El mirador

Medicina ciencia, arte y negocio

Los últimos acontecimientos en la vida política de nuestro país, con especial referencia a la dimisión de la presidente Aguirre, de la Comunidad de Madrid, llevan al comentarista a lamentar el ejercicio profesional de aquellos médicos, como los forenses o los de prisiones, que deben desarrollar su quehacer en un entorno de situaciones injustas.

Ser médico es aceptar el contacto permanente con el sufrimiento y con la muerte. Da igual ser pediatra que psiquiatra, médico de cabecera que forense, oftalmólogo que traumatólogo, médico de prisiones que médico del trabajo, al final siempre topamos con el sufrimiento y con la muerte.

 

Al responder al sufrimiento, la enfermedad y la muerte empleamos ciencia y arte, y hacemos negocio. Lo del negocio va desde el salario y el pago de honorarios al profesional hasta la fabricación en la India del paracetamol que se manda en barcos para su envasado en el Reino Unido, por ejemplo. Hay un negocio justo y necesario, y hay negocio de piratas y asaltadores, de vagos y maleantes, de guante blanco y de paraísos fiscales, de ladrones y hasta de asesinos (por ejemplo, los que matan y extraen órganos para trasplantes en el mercado negro, sanguinolento en este caso). Es mucha la codicia que se mueve en torno al negocio médico.

 

Médico forense

 

Decía un forense aquello de que nunca había levantado un cadáver en una casa en la que no se le quedasen pegados los pies al suelo, por la suciedad acumulada. Es duro el oficio de forense pues se está en el límite, donde la medicina confluye de oficio con la delincuencia, con el monopolio de la violencia del Estado y con la desigualdad social, entre otras delicias.

 

Los forenses se enfrentan a las consecuencias de la violencia y conviven con “la fuerza del Estado”, a veces tan brutal o más que la de los delincuentes.

 

En sus autopsias los forenses abren en canal no sólo al individuo sino a la sociedad. En los cerebros de los cadáveres sólo hay materia gris y no se encuentra la inteligencia por ningún lado, pero tampoco el amor, ni la piedad, ni la ternura que están en otros lugares, no sabemos dónde (entre plantas de pies y coronilla, obviamente). Y no es lo malo buscar y no encontrar en la disección del cerebro la inteligencia, el amor, la piedad y la ternura, pues lo malo de verdad es buscar y apenas encontrar en algunos políticos vivos briznas de inteligencia, amor, piedad y ternura.

 

¿Dónde hay algo de todo ello en esa iniciativa del Ministro de Justicia de imponer la prisión perpetua, una expresión atemperada de lo que seguro le pide el cuerpo, la pena de muerte? ¿Será el Ministro de Justicia un miembro destacado del PP, un partido cristiano, o será un vampiro disfrazado que “okupa” el cuerpo de un habitante de esta España nuestra de por sí muy intolerante? ¿Okupa el cuerpo del Ministro de Justicia la mente de su amigo, del que fue Presidente General del Poder Judicial, otro católico ostentoso, al que apoyó pese al uso “liberal” de fuerzas y fondos públicos?

 

Para saber la verdad ningún forense podría hacerle la autopsia en vivo al Ministro de Justicia, pero podría al menos trepanar su cráneo para destilar unas gotas de inteligencia, amor, piedad y ternura. Es tan fuerte una pócima con ese contenido que llevaría, por ejemplo, al cumplimiento de la Ley.

 

La “doctrina Parot”

 

El Ministro de Justicia actual y los pasados (del PP y del PSOE) impusieron a sabiendas una pena ilegal, inconstitucional e inhumana, la “doctrina Parot”, que de hecho significa una condena a prisión perpetua. Con dicha doctrina se justifica que no se apliquen los beneficios penitenciarios establecidos en el Código Penal, y se responde al terrorismo con terrorismo, al incumplimiento de la Ley con mayor incumplimiento de la Ley.

 

Con la doctrina Parot han hecho un GAL supuestamente legal y sin armas de fuego. Los GAL, los Grupos Antiterroristas de Liberación, se financiaron con dinero público, del Ministerio del Interior del Gobierno cuyo Presidente nos metió (y nos dejó) en la OTAN. Salió de rositas el máximo culpable, el “X”, pero su estilo persiste. A los encarcelados por los GAL, todos los beneficios.

 

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha tumbado a los políticos del PP y del PSOE que impusieron la “doctrina Parot” y sentenció que violaba la Convención Europea de Derechos Humanos. Por ello tenían que poner de inmediato en libertad, en julio de 2012, a una terrorista que llevaba ilegalmente en la cárcel más de cuatro años. Pues bien, por venganza y/o por carencia de inteligencia, amor, piedad y ternura tal terrorista sigue en la cárcel (ella y decenas de terroristas a los que se aplica la misma “doctrina Parot”). El Ministro de Justicia discrepó “severamente” de la sentencia, la incumplió y ahí sigue la terrorista encarcelada por quienes responden al terror en forma que provocan más terror que ninguna terrorista.

 

Es lástima que los forenses y médicos de prisiones convivan con la fuerza del Estado que fuerza y viola los derechos humanos. No es fácil ser médico y enfrentarse al dolor y a la muerte, y a la violencia y a la desigualdad social. Pero lo más duro no es ver al ser humano desvalido en sí mismo, sino la arrogancia de los poderosos que transforman sus deseos más violentos en Ley, e incumplen la Ley aprovechando el poder que en ellos todos delegamos.

 

¿Cuál es su negocio, el negocio de estos políticos que incumplen la Ley, la fuerzan y la violan? Las prebendas que les prometen los poderosos y los votos que les aseguran la impunidad para asaltar al Estado.

 

¿Qué dicen los médicos de prisiones, que trabajan en hospitales que se llaman cárceles, donde ser reúnen y mezclan enfermos psiquiátricos, drogadictos e infecciosos? Es duro el oficio de médico de prisiones, donde confluye el sufrimiento, el dolor, la desigualdad social y la muerte, y la violencia del Estado. Es duro convivir de oficio con la desigualdad social y con la delincuencia. Más duro, si cabe, es convivir con la injusticia. Con la injusticia de la “doctrina Parot”, por ejemplo. Médicos forenses y médicos de prisiones que conviven con el terrorismo del Estado, en forma de la “doctrina Parot” de unos GAL supuestamente legales, y sin armas de fuego.

 

La dimisión de la Presidente de Madrid

 

Dimitió bruscamente la Presidente de Madrid. Dimitió entre un coro de plañideras que no derraman una lágrima al excluir más a los excluidos en Madrid, pero sí ante la pérdida de “su negocio”.

 

Dimitió bruscamente la Presidente de Madrid.

 

¿La del PP que llegó a Presidente por medio de la corrupción en las listas del PSOE?

 

Sí, justo esa.

 

Juan Gérvas¿La misma que disputó al Presidente de Cataluña y ganó el asentamiento de un macro-casino, con sus putas y sus trucos, con sus mafias y sus normas “de excepción”, siendo ambos presidentes de partidos cristianos?

 

La misma.

 

¿La misma que no llegaba a final de mes con su salario de Presidente, unos 90.000 euros anuales, cuando se discuten 5.000 euros al año a los parados?

 

La misma que viste y calza.

 

¿La misma que dijo que habría que matar a los arquitectos?

 

Pues claro, la misma.

 

¿La misma que siendo Ministra de Cultura confundió a Saramago con Sara Mago, y a Airbag con una película “extranjera?

 

Exacto.

 

¿La misma que llamó hijoputa a otro del PP?

 

Esa, sí, esa misma.

 

¿La que llamó sindicalista retrógado piquetero al último Presidente de España del PSOE?

 

Pues claro, ¿quién va a ser si no?

 

¿La que pidió la celebración del partido entre el Barcelona y el Athletic de Bilbao a puerta cerrada, para amordazar la libertad de expresión?

 

Sí.

 

¿La misma que despreció a los pacifistas del 15-M y les llamó camorristas y pendencieros?

 

Esa, sí, esa misma.

 

¿La misma que ha hundido la educación y la sanidad pública madrileña, con sus recortes y su desprecio a todo lo que huela a Estado y a bienestar?

 

Sí, esa, la misma.

 

¿La misma que ha construido hospitales públicos por doquier, innecesarios y vendidos de hecho a empresarios y empresas amigas (del “negocio”), con una deuda que llegará a los hijos de nuestros bisnietos?

 

Exacto esa, la que empleó “malicia sanitaria” en estado puro

http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2009/02/malicia-sanitaria-pdf-2007.pdf

 

¿La misma que ha eliminado la “salud pública” como Servicio al tiempo que incrementa los pagos a privados, y privatiza la sanidad a diestro y siniestro?

 

Pues claro, esa misma.

 

Sea, pues, bien despedida. Que no vuelva, que los del PP seguirán la senda de la Medicina como negocio y lo harán peor, pero no tal mal.

 

Juan Gérvas ([email protected]) es médico general y promotor del Equipo CESCA (www.equipocesca.org)

 

Acta Sanitaria