Hospitales A cargo del jefe del servicio de neurocirugía, Francisco Villarejo

El Hospital La Luz realiza cirugías para el síndrome del escaparate en 30 minutos

— Madrid 8 May, 2019 - 6:07 pm

El Hospital La Luz de Madrid, perteneciente al grupo sanitario Quirónsalud, ha explicado su «técnica mínimamente invasiva con óptimos resultados» para el síndrome de escaparate o estenosis del canal lumbar, que el jefe de su Servicio de Neurocirugía, el doctor Francisco Villarejo, realiza en 30 minutos.

Francisco Villarejo

La estenosis de canal lumbar es la disminución de los diámetros del canal lumbar en donde se encuentran la parte final de la médula espinal y por el que transcurren los nervios, a través de la columna vertebral, responsables del movimiento en los miembros inferiores y del control de esfínteres. Este estrechamiento provoca que, cuando la columna se mueve, las raíces son comprimidas, produciendo una dificultad en su irrigación y en su funcionamiento.

«Como consecuencia, la persona que sufre esta enfermedad presenta dolor lumbar en las piernas y los trastornos sensitivos en forma de hormigueo y sensación de pérdida de fuerza al caminar apenas 100 metros, lo que le obliga a detenerse», explican desde el Hospital La Luz. Por ello, se denomina síndrome del escaparate, ya que el paciente se tiene que parar unos minutos para que desaparezcan los síntomas.

Con anestesia general

Esta patología degenerativa empieza a la edad de 45 años, según detalla el Hospital La Luz. Se trata de un proceso muy frecuente y el 95 por ciento de los varones y el 80 por ciento de las mujeres de más de 65 años presentan estenosis de canal clínica o radiológicamente. El tratamiento actual para corregir la estenosis de canal, o síndrome del escaparate, es una cirugía mínimamente invasiva que dura, aproximadamente, 30 minutos.

Francisco Villarejo explica que se trata de colocar un dispositivo interespinoso de forma de U o W de titanio, que va abriendo poco a poco el canal y el conducto por donde pasan los nervios hasta revertir la compresión que produce el dolor, logrando la desaparición de los síntomas en el 90 por ciento de los casos.

La intervención se realiza con anestesia general. El paciente es dado de alta a las 24 ó 48 horas y a las dos semanas puede hacer vida normal. Según Villarejo, “este proceso poco invasivo para corregir el síndrome del escaparate está indicado en aquellos pacientes en los que los tratamientos conservadores han fracasado o en los que presentan dificultad al caminar”.

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