Política y Sociedad

Médicos de familia promueven una red para objetar la exclusión sanitaria de los ‘sin papeles’

Abel Novoa y Josep Basora
Abel Novoa y Josep Basora

El presidente de esta sociedad científica, Josep Basora, presentó el miércoles en Madrid el documento ‘Análisis Ético ante la retirada de asistencia sanitaria a inmigrantes sin permiso de residencia’, junto a uno de sus autores y miembro del Grupo de Bioética de SEMFYC, Abel Novoa. El informe concluye que el profesional vive como un verdadero conflicto dos lealtades: la que debe al Servicio de Salud y la que merece el paciente, que es la que, a juicio de esta sociedad, debe prevalecer. En opinión de Basora, si se olvida esto, “estaremos pasando por alto los valores y principios que definen la labor que realizamos a diario en nuestras consultas los médicos de familia. Precisamente es en los tiempos duros de crisis, como éstos que atravesamos, cuando más presente debemos tener estos principios”.

 

Cinco autonomías no aplican la medida

 

La SEMFYC no pierde la esperanza de que, de aquí a septiembre, el Gobierno modifique este aspecto del último decreto de recortes, que considera, además, ineficaz en términos sociales y económicos. Máxime cuando cinco autonomías -Valencia se ha sumado esta semana- ya han anunciado que no pondrán en marcha esta exclusión en la asistencia sanitaria.

 

Según explicó Novoa, la sociedad científica respeta el derecho legítimo del gobierno para imponer tales límites, aún sin compartirlos. En cualquier caso, que se siga atendiendo a los extranjeros irregulares que llevan años en las consultas de los médicos españoles, aunque aquellos que entren a partir de ahora sepan que no van a tener sanidad.

 

Frente a la defensa de los que consideran han sido sus pacientes durante años, la SEMFYC trabaja en la creación de una red de médicos de familia que manifiesten su clara voluntad de objetar frente a la normativa. Para ello han desarrollado un modelo de declaración en su página Web cuyos resultados serán trasladados a los servicios regionales de salud, a los colegios y a la OMC. “Nosotros no podemos mirar para otro lado”, insistió Basora.

 

Un caso real

 

La idea es que los médicos de familia puedan atender a los inmigrantes en su horario de trabajo, organizando sus cupos, para no entorpecer la marcha de sus consultas. “No estamos hablando de caridad; estamos hablando de justicia. Consideramos que el Estado ha sido injusto con estos pacientes”, afirmó con contundencia Abel Novoa.

 

Problema aparte será el acceso de estos pacientes a los medicamentos, ya que no dispondrán de tarjeta sanitaria. Es un extremo que SEMFYC está estudiando. El drama que supone para algunos de ellos se pudo vivir en el transcurso de la misma rueda de prensa, cuando un joven brasileño llamado André y afectado por una enfermedad crónica, contó, casi sollozando, que no tendrá sus medicamentos desde septiembre. Lleva ocho años viviendo en España.

 

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