Política y Sociedad La ministra de Sanidad, protagonista del último encuentro de Nueva Economía Fórum

María Luisa Carcedo centra la política sanitaria en la justicia social y redistributiva

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, ha centrado las principales líneas de la política sanitaria del Gobierno en la justicia social y redistributiva, durante la última entrega del año del encuentro Nueva Economía Fórum, en el que estuvieron presentes miembros de su equipo ministerial como el director de Ordenación Profesional, Rodrigo Gutiérrez, y la directora de Salud Pública, Calidad e Innovación, Pilar Aparicio.

Institucionalmente, entre otras personalidades, también acudió el Defensor del Pueblo, Francisco Marugán, mientras que el PSOE, partido al que pertenece la titular de la cartera sanitaria del Ejecutivo, también estuvo representado por su portavoz sanitario en la Asamblea de Madrid, José Manuel Freire, y su homólogo en el Senado, José Martínez Olmos, y en el Congreso, Jesús María Fernández. Por parte del sector privado acudieron a esta cita el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés; su homólogo en el IDIS, Manuel Vilches; y la secretaria general de la Federación de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), Margarita Alfonsel; mientras que de la esfera profesional intervinieron el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, además de miembros de otras organizaciones colegiales.

Pedro Sabando

La forja de una política

Tras unas breves palabras del presidente de Nueva Economía Fórum, José Luis Rodríguez, el exconsejero de Sanidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Pedro Sabando, dio un pormenorizado repaso a la trayectoria vital y académica de María Luisa Carcedo, desde los tiempos en que su padre, apodado ‘Canor‘ y vigilado estrechamente por la Guardia Civil debido a su activismo sindical y socialista, le inculcó principios de justicia social y rebeldía en su cuenca minera natal. De esta forma, creció con espíritu de minera, aunque nunca ejerció como tal porque su familia, no sin muchos esfuerzos, pudo costear su Carrera de Medicina, en la que se licenció con brillantez.

Al no poder ejercer Carcedo su profesión vocacional en el Valle del Nalón que le vio nacer, Pedro Sabando explicó que la joven titulada se postuló para ser médica de la compañía pública HUNOSA, donde, sin embargo, fue rechazada por el mero hecho de ser mujer, revés que superó con la práctica profesional que progresivamente le llevó hacia la política, desde esos nexos invisibles que existen muchas veces entre la Medicina y otras actividades del humanismo.

Con todo ello y con la asunción de responsabilidades crecientes, la actual ministra llegó a ser directora general de Salud Pública y consejera de Medio Ambiente y Urbanismo del Gobierno del Principado de Asturias, con hitos como la recuperación de la nutria en el medio fluvial y el uso de electrofiltros para que el sol pudiera volver a entrar en La Felguera.

Más tarde, explicó Sabando, llegó el momento de que esta médica y política saltó a la política nacional en calidad de diputada y senadora, además de formar parte de la Ejecutiva asturiana del PSOE y su Comité Federal en distintos momentos de su historia.

María Luisa Carcedo

Cursus honórum solvente

Sabando concluyó con la aseveración de que el hacer público de Carcedo se caracteriza desde sus orígenes por su transparencia, escucha activa y plena capacidad actual, como antes en otros destinos, para estar al frente del Ministerio de Sanidad.

Lo expuesto con la tarea no pequeña de armonizar la gestión sanitaria nacional, en riesgo creciente de ver convertir sus 17 Servicios de Salud en otros tantos sistemas sanitarios discordantes, junto al embridamiento del gasto farmacéutico, el renacimiento de la investigación, el relanzamiento del Instituto de Salud Carlos III y la consecución de la siempre deseable paz entre los colectivos profesionales, tal como resumió Sabando, quien es médico emérito de la Sanidad madrileña y gran admirador de la trayectoria personal y política de Carcedo.

Empezar por los principios

La titular de la cartera sanitaria del Ejecutivo alabó la vida de Sabando como claro ministerio dedicado a la salud de los españoles, cuyo fruto más logrado fue la Ley General de Sanidad, dentro del equipo del desaparecido ministro socialista Ernest Lluch.

Rodrigo Gutiérrez

Desde ese saludo de cariño y admiración a su presentador, Carcedo resumió las principales 15 medidas del departamento ministerial que lidera, guiadas todas ellas por el principio básico de la justicia social, a través de la necesaria protección y redistribución de la riqueza.

Todo ello sin olvidar, recalcó la máxima responsable sanitaria nacional, un decidido empeño por acabar con las desigualdades, mediante el apoyo a los sectores productivos y la inversión en servicios sociales que siempre revierten los recursos invertidos.

Para Carcedo, la última intervención de Mario Centeno, quien es el presidente del Eurogrupo, se puso en línea con los informes internacionales que ven un lastre para el futuro de todos en la desigualdad que se alimenta del pensamiento neoconservador que impera en buena parte de la vieja Europa.

Esta coyuntura en atención también a las alarmas que despierta el economista Branco Milanovich cuando afirma que la desigualdad tiene efectos negativos en el desarrollo emocional, físico y psíquico de las personas, perceptible en las diferencias de renta. También cuando el epidemiólogo Richard Wilkinsom defiende que la penuria económica supone un fenómeno corrosivo para la economía, a través de una rémora de mayores consumos de drogas, tasas de obesidad, pobreza persistente y falta de horizonte social.

Faustino Blanco

El efecto Glasgow

Ilustró Carcedo este escenario, según el Efecto Glasgow, a partir del cual, las diferencias de esperanza de vida entre su barrio más pobre y más rico llega a los 28 años, a pesar de ser zonas urbanas de la capital de Escocia solo separadas por 12 kilómetros de distancia, además de malos hábitos, como cuadruplicar el consumo de bebidas azucaradas en los niños y multiplicar las tasas de obesidad en las zonas más deprimidas.

Para la ministra de Sanidad, la desigualdad hace más pobres a todos y explica que, por ejemplo, en Estados Unidos, los hijos menos brillantes de las clases acaudaladas tengan un futuro más prometedor y sano que los miembros de su generación ubicados en zonas con menos recursos.

España, en la encrucijada

En cuanto al caso de España, Carcedo resaltó que el último informe de la Fundación Alternativas muestra que hubo una mayor caída de los indicadores de salud en el último lustro que en el último medio siglo, como deterioro de las clases medias que se crearon entre las décadas de los años 70 y 80 del siglo XX, en virtud de las progresivas reformas fiscales que se emprendieron, tal como analizó en su día el profesor Luis Ayala, de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid.

Carcedo hizo una vuelta al presente caracterizada por el estancamiento salarial y asuntos pendientes, como la renta de emancipación, las pensiones mínimas y la dependencia, arrumbadas por los recortes derivados de la crisis, lo que supone una caída de las clases medias a estratos más bajos, sin que la salida de la crisis constatada en 2015 se haya librado todavía del lastre de las políticas de austeridad, según argumentó.

Pilar Aparicio

Entre la pobreza, la desigualdad

Algunas fuentes sitúan al país en el puesto 52 de pobreza y el 34 de la desigualdad, dentro de una situación sostenida a duras penas por el sistema de protección social aún en pie.

Detectó Carcedo torpeza política al no saber cómo reducir la pobreza infantil, con solo una bajada del 23 por ciento, que sitúa a España lejos del 60 por ciento que logran otros países, por lo que el país ocupó el lugar 17 de 24 en 2017, en términos de justicia social, un lugar a todas luces inadecuado para España, según ella.

Para pasar a limpio todo lo anterior, la titular de la cartera sanitaria de la Administración recurrió a James Heckman, quien es miembro de la estadounidense Universidad de Chicago, y según el cual la inversión social es la actividad económica que logra mayores tasas de retorno, por lo que una mayor eficacia en dicha inversión social no debe ser vista nunca como un gasto y mucho menos prescindible. De ahí que la lucha contra la desigualdad deba ser siempre una prioridad desde la política. En ese sentido, detectó un incremento del 0,5 por ciento en los sectores público y privado, según datos del Fondo Monetario Internacional, durante el periodo 1980-2005.

José Martínez Olmos

El envejecimiento como oportunidad

Dentro de las medidas que se propone el Ministerio de Sanidad, su titular considera que el envejecimiento puede ser una oportunidad para la economía nacional, además de un nicho de empleo, en paralelo a la profesionalización de los servicios sociales.

Carcedo calcula que un millón de euros invertido en dependencia genera 32 puestos de trabajo, lo que en total representa el 1 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), en términos de gasto público.

Insistió la máxima responsable de la Sanidad española en que ésta es un importante actor económico, situado en su conjunto en el 9 por ciento del referido PIB, con recursos dedicados a tecnologías sanitarias de 67.600 millones de euros y el logro de haber conseguido generar 490.000 puestos de trabajo dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Todo ello como sostén, añadió Carcedo, de las clases medias que facilitan la igualdad social, tal como recoge la revista Lancet, al ver en España uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo por indicadores como la segunda esperanza de vida más alta del planeta y la proyección de ser la primera en el año 2040, junto a una mortalidad infantil de solo 2,7 fallecidos por cada 100.000 nacidos, es decir, la más baja del mundo.

Francisco Marugán

La prevención salva vidas

También mencionó la ministra de Sanidad a Verónica Casado -nombrada recientemente como la mejor médico de Familia del mundo- y su reflexión de que no se cuentan suficientemente los millones de vidas salvadas por la prevención, a pesar de que España invierte en ello 700 euros menos que la media europea, por lo que, quizá, la Fundación Bloomberg señala en uno de sus últimos trabajos que el país es la tercera Sanidad más eficiente del planeta.

Rechazó Carcedo las mal llamadas medidas de racionalidad del gasto, y sus secuelas de recortes a las prestaciones sociales, en la financiación de la Atención Primaria y mediante los copagos, estos últimos más lesivos para las clases jubiladas, con más de dos millones de personas que no pueden retirar los medicamentos prescritos de las farmacias por razones económicas.

También señaló la titular de la cartera sanitaria del Gobierno problemas como el bajo peso al nacer, los malos datos en resistencias bacterianas y el aumento de la obesidad, además de la cronicidad, que ya supone el 80 por ciento del gasto sanitario y el 50 por ciento de las hospitalizaciones, por lo que animó a seguir a Carrero y Gil Izquierdo, cuando afirma que el gasto social es el más redistributivo que existe.

El padre Ángel

Con la Sanidad Universal

Carcedo mencionó también la tramitación de la futura Ley de Sanidad Universal y adelantó que está cerca el objetivo de eliminar los copagos, además de superar las tensiones profesionales, y dotar de más plazas de Médico Interno Residente (MIR) a la Medicina Rural y de Familia.

Con respeto al Real Decreto de Prescripción Enfermera, la ministra de Sanidad estima que es un asunto largamente esperado, así como el apoyo a la dependencia que incluirá a medio plazo a 270.000 personas que están todavía fuera de su sistema, junto a situaciones de muchos cuidadores que considera lacerantes y a los que debe proteger la Seguridad Social; además de luchar contra la soledad no deseada, mediante una estrategia de acompañamiento centrada en el envejecimiento activo.

También se propuso Carcedo mantener la prevención de la enfermedad con el arrinconamiento de los malos hábitos de vida y otros aspectos, como la salud sexual y reproductiva y la peligrosa obesidad que ya reclama una revisión a fondo de la estrategia NAOS. Y sin olvidar, precisó, la consecución de un calendario vacunal único para todas las etapas de la vida, en sintonía con los dictados de la Unión Europea (UE).

Florentino Pérez Raya

Contra las pseudoterapias

También aludió Carcedo al plan puesto en marcha contra las pseudoterapias y la defensa de un plan de Medicina Personalizada y una voluntad de diálogo con la industria farmacéutica, cuya actividad genera al año 21.000 millones de euros financiados por el erario público.

Aunque tuvo que condicionar Carcedo la eliminación de los copagos a la aprobación en Cortes de los Presupuestos Generales del Estado, al tiempo que la legislación para la citada indicación enfermera sigue su curso y no hay un horizonte claro, sin embargo, en materia de Troncalidad para la formación especializada de los médicos.

Con todos estos apuntes, la ministra de Sanidad quiso subrayar el empeño del Ejecutivo al que pertenece por lograr que la equidad y la igualdad entre los ciudadanos sea una realidad cada día más extendida, aunque no se considera partidaria de cualquier movimiento recentralizador que pudiera afectar a la Sanidad.

Enrique de Porres

Cortesía aseguradora

Cerró el encuentro con Carcedo el consejero delegado de la compañía aseguradora ASISA, el doctor Enrique de Porres, que celebró la formación sanitaria de la política y constató su buena voluntad de hacer cosas positivas para la ciudadanía, en la media de sus posibilidades.

Además, Enrique de Porres afirmó que el gasto en Sanidad es realmente una inversión de alto retorno económico para la gente, por la calidad de vida que genera y porque es un motor de la economía que también permite la introducción de nueva tecnología sanitaria en el sector.

Finalmente, De Porres tuvo un recuerdo para Ernest Lluch y también para Julián García Vargas, presente en la sala y quien también fue ministro de Sanidad, ya que este último tuvo la visión y el acierto de salvar el modelo de mutualismo administrativo representado por la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface), cuando no eran pocas las amenazas que se cernían sobre él.

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