Política y Sociedad Tras la nueva aprobación del Real Decreto Ley sobre los bancos de cordón umbilical

Matesanz dice que los organismos de todo el mundo ven poca utillidad en conservar el cordón umbilical para sí mismo

Rafael Matesanz, director de la ONT

Rafael Matesanz, director de la ONT

El director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, recibía como una gran noticia la aprobación por el Gobierno del Decreto-ley células y tejidos que regula la calidad y seguridad para la donación y almacenamiento de tejidos humanos. Y basa la bondad de la medida tomada en el Consejo de Ministros en que respalda a los profesionales, ya que la falta de regulación “podía ponerles en un compromiso legal en la práctica de trasplante o de obtención de tejidos”.

Una estupenda noticia “para los pacientes porque les da mucha más seguridad. Y creo que para todo el sistema, porque el hecho de que el Gobierno lo haya tramitado con este celeridad (15 días) es un soporte muy importante para la ONT. Así que todas son buenas noticias para todos”.

El nuevo Real Decreto viene a sustituir a otro Real Decreto sobre el mismo tema, en vigor desde 2006 y que fue anulado el pasado junio por una sentencia del Tribunal Supremo por “insuficiencia de rango”. Rafael Matesanz asegura que la medida supone la eliminación de cualquier posibilidad de que se produjeran vacíos legales en un campo que es tremendamente sensible, “porque el Real Decreto 1301 era, además de técnico, amplísimo (casi 30 páginas de BOE), ya que regulaba toda la donación y los trasplantes de todo tipo de tejidos, más la médula ósea, células de cordón umbilical… Y, aunque este tema del banco de cordón es una mínima parte del decreto, lo que nos preocupaba era que aspectos tan importantes como estos pudieran quedar desprotegidos”. Se refiere a cómo han de efectuarse las donaciones, la extracción, cómo preservar los tejidos, cómo se han de enviar, la importación, la exportación; de acuerdo con las normativas tan diferentes en las distintas CCAA. Por eso confiesa que “nos preocupaba que algunos de estos aspectos se quedara sin cubrir”.

Los bancos privados de cordón, una contiende que viene de lejos

Las discrepancias sobre los bancos de cordones umbilicales viene de lejos. En 2008 se desató un rifi-rafe judicial entre el Gobierno de la nación y la Comunidad de Madrid que aprobó un decreto por el que se podían crear bancos privados de cordón umbilical, sin estar expuestos- tal como decía el Real Decreto 1301/2006- a la obligación de donarlo allí y a quien le hiciera falta. La situación quedó zanjada al nivel del Tribunal Supremo cuyos magistrados, además de no dar la razón a las autoridades madrileñas, les condenó a pagar las costas del juicio.

La situación actual viene motivada por un recurso de la empresa Vidacord en virtud del cual el Tribunal Supremo ha sentenciado que la normativa en su contenido era correcta, aunque apreciaba el Alto Tribunal que debería tener un rango superior al de decreto y que se debería haber tramitado como una ley puesto que afectaba a “aspectos fundamentales de la protección de la salud”.

La respuesta gubernamental

La empresa litigante Vidacord entendió que el Tribunal Supremo le daba la razón y, a los pocos días del fallo, anunció su intención de almacenar desde ya los cordones umbilicales en nuestro país sin ponerlo a disposición de los bancos públicos de sangre de cordón. Vidacord ha asegurado además que llevará ante el Tribunal Constitucional cualquier nueva legislación que no reconozca este derecho y pidió al Gobierno “que no hurte un verdadero debate y se escuchen todas las sensibilidades que hay en el Parlamento”. Y digamos que la aprobación del Real Decreto por parte del Gobierno es la respuesta a los planes de esta empresa .

Al comienzo de la controversia, el director general de la ONT, Matesanz, consultó el asunto en Bruselas y la respuesta fue que en los 28 países había de todo; unos funcionaban como decreto y otros como ley. Así que no existe una obligación de apoyarse en directivas o transposiciones de la ley.

A por una publicidad en la que resplandezca la verdad

Ante la realidad de que cliqueando en google “bancos de cordón umbilical” saltan inmediatamente varias ofertas de conservación con precio establecido, Rafael Matesanz indica que la actuación de las empresas en este sentido está perfectamente reglado por el Real Decreto. Y matiza que solamente podrán conservar los cordones las compañías autorizadas por las CCAA correspondientes que además han debido establecer una serie de contratos con la empresa en cuestión.

En cuanto a publicitar estos bancos, Matesanz recuerda que “la regulamos hace pocos meses por una Orden Ministerial en todas las cuestiones de donaciones de médula, como las peticiones por internet y también la publicidad de las empresas. Estamos en un momento en que algunas empresas nos han pedido la verificación de esa publicidad con el fin de que no sea engañosa. Nosotros no tenemos nada en contra de la existencia de esas empresas, pero como autoridad sanitaria sí que debemos contemplar que  sea veraz. Lo cierto es que ya hemos dado la conformidad a algunas empresas y según vayan cambiando esa publicidad tendrán que someterla al arbitrio de la ONT que de acuerdo con la Sociedad Española de Hematología dirá  si es o no es correcta” Lo que les interesa es que la publicidad que le llega a la población sea rigurosa.

Las limitaciones de los bancos de cordón

Para el director de la ONT, lo que realmente subyace en la actual situación es la utilidad que tiene el guardarse las células para uno mismo. “Todos los organismos profesionales, tanto nacionales como internacionales, afirman que la utilidad clínica de guardarse las células para uno mismo es hoy por hoy muy limitada y con una relación coste beneficio que puede no compensar. Cuando guardan las células de un niño, por ejemplo para las enfermedades más comunes en la infancia, -y que se pueden beneficiar de un trasplante- como pueden ser la leucemia linfoblástica o las congénitas como el síndrome de Fanconi, sus propias células no le valen porque el defecto genético está ahí también”.

Y precisamente esa es una de las limitaciones de los bancos de cordón y no sólo esto; el director general de la ONT apunta a los avances de la medicina y a la posibilidades de que dentro de 40 ó 50 años las células no sigan vigentes. “Esto hace que se hayan utilizado poquísimos cordones para uno mismo”. Y sin embargo, entiende, en el mundo vamos ya por más de 15.000 trasplantes de cordón procedentes los bancos públicos.

Cordones guardados fuera de España para uso exclusivo

En lo que respeta al envío de los cordones umbilicales para ser conservados fuera de nuestras fronteras, Rafael Matesanz contesta que esas empresas están en su perfecto derecho, “ya que en la Unión Europea hay una ley de Circulación de Células y Tejidos, por lo que no existe ningún tipo de control. Es exactamente igual que alguien lo guarde en Madrid, en Londres o en Berlín; sólo habrá de someterse a la legislación de cada país”. Y matiza que, “de acuerdo con la legislación española, una persona que quiera guardar el cordón umbilical de un recién nacido lo puede hacer en un banco público, en cuyo caso lo tiene que poner a disposición internacional; lo puede enviar a otro banco dentro de la UE y, en ese caso, queda a su entera disposición; o lo puede donar, que es lo que se hace en la mayor parte de los casos, porque de los 450.000 nacimientos que hay en España cada año  se guardan alrededor de 5.000 procedentes de los bancos públicos ; de los banco privados no lo sabemos. Y no hay necesidad de aclararlo, porque se pueden guardar 10.000 y 15.000 al año, pero el resto de desecha”.

Unos cordones umbilicales de alta calidad

Sobre las recomendaciones  del organismo que dirige afirma que “lo único que hacemos es informar a la población de la hoy por hoy muy limitada utilidad de esta práctica. Cuando se hizo el Plan Nacional de Cordón, muy ambicioso, puesto que nos pusimos el objetivo de conseguir 60.000 muestras, ya las tenemos. Y en estos momentos seguimos recogiendo a un ritmo de 4.000 ó 5.000 cada año. Y España es la segunda potencia mundial (después de EEUU) en unidades de cordón guardadas; además, los depositados en los bancos españoles tienen una altísima calidad, ya que los requisitos expuestos en el Plan eran muy altos. Y precisamente por esta cualidad los cordones umbilicales españoles son muy solicitados por hematólogos de todo el mundo”.