Política y Sociedad Recibe la medalla de Honor de la Real Academia Nacional de Medicina

El mundo académico respalda al sector sanitario privado en la figura del doctor Francisco Ivorra

La entrega de la Medalla de Honor de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANM) al presidente de la compañía aseguradora ASISA, el doctor Francisco Ivorra, ha servido de homenaje al sector privado de la Sanidad, lo que se produjo a través de una solemne ceremonia que se desarrolló en la sede de la regia institución y en presencia de numerosas personalidades.

Acompañaron a Francisco Ivorra, además de miembros de su familia, directivos de ASISA, como los doctores Enrique de Porres y Luis Mayero, entre otros, además de figuras institucionales como el director general de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (MUFACE), Antonio Sánchez, y el consejero de Sanidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero.

Juan Pablo Rodríguez Rodríguez

Méritos sucesivos

El académico de número y secretario general de la RANM, el doctor Juan Pablo Rodríguez Rodríguez, fue el encargado de dirigir la laudatio al protagonista del día.

Después de los saludos protocolarios, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez se remontó al tiempo en el que Ivorra se licenció con honores en la alicantina Universidad Miguel Hernández de Elche, con lo que cerró un expediente académico de honestidad y transparencia acreditadas.

Los citados son dones probablemente inspirados por los cielos de su ciudad natal, según Rodríguez Rodríguez. Todo ello sobre tierras de íberos y colonos griegos, que luego albergaron una medina islámica, tierras suaves de grises, según Azorín en las que las hermanas Calasancias fundaron el instituto en el que Ivorra cursó su Bachillerato. Del mismo pasó, en 1963, a la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, donde trabó amistad con otro alicantino insigne, el doctor Domingo Espinós Pérez, también deudor del cielo de su patria chica.

Francisco Ivorra

Clínico y gestor

Luego, llegaron los años de la residencia en el Hospital General de Alicante, hasta alcanzar, posteriormente, el puesto de adjunto. Esta fue una etapa grata y fecunda que, sin embargo, le llevó por inclinación natural a su primer destino con responsabilidad territorial en ASISA, corporación en la que el evocador de su semblante, resumió su merecida y justa promoción.

Todo ello hasta que, ya en 1988, fue nombrado consejero delegado del Grupo, con aciertos corporativos como la integración en Lavinia, según explicó el académico Rodríguez Rodríguez.

Desde entonces, y hasta ahora, resumió el secretario general de la RANM, ASISA creció y se consolidó, mediante la creación de nuevas entidades asistenciales con prestaciones dentales y oftalmológicas, entre otras. De ello, derivó que hoy ASISA ya es la tercera red sanitaria del país.

Enrique Ruiz Escudero y Francisco Ivorra

Éxitos encadenados

Ello con cifras tan destacables, resumió Rodríguez Rodríguez, como sus más de 3.000 profesionales distribuidos en 32 centros, con capacidad para sumar 26.000 estancias anuales y la colaboración de 10.000 médicos españoles.

Más tarde, llegó la Fundación ASISA y su colaboración con universidades del país y del exterior, entre las que citó el ponente algunas de Estados Unidos, con frutos fecundos, precisó, como la realización de 14 tesis doctorales hasta el momento.

También mencionó Rodríguez Rodríguez los convenios de colaboración con el grupo A3Media, la organización Mujeres en África y la propia RANM, además del compromiso suscrito en 2018 con la red bioética de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Juan Abraca, Joaquín Poch y Francisco Ivorra

Rodríguez Rodríguez encontró méritos sobrados para otorgar la Medalla, por su buen hacer en favor de los médicos y la población a la que sirven y por su clarividencia al entender el futuro. Como Arturo Fernández Cruz, cuando habló de revolución científica y tecnológica, o como cuando Adela Cortina, profesora de Ética, habla de Cultura de cinco estrellas.

O, también, como cuando José Antonio Marina también certifica que la Cultura de hoy es cultura de Ciencia, muy apoyada en la tecnología y las biomatemáticas, sin perder de vista, señaló, que el hombre es animal espiritual que también es persona y, por tanto, merecedor de bienestar y salud.

Memoria de igualas y visitas

En su pormenorizada laudatio, este académico recordó los tiempos de las igualas médicas y los avisos domiciliarios, hasta llegar a una Medicina estratificada con diagnósticos homogéneos y distribución por grupos de edades de pacientes.

Todo ello con logros como una alta especialización que acumula inteligencia en las especialidades, haciéndose a la vez artificial y expandida. De esta forma, digitalización y computación con algoritmos se configuran como guías para que los médicos sepan qué proceso biológico analizar en cada momento, según reflexionó Rodríguez Rodríguez.

Citó igualmente este académico la lucha a veces fratricida en el sector privado, en un contexto muy estatalizado, con mención también a los candidatos a la última hornada de Médicos Internos Residentes (MIR), cuantificados en más de 15.000 para algo más de 6.000 plazas. Entre ellos, señaló el fuerte contingente de América Latina y el cupo para médicos de los países de la Unión Europea (UE) que no son España. Esto es jemplo, razonó, de que la Medicina cada vez es más universal al recibir más y más remotas influencias.

Vuelta a las aulas

Rodríguez Rodríguez también hizo referencia a la recertificación que deberá tutelar la vida profesional de los médicos mediante una prueba de especialidad, a partir de 2019, como una vuelta a las aulas y la fiebre de los exámenes que desazonará a más de uno, sospechó.

Lamenta este ponente que la Sanidad española haya caído del puesto noveno al 19, entre más de 190 naciones del mundo, además de estar muy retrasada en el contexto europeo, al ocupar el puesto 18, una Sanidad que, afirmó, además, es un 8 por ciento más cara que la del resto de los países europeos.

Sector sin ataduras

Por todo lo anterior, encontró este académico algunas dificultades en España para trabajar con mayores eficiencias y evidencias científicas, un terreno en el que vio esperanzas, sin embargo, por parte del sector sanitario privado, al no estar atado a plazos electorales ni dirigismos sectarios, tal como sentenció.

De vuelta a Ivorra, Rodríguez Rodríguez aseguró que no solo mereció la Medalla de Honor de la RANM, como justa condecoración, sino también como aliento a su labor como médico y como director de entidades médicas.

Francisco Ivorra

Desde la cuestión social

Seguidamente, el receptor del reconocimiento pronunció la ponencia ‘La contribución del seguro sanitario privado a la creación, mantenimiento y futuro del Sistema Nacional de Salud de España: el liderazgo médico’.

Tras esa declaración de intenciones, hecha lema, las primeras palabras de Ivorra fueron destinadas a compartir el galardón con todos los que hacen grande a ASISA, antes, ahora y en el futuro.

Tras pasar media vida profesional en un hospital, entendió el homenajeado que el premio de la RANM le vino de haber ayudado a configurar un modelo paradigmático de atención, a partir del esfuerzo y colaboración de miles de médicos españoles.

Seguros de vejez y salud

En ese momento, se remontó Ivorra a la España finisecular del siglo XIX, con fuerte impronta de la cuestión social que se articuló en diversas entidades, como las mutuas de socorro.

Todo ello con la diferencia que hubo, por ejemplo, entre España y Alemania, porque aquí se instituyó en el año 1900 el Seguro de Vejez, bastante antes que el Seguro de Salud, que ya llevaba más de una década funcionando en el país germánico.

Aquí hubo que esperar a 1942 para poder disponer del Seguro Obligatorio de Enfermedad, sin que fuera efectivo hasta dos años más tarde, lo que alumbró la era de los igualatorios y las entidades de Salud Pública, magma del que surgió el embrión de ASISA en 1955 y que se consolidó en 1966 y adquirió su nombre definitivo en 1991, como legado del doctor José Espriú. Todo ello dentro de un periodo en el que se promulgó la Ley General de Seguridad Social (1974), que dio carta de naturaleza al modelo de mutualismo administrativo del que MUFACE fue el primer exponente, o como 1976, año en el que ASISA pasó a formar parte de la cooperativa de médicos Lavinia.

Enrique de Porres

Un sector imprescindible

Sobre el propio sector sanitario privado, Ivorra destacó que supo crecer de forma continua a pesar, por ejemplo, de etapas difíciles, como la larga crisis que empezó en 2008, hasta lograr, precisó, que cada euro invertido por ASISA supere los cuatro de retorno para el PIB nacional.

Todo ello con una actividad al servicio del mutualismo administrativo, propio de MUFACE, que resulta menos costosa para el Estado que el coste por ciudadano en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Al tener presente en la sala a Luis Mayero, quien también es el presidente del Instituto para el Desarrollo y la Integración de la Sanidad (IDIS), Ivorra resumió las grandes cifras del sector sanitario privado español, ya que el seguro privado tiene un enorme impacto en la generación de empleo de calidad, al contar con el esfuerzo y vocación de 262.525 profesionales.

El referido es un equipo humano que hace posible, enumeró Ivorra en cifras nacionales, el 23,2 por ciento de los ingresos, el 29,1 por ciento de las cirugías y el 23,3 por ciento de las urgencias. De esta forma, el sector asume una de cada cuatro de estas últimas en el país, con lo que esto supone de descongestión para el SNS.

Auguró Ivorra grandes cambios sociales y sanitarios en España y en el mundo, al tener presente que la inmediatez de la atención ya es una exigencia social y que la tecnología la hace posible en muchas ocasiones, con lo que será posible ver, anticipó, robots diseñados para realizar cuidados, algo que, estima, deberá ir acompañado de un profundo debate ético. No obstante, alertó, la Ley de Moore prevé que en el año 2029 las máquinas superen a la inteligencia humana, por su capacidad para aprender y generar conocimiento, porque, como dejó dicho Winston Churchill, quien fuera primer ministro de Inglaterra, es cierto que todos queremos muchos ingenieros en el mundo, pero no un mundo de ingenieros, reflexionó.

Luis Mayero

Inteligencia Artificial y humanismo

En ese sentido, el presidente de ASISA recordó que la directora general de UNESCO, Irina Bokova, fue de las primeras en avisar que son los propios expertos en Inteligencia Artificial los que piden no estar solos en estos desarrollos tecnológicos con repercusión imprevisible.

Los mencionados son peligros y dilemas éticos para los que Ivorra pidió un debate sereno con el que evitar cualquier manipulación del sufrimiento, porque modernizar y cambiar el sentido de la vida es una tarea a la que los médicos también tienen que estar invitados, instó. Todo ello desde la certeza de que la monitorización de los ciudadanos será capaz de anticiparse a la aparición de la propia enfermedad, en un mundo que vive pendiente de la salud, en el que afirmó, ya hay 325.000 apps especializadas funcionando.

También citó el homenajeado el nuevo paradigma de la Medicina de Precisión, gracias al cual cada vez es más factible trazar un tratamiento para cada paciente y no por cada enfermedad.

Antonio Sánchez

Igualmente, el máximo representante de la aseguradora dedicó una atención especial a definir la relación entre la Cultura y ASISA, en la estela que dejaron sus anteriores responsables, los doctores Espriú y Carreño.

Esta premisa es la de que el Grupo trabaja para contribuir decididamente a la mejor salud de todos como soporte, a la vez, del modelo común que decida la sociedad en el futuro, sin dejar de tener presente, manifestó, que son importantes los retos a los que se enfrenta el SNS, para los que debería contar, razonó, con el sector privado de la Sanidad.

Además, y sobre el relieve de la Medalla de la RANM, que empezó a lucir en su pecho desde ese momento, Ivorra observó que no es por casualidad que muestre a una matrona en la naturaleza, como forma de hacer salud consustancial a los médicos.

Joaquín Poch

Concluyó el presidente de ASISA su discurso de aceptación de la Medalla con unas emotivas palabras dirigidas a su nieto, de solo 10 años, al que aseguró que compensaría gratamente por haberle acompañado en esa reunión tan seria, entre tantas personalidades, momento en que despertó la mayor ovación entre los asistentes.

Clausura de Joaquín Poch

El presidente de la RANM, el doctor Joaquín Poch, elogió la categoría intelectual y humana de Ivorra, además del peso del sector privado en la Sanidad.

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