Política y Sociedad La prioridad de la profesión es conseguir que el paciente llegue a su fin dignamente

Los médicos españoles persisten en la lucha por la mejora en Cuidados Paliativos

El avance en Cuidados Paliativos en España ha sido el tema a debate en el seminario organizado por la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) y celebrado en la sede del máximo organismo representante de todos los Colegios Oficiales de Médicos españoles, con motivo del cierre de la sexta edición de su Curso de Cuidados Paliativos.

Araceli Gutiérrez y Juan José Rodríguez Sendín

Este acto, que contó con la asistencia de estudiantes de ediciones anteriores del curso, que viene celebrándose desde 2011, fue moderado por el director técnico de la FFOMC, el doctor José Ramón Repullo, quien es colaborador de Acta Sanitaria, y tuvo como ponentes en su primera parte al presidente de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, y a la gestora territorial de Madrid de Obra Social La Caixa, Araceli Gutiérrez, quienes introdujeron el panorama actual de los Cuidados Paliativos. En la primera edición del curso participaron más de 1.000 alumnos y cada año se añaden nuevos comprometidos con esta área de la Medicina.

El cuidado final, una rama de la Medicina fundamentada en la integralidad

Para Juan José Rodríguez Sendín, “si hay una rama del saber médico en la que se puede hablar de integralidad es en la de Cuidados Paliativos”. Y es que, tal y como señalaron los especialistas convocados, se trata de unos cuidados que conforman un Derecho Fundamental del que deben disfrutar todos los ciudadanos españoles por igual, ya que mejoran las dimensiones psicológica, social y espiritual, y contribuyen a que el paciente pueda llegar al final de su vida de forma digna.

Sin embargo, para el máximo representante de la Comisión Central de Deontología de la OMC, “es paradójico que, sabiendo que todos vamos a pasar por el trance de llegar al final de nuestras vidas, se ha prestado poca atención a los Cuidados Paliativos, tal vez por una especie de huída”. “También es contradictorio, – añadió- que si bien la Medicina ha avanzado notablemente en otros campos, no ha sido así en los cuidados dedicados al final de la vida de las personas”.

Con el fin de cambiar esta realidad y mejorar la situación, la OMC lleva defendiendo desde hace años una ley sobre el final de la vida, que aún no ha visto la luz a nivel estatal. Paralelamente, y sin abandonar este objetivo, el máximo organismo representante de la profesión médica no ha dejado de trabajar en una adecuada formación en Cuidados Paliativos.

Tanto es así que, desde 2011, lleva impartiendo el ‘Curso Básico de Cuidados Paliativos’, con el apoyo de Obra Social La Caixa. “Hace seis años empezamos a sumar esfuerzos con la FFOMC, con el fin de contribuir al objetivo de atender con excelencia a pacientes que se encuentran en el periodo final de su vida y a sus familiares”, señaló Araceli Gutiérrez, que felicitó a los alumnos que realizaron este curso por su compromiso con un final de la vida digno.

Sin mejoras en el ámbito de últimas atenciones médicas en esta década

Juan José Rodríguez Sendín, Jacinto Bátiz, Marcos Gómez Sancho y José Ramón Repullo

En la segunda parte del encuentro se abrió una mesa de debate que contó, además de con Rodríguez Sendín, con el codirector del Curso de Cuidados Paliativos y expresidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC y de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), el doctor Marcos Gómez Sancho, y con el director del Instituto de Sensibilización, Formación e Innovación para Cuidar Mejor del Hospital San Juan de Dios de Santurce, y también codirector del curso, el doctor Jacinto Bátiz.

José Ramón Repullo planteó a los ponentes una serie de preguntas referidas a la situación actual de los Cuidados Paliativos en España. “¿Qué aspectos de la atención sanitaria del Sistema Nacional de Salud (SNS) se pueden considerar inapropiados o notablemente mejorables?”, fue su primera cuestión, planteada a Marcos Gómez Sancho.

El especialista en Cuidados Paliativos coincidió con Rodríguez Sendín en que los avances en Medicina Paliativa no son tan evidentes como en otras especialidades y añadió que, “a día de hoy, también está presente el fenómeno de la tanatofobia en nuestro país”. Para él, “la muerte es prácticamente clandestina, pues ya nadie muere en su casa, sino en el hospital, se vela en un tanatorio y, en muchos casos, es el moribundo el último en enterarse de que se encuentra al final de su vida”.

A este aspecto se le suma la inexistencia de una Ley estatal de Cuidados Paliativos. “En el SNS hay una carencia en este sentido, pues no existe un plan nacional que indique las directrices a seguir, por lo que las situaciones son muy diversas entre las distintas comunidades autónomas”, explicó Gómez Sancho. “No puedo decir que estemos mejor que hace 10 años en el ámbito de Cuidados Paliativos pues, si bien en algunos aspectos se ha mejorado, en otros se ha empeorado”, sostuvo.

Las universidades no enseñan a cuidar al paciente en sus últimos momentos

“Los especialistas en Cuidados Paliativos, además de conocer bien la Medicina, requieren habilidades de comunicación y de toma de decisiones”, argumentó Jacinto Bátiz. Sin embargo, “en la Facultad no se aprende a cuidar al paciente cuando no se le puede curar”, declaró.

Para él, “estos conocimientos deben impartirse, no solo en la formación de Grado, sino también durante la Residencia y a través de formación avanzada como este curso, pues, los problemas que encontramos en pacientes que están al final de sus vidas, no son solo físicos, sino también psicológicos y sociales”. En esta línea, se quejó de que, a pesar de una Directiva de Bolonia que obliga a impartir en las universidades, al menos, una asignatura sobre Cuidados Paliativos, “en España no se está cumpliendo”.

El papel del médico de Atención Primaria en el cuidado del enfermo terminal

A la pregunta del moderador sobre cuál es el papel de un médico general con los pacientes terminales, Rodríguez Sendín subrayó que “atender a los enfermos al final de sus vidas, lo que incluye a sus familiares, es un trabajo inherente al médico de cabecera”.

“El enfermo ya ha visto que la ciencia no puede hacer nada por él –añadió Rodríguez Sendín– y ahora necesita a los médicos, a su familia y amigos. Para darle confianza, lo primero es que esté informado de su proceso, que vea que a los médicos nos preocupamos por él y que tiene el derecho de tomar decisiones”. En este proceso, “es muy importante la comunicación entre las distintas especialidades y niveles asistenciales, con el fin de darle el mejor trato humano”, manifestó.

“No hay que aumentar la agonía del paciente, pero tampoco acelerar la muerte”

Marcos Gómez Sancho

La última cuestión tratada fue la opinión de los intervinientes sobre la próxima aprobación de la Ley de muerte digna, cuya Proposición de Ley se publicó en el Boletín Oficial de Estado (BOE) en febrero de 2017. Los tres especialistas coincidieron en que “no se tendría por qué llegar a lo establecido en esa Ley si existieran una correcta estructura, planificación y aplicación de los Cuidados Paliativos a nivel estatal”.

“Mantener sumo respeto por la vida humana y no utilizar los conocimientos médicos para contravenir las leyes de la humanidad” es uno de los puntos de la Declaración de Ginebra de 1948, propuesta por Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (AMM), como actualización del juramento hipocrático. En esta línea, “el médico no debe aumentar la agonía del paciente, pero tampoco facilitar su muerte. La premisa de los Cuidados Paliativos es ayudarle para que su final llegue cuando tenga que llegar, de la forma más digna posible”, concluyó Bátiz.