Punto de vista análisis sobre la mortalidad de los médicos

Los médicos también morimos

El director médico de la Revista Madrileña de Medicina, editada por el sindicato AMYTS, comenta los recientes resultados sobre la mortalidad de los médicos y reclama una mayor atención a lo que se vislumbra detrás de ellos.

Hace unos días la Organización Médica Colegial (OMC) publicó los resultados de su análisis sobre la mortalidad de los médicos en España. Se trata del primer estudio, hasta donde sabemos, que analiza esta realidad, comparándola con la existente entre la población general. Y es un tema de gran interés, dada la preocupación existente por la salud mental de los profesionales, su elevado nivel de exposición al desgaste profesional y los datos existentes en torno a una tasa de suicidios posiblemente más elevada que en la población general.

Por todo ello, hay que felicitar a la OMC por el trabajo realizado y el interés que ha puesto en este tema, en el que habrá que seguir trabajando en colaboración con el resto de organizaciones profesionales y, desde luego, con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, muy interesada en promover las diferentes dimensiones de la salud de los profesionales, y muy específicamente en relación a su actividad laboral.

Mortalidad comparada

El estudio compara la mortalidad de los profesionales con la existente entre la población general a partir de los 30 años, edad a la que un médico medio concluye su formación especializada y comienza su actividad profesional. Y para ello utiliza dos fuentes distintas: para la mortalidad médica, los datos procedentes de los registros colegiales, y, para la mortalidad general, los datos disponibles en el Instituto Nacional de Estadística. Aunque sortea la diferente distribución etaria de ambas poblaciones mediante métodos de estandarización de tasas, habrá que tener en cuenta la disparidad de fuentes al analizar algunos de los resultados del estudio.

La causa más frecuente de mortalidad entre los médicos sería los tumores, con un 38,6% del total de muertes en médicos varones, un porcentaje que supera en un 5% al total de muertes por tumores en la población general

El primero de ellos es, precisamente, la obtención de una tasa de mortalidad médica muy inferior a la de la población general (4,8 frente a 12,3 por mil individuos). Aunque otros resultados del estudio, que luego analizaremos, sugieren una actitud diferente ante las enfermedades ligadas a factores de riesgo, no parece que eso pueda justificar semejante diferencia. Como dice uno de los autores del estudio, Vicente Matas, “los médicos también nos morimos”, y habrá que pensar si no habrá una infradeclaración de las defunciones de los médicos a los colegios profesionales, o un infrarregistro de las mismas.

Las causas de muerte

La causa más frecuente de mortalidad entre los médicos sería los tumores, con un 38,6% del total de muertes en médicos varones (un poco superior entre las mujeres, ya que, en conjunto, suponen un 40,8% del total de muertes entre los profesionales), un porcentaje que supera en un 5% al total de muertes por tumores en la población general, siendo esta la diferencia por causa de mortalidad más llamativa entre ambos colectivos. El grupo de edad en que dicha diferencia sería más alta es el de entre 40 y 49 años, y sería el tumor maligno de páncreas el que diferencialmente afectaría más a los médicos (en casi un 50% de exceso) que al resto de la población, mientras que los médicos se verían menos afectados por la mortalidad derivada de tumores rectoanales. No obstante, las diferencias serían mínimas en el tumor más frecuente, con diferencia, en ambas poblaciones, el de aparato respiratorio.

En cuanto a las otras causas de mortalidad, el infarto agudo de miocardio (segunda causa global de muerte) sería más frecuente entre los médicos que entre la población general, mientras que a la inversa ocurriría en el caso de la enfermedad cerebrovascular. A nivel del sistema respiratorio sería menos frecuente entre los médicos la mortalidad por enfermedades crónicas de la vía respiratoria (excepto asma) y la debida a trastornos mentales de base orgánica (tanto Alzheimer como otros).

Suicidios entre los médicos

Sobre el suicidio, la imagen concuerda con lo que refleja la literatura existente a nivel internacional, que habla de una mayor tasa de suicidios entre los médicos

Uno de los resultados más difundidos del estudio ha sido el hallazgo de una presunta mayor tasa de suicidios entre los médicos que entre la población general: el peso de los suicidios en la mortalidad general de los médicos (1,3% de los casos) sería un 62% superior que en la población general (0,81%), diferencia que es mucho más acusada entre las mujeres que entre los varones. También la mortalidad por accidentes de tráfico  de los médicos superaría, en peso proporcional (0,93% del total de muertes), al de la población general. Las demás causas externas de mortalidad serían, en general, menos frecuentes entre los médicos.

Todas estas cifras habría que tomarlas, sin embargo, con cautela, al estar basadas en un total de muertes muy diferente entre ambos colectivos, por lo que sería necesario intensificar más los análisis y contar con nuevos datos al respecto. Sin embargo, en lo relativo al suicidio la imagen concuerda con lo que refleja la literatura existente a nivel internacional, que habla de una mayor tasa de suicidios entre los médicos y, sobre todo, entre las médicas.

Hay que seguir trabajando para conocer aún mejor la realidad. Pero el paso dado es muy importante y nos ayudará a valorar y cuidar más un tesoro que, desgraciadamente, atrae demasiado poco el interés de nuestras instituciones sanitarias: la salud (mental y física) de los profesionales. Un tesoro del que las organizaciones profesionales debemos hacernos cada vez más conscientes y, también, cada vez más responsables. Para acompañar a cada uno de los médicos a realizar, en las mejores condiciones posibles, su labor asistencial y, sobre todo, para que puedan disfrutar adecuadamente de su vida personal, que también es importante, sin verse limitados por riesgos inherentes a su quehacer profesional.

Miguel Ángel García Pérez

Médico de familia. Máster en Bioética y Derecho. Director médico de Revista Madrileña de Medicina. Formación y Desarrollo Profesional AMYTS – Secretario CESM de Estudios Profesionales

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