calidad del sistema sanitario, que si hoy sigue con unos estándares aceptables es solo gracias al sacrificio no recompensado de los médicos».

Tomás Toranzo se expresó en los mismos términos, reivindicando la mejora de las condiciones de los profesionales y la calidad de la asistencia sanitaria en todo el conjunto del SNS. “Poder recuperar los derechos perdidos de los médicos, hacerse escuchar por la Administración y dar respuesta a las necesidades de los profesionales de la Sanidad y de los pacientes forman parte de las constantes demandas de la profesión médica” porque, como subrayó, “siguen sin ser atendidas por parte de los responsables sanitarios”.

En línea con lo señalado por los representantes de CESM, Serafín Romero explicó los motivos por los que la corporación médica que lidera decidió participar en esta manifestación. “Hemos salido a la calle porque es nuestra obligación seguir reivindicando, por parte de la profesión médica, una serie de demandas no solo laborales, sino también otras relacionadas con la problemática de los recursos humanos, el continuum formativo, la apertura de Facultades de Medicina…”, expresó.

Entre las reivindicaciones de estos médicos se encuentran la recuperación completa de los recortes en retribuciones y equiparar éstas a las de otros países europeos; la adecuación de las plazas de Médico Interno Residente (MIR) al número de egresados en las Facultades de Medicina; la convocatoria de Ofertas Públicas de Empleo (OPE) y traslados anuales; y más profesionales y presupuesto para la Atención Primaria.

Además, los médicos también solicitan un convenio propio para los del sector privado; una jubilación flexible y voluntaria de los 60 a los 70 años; la remuneración de las guardias por encima del valor de la jornada ordinaria y que computen como tiempo de cotización a la Seguridad Social; y la jornada semanal de 35 horas para todas las comunidades autónomas.

Un pacto político por la Sanidad

«Los médicos estamos diciendo que no vamos a permanecer impasibles y resignados ante el trato que hemos recibido por parte de los sucesivos responsables del Ministerio de Sanidad y de los servicios autonómicos de salud desde que, con el pretexto de la crisis económica, nos recortaron drásticamente el salario, precarizaron nuestras condiciones laborales y limitaron los recursos humanos y técnicos de las unidades asistenciales hasta el punto de hacer poco menos que imposible ofrecer a los ciudadanos la calidad de atención que merecen», expone el mencionado manifiesto.

«Dado que nos encontramos en un periodo claramente electoral, este es un buen momento para pedirle a todos los partidos políticos que dejen de jugar con la Sanidad, que se la tomen en serio y que elaboren un pacto político por la Sanidad que haga posible la atención sanitaria que queremos y que estamos reivindicando los médicos y todos los españoles», determina el documento.

Reunión con la ministra

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, recibió a representantes de CESM, escuchó «las demandas del colectivo» y les trasladó «los planes de trabajo sobre Atención Primaria en el SNS». Además, les anunció que en la misma tarde de este 7 de marzo se celebra en sede ministerial un encuentro técnico con asociaciones de pacientes y vecinales para analizar y realizar aportaciones al documento de mejora y actualización de la Atención Primaria sobre el que ya trabajan las comunidades autónomas y los profesionales sanitarios.

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    DIGNI…¿QUÉ?

    Leyendo la proclama de los galenos “dignifiquemos la profesión”, uno se pregunta por el significado real que tienen las palabras. Llego a plantearme si hablo un mismo idioma, el castellano, o los médicos se expresan en otra lengua. Por ello me he permitido releer nuestro diccionario y comprobar, que no estoy en un error. Según este “dignidad” expresa la “calidad de digno”; adjetivo este último con varios y esclarecedores significados: “merecedor de algo”; “correspondiente, proporcionado al mérito y condición de alguien o algo”; “que tiene dignidad o se comporta con ella”; “propio de la persona digna”; “dicho de una cosa: Que puede aceptarse sin desdoro”; y “de calidad aceptable”.
    Señala F. Torralva y Rosello en “Antropología del cuidar” que el término dignidad es “polisémico” y difiere según los contextos y los autores que lo emplean. Expresa un “atributo o característica que se predica universalmente de la persona humana”. Pues bien, como puntualiza más adelante dicho profesor, “la dignidad no es algo que se tiene”, o que sea cuantificable. Es más, “filosóficamente hablando, la dignidad no se tiene, sino que uno es o no es digno”. Finalmente nos presenta tres formas de dignidad: ontológica (reside en el ser humano, forma parte del mismo); ética (referida a nuestra forma de obrar, a la naturaleza de nuestros actos); y teológica (referida a la persona como imagen y semejanza de Dios).
    Pues bien, tras estas puntualizaciones, expondré mi punto de vista sobre lo que considero la farsa organizada por algunos médicos en Madrid, en base a la noticia que antecede. En primer lugar se persiguía pedir a los partidos políticos un pacto para mantener a flote nuestro Sistema Nacional de Salud. ¿Pero a estas alturas alguien tiene dudas sobre quien está dinamitando tal Sistema, mediante muchos tratamientos, pruebas y recursos innecesarias?
    Tampoco se puede aceptar que la calidad del sistema se deba “solo al sacrificio no recompensado de los médicos”. Un ejemplo, las enfermeras se ven obligadas a regalar cada jornada de trabajo, una media hora, como solape de jornada. Todo ello, mientras muchos otros (“sacrificados”) sanitarios, incumplen todos los días del año su horario laboral, con total impunidad. ¡Ven ahora por lo que hablaba anteriormente de la dignidad y sus distintas formas!

    DERECHOS PERDIDOS… ¿O INMERECIDOS PRIVILEGIOS?

    Otro de los ocurrentes representantes de los galenos de la charanga referida se permite hablar de los “derechos perdidos de los médicos”. Se me ocurre preguntarle si le parece lógico que la mayoría del colectivo este cobrando un concepto de “dedicación exclusiva” y por qué no lo cobran el resto de colectivos sanitarios. ¿No sería más ético y racional que no se permitiera (por ley) el ejercicio simultáneo en la sanidad pública y la privada? También podemos cuestionar la abismal diferencia de salarios entre profesionales de nuestro Sistema Sanitario con un mismo nivel formativo académico. ¿Podríamos relacionar estos temas con la dignidad ética en el comportamiento de los humanos?
    De chistoso y dicharachero calificaría a quien se atreve a reclamar, no solo las demandas laborales del colectivo médico, sino que insinúa problemáticas en cuanto a recursos humanos o aspectos formativos. El primero de los temas señalados se cae por su propio peso, cuando observamos la dotación de médicos por habitante de nuestro país y lo comparamos con las ratios de otras naciones de nuestro entorno. Sobre los sueldos podríamos hablar largo y tendido, así como del tema, ya aludido, del cumplimiento del horario de trabajo, por no decir del desempeño y eficiencia del mismo.
    Lo de la existencia de las guardias, supone otro absurdo y trasnochado privilegio. Un injusto sobresueldo que nuestra sociedad no debería permitir. Pero tal eliminación de guardias médicas, no deberían implicar un aumento de plantillas, sino una utilización mínimamente correcta de los servicios y recursos asistenciales, y claro está, del personal también.
    Otra de las ocurrencias, que según la información anterior se oyeron fue la posibilidad de “una jubilación flexible y voluntaria de los 60 a los 70 años para los médicos. Pero en qué quedamos, ¿no están nuestros galenos saturados de trabajo y desmotivados? ¿Por qué no una jubilación como el resto de los mortales?
    Otro acto del sainete, tuvo lugar en el despacho de la “médico-ministra”, que no Ministra de Sanidad.

    PARA IR CONCLUYENDO.

    Y parece ser que la comitiva carnavalesca avanzó hasta el Congreso de los Diputados. Esto me recuerda cuando meses atrás, nuestros políticos se encontraban en pleno arrebato y frenesí por la celebración del cuarenta aniversario de nuestra Constitución. A finales de noviembre, consideré oportuno dirigir un escrito a la Presidenta del Congreso de los Diputados (para más señas, médica anclada en la prehistoria), así como a los distintos portavoces de dicha Cámara. Yo también les hablaba a nuestros representantes de dignidad. En concreto, de la dignidad de los pacientes de nuestro sistema sanitario. Les transmitía mi opinión sobre el rumbo tomado por algunos profesionales: “Considero que en nuestros días resultan inaceptables e inadmisibles las formas que se detectan en nuestra sanidad de comportamientos caracterizados por la soberbia, el despotismo o el incivismo”. Y añadía, “no me parece lógico que el Estado ampare tales conductas y prácticas tan contrarias al respecto a la dignidad de las personas que señala la aludida Constitución”.
    Instaba a los referidos políticos (muchos de ellos, faltaría más, también médicos), “a que ningún usuario de nuestro sistema público sanitario tenga miedo a denunciar las injusticias y trato vejatorio que puedan recibir”.
    No pedía, en los mencionados escritos, nada para mí, como integrante de uno de los colectivos sanitarios, “en forma de respeto y dignidad”. A pesar, de que, como queda demostrado, podía haberlo hecho. Desde luego con mucha más razón y lógica, que los galenos del sarao.
    Se van a cumplir cuatro meses de la presentación de tales escritos. Y nadie ha respondido.
    Espero que ninguno de los de partidos políticos que engloban a los portavoces parlamentarios referidos tengan el cinismo y la caradura de pedirme su voto en las próximas elecciones. Aunque solo sea por cuestión de dignidad (ética).

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