Punto de vista salud, dinero y atención primaria

Más casos pero menos muertos que países europeos comparables: ¿lo hacemos tan mal? (2ªparte)

Ante el crecimiento de las infecciones por coronavirus, Juan Simó vuelve sobre un aspecto que trató hace unos días: las causas del incremento de las detecciones de casos, en comparación con otros países europeos, y el número de muertes. Aunque en esta ocasión no oculta su preocupación por lo que está ocurriendo.

En una entrada del pasado 3 de agosto (aquí) enfatizaba el hecho de que en España estuvieran aumentado mucho los casos confirmados de infección por el nuevo coronavirus, mucho más que en otros países europeos comparables (Italia, Francia, Reino Unido, Alemania y Suecia), mientras que no destacábamos tanto en mortalidad, ambos indicadores por millón de habitantes. La hipótesis que subyacía en dicha entrada era que quizás estábamos siendo más efectivos en la detección precoz de casos y de sus contactos estrechos, lo que hacía que detectáramos más casos en estadios más precoces y de mejor pronóstico que dichos países lo que condicionaría una menor mortalidad. Los nuevos datos que aporto en esta entrada apuntan en esa misma dirección, aunque también hay datos que hacen sospechar que el riesgo de desmadre ha aumentado durante estos últimos 14 días.

Porcentaje de casos hospitalizados, ingresados en UCI y fallecidos

Durante el pico de la primera oleada epidémica (finales de marzo-primeros de abril) el porcentaje de casos hospitalizados se situaba alrededor del 50%, el porcentaje de casos que ingresaban en UCI era del 11% y el porcentaje de casos que fallecían era de alrededor del 9%. La siguiente figura muestra la evolución de estos mismos porcentajes desde el pasado 1 de junio hasta el pasado viernes 14 de agosto. El porcentaje de casos hospitalizados se lee en el eje de la izquierda, los otros dos porcentajes se leen en el eje de la derecha. Los datos provienen de las actualizaciones del Ministerio de Sanidad (aquí), concretamente de los datos contenidos desde la actualización nº 123 (1 de junio) hasta la nº 185 (14 de agosto).

La figura muestra dos periodos claramente diferenciados. Un periodo comprendido entre el 1 de junio y el 10 de julio, con un porcentaje de casos hospitalizados, ingresados en UCI y fallecidos muy inferiores a los que se ocurrieron durante el pico de la primera ola epidémica pero claramente mayores que los que se muestran a partir del mediados de julio. Entre el 13 de julio y el 14 de agosto, se hospitalizan, en promedio, el 3,38% de los casos, el 0,20% de los casos ingresan en UCI y fallecen el 0,15% de los casos. Esto indica que los casos durante este periodo, son todavía de mejor pronóstico que los detectados en junio. Pero atención a esto: en la última semana, el porcentaje de casos fallecidos ha aumentado y supera al porcentaje de casos que ingresan en UCI. Esto podría estar indicando que el fallecimiento de los más vulnerables (residencias de ancianos) gana peso en el total de fallecidos.

Aumento de la mortalidad en comparación con algunos países europeos

En las últimas dos semana nuestra mortalidad ha aumentado más que en Europa. Según el CDC Europeo, entre el 3 y el 14 de agosto, hemos seguido escalando puestos en casos por millón de habitantes (aquí) y también en fallecidos por millón de habitantes (aquí). En comparación con los países antes mencionados, seguimos creciendo más que ellos en casos, y ya crecemos más que ellos también en mortalidad. Hasta el 3 de agosto empatábamos con Alemania en la menor mortalidad, pero ahora somos, tras el Reino Unido, los segundos con mayor mortalidad de este grupo de países. Pese a ello, nuestra mortalidad no destaca en la misma medida que lo hace el número de casos.

Comparación con la Unión Europea

Las figuras, con datos procedentes del CDC Europeo, muestran la evolución en España de los casos por millón de habitantes (aquí) y de los fallecidos por millón de habitantes (aquí) comparados con el conjunto de la Unión Europea. A fecha de 15 de agosto, España muestra 3,13 veces más casos por millón de habitantes que la Unión Europea (86,93 vs. 27,78). Sin embargo, la mortalidad (fallecidos por millón de habitantes) no destaca tanto como el número de casos y se encuentra muy poco por encima del conjunto de la Unión Europea (0,35 VS. 0,28). Es decir, si los casos que estamos detectando en España fueran de la misma gravedad que los que se están detectando en el conjunto de la Unión Europea, en España deberíamos tener una mortalidad 3 veces mayor (tenemos 3 veces más casos) que la que tiene el conjunto de la Unión Europea y no es así. Si asumimos la veracidad de los datos ofrecidos por el CDC Europeo, esto sólo puede ocurrir porque los casos detectados en España sean, de momento, de mejor pronóstico que los detectados en el promedio de los países europeos. Es decir, esto sólo puede ocurrir porque estemos haciendo un cribado y detección precoz de casos y contactos estrechos más efectivo que lo que hacen los demás países en su conjunto.

¿Qué dice el CDC europeo del número de test en cada país?

Lamentablemente el CDC no ofrece este dato para el conjunto de la Unión Europea, pero sí lo ofrece para los países antes referidos (aquí). Lo vemos en la siguiente figura que muestra los test diarios hechos por 1000 habitantes. Todos los países han aumentado el número de test durante el mes de julio excepto Italia y Suecia. A partir de finales de junio, España aumenta el número de test de forma continuada durante todo el mes de julio y lo que llevamos de agosto, lo que se podría relacionar con una mayor detección de infectados por un mayor cribado, diagnóstico precoz de casos y contactos estrechos y la reducción de los porcentajes de casos hospitalizados, ingresados en UCI y fallecidos que se produce a partir de ese momento como muestra la primera figura de esta entrada.

Conclusión

Asumiendo la veracidad de los datos ofrecidos por el CDC Europeo, todo apunta a que la mayor detección de casos ocurrida en España durante el mes de julio y lo que llevamos de agosto, superando a los países europeos, es producto de un más eficaz cribado y detección precoz de casos y de contactos estrechos. Sin embargo, hay datos preocupantes. Por un lado, el claro incremento de la mortalidad ocurrido a partir del 3 de agosto, aunque sin destacar respecto del conjunto de la Unión Europea, podría ser consecuencia de que los casos inicialmente detectados en sujetos más jóvenes y por tanto, más leves y de mejor pronóstico, se están trasladando a sujetos de mayor edad o más vulnerables (residencias de ancianos). El hecho de que en la última semana el porcentaje de casos fallecidos supere al porcentaje de casos ingresados en UCI apuntaría en la misma dirección. Es imprescindible blindar las residencias de ancianos frente al virus y también es imprescindible que Fernando Simón nos enseñe una figura que muestre la evolución de la edad media de los casos detectados durante las últimas 6 semanas.

Obligar a llevar la mascarilla puesta en cuanto uno pisa la calle no ha evitado el repunte de mortalidad de los últimos días. Que nadie se llame a engaño, tampoco lo va a evitar prohibir fumar en la calle, por mucho que esta medida haya sido aprobada por “unanimidad”, “de forma coordinada” y “por primera vez en democracia”. El consumo de alcohol en la calle, el famoso botellón, hace años que está prohibido, ¿han sido capaces de hacer cumplir esta norma desde el 21 de junio que terminó el estado de alarma? Por no hablar de corridas de toros, conciertos tabureteros y otras lindezas. Parece que es más fácil ponerse de acuerdo en prohibir que en reforzar la salud pública y la atención primaria, entre otras cosas, único modo de aminorar el desmadre del asunto. Un desmadre que parece cada vez más probable. ¿A partir de qué número de brotes hablará Simón de transmisión comunitaria generalizada del virus?

(Foto de apertura: Aspecto de la reunión del Consejo Interterritorial del SNS en que se adoptaron por unanimidad nuevas medidas frente a la Covid-19)

Juan Simó Miñana