Política y Sociedad II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC

Para los médicos los ataques a la asistencia sanitaria ya son un “arma de guerra”

Ha terminado el II Congreso Internacional de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC), evento que el vicepresidente de esta corporación colegial, Serafín Romero Agüit, ha aprovechado para denunciar que los sistemáticos ataques a la asistencia sanitaria hoy en día “son planificados y deliberados” y se han convertido en “un arma de guerra”.

Este congreso reunió, en palabras del presidente Colegio de Médicos de Cantabria, Tomás Cobo, “a personas que, en este mundo desigual”, en el que “asistimos anestesiados al genocidio que se está produciendo en Siria”, logran “iluminar nuestros corazones y nuestras conciencias”.

En la inauguración del encuentro el presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, puso el acento en las cifras, de igual manera que recordó que esos números son personas, de carne y hueso, como nosotros. Al respecto, señaló que los indicadores de salud en el mundo “están mejorando de una manera importante”, pero que “el reparto de las mejoras es extraordinaria y profundamente desigual”. Asimismo, recordó que una de cada tres personas en el mundo muere por no tener acceso a medicamentos. En total, “más de 10 millones de seres humanos mueren al año por falta de medicamentos” y 180 millones de personas “cada año acaban empobrecidas como consecuencia de la falta de sistemas nacionales de salud que den respuesta a sus necesidades”, algo que ya ocurre en países de Europa, destacó.

Tomás Cobo, Juan José Rodríguez Sendín y Mohamed Lamin

Tomás Cobo, Juan José Rodríguez Sendín y Mohamed Lamin

Asimismo, recordó que la hepatitis C afecta a entre 130 y 150 millones de personas en el planeta y causa la muerte a más de 700 mil personas al año. No obstante, advirtió que muchos países no pueden tratar a sus pacientes porque el tratamiento de la hepatitis C tiene un “extraordinario precio, que no tiene justificación de ningún tipo”. En este contexto, para el presidente de la Organización Médica Colegial , “es exclusivamente la avaricia la que está imponiendo las reglas de juego y nuestros gobiernos no son capaces de limitar esa avaricia”. “Esto es un aviso para aquellos que tiene la tentación, por razones económicas, de atentar contra nuestro” sistema de salud y “es un aviso para nuestro gobernantes, que siguen estirando el chicle de la reducción del presupuesto sanitario un día y otro también”, alertó.

Finalmente, Rodríguez Sendín hizo un llamamiento a la reflexión, recordando que estas cifras “son nombres con caras, son personas y niños; niños, como los nuestros, que se mueren a diario” y, ante estas situaciones, afirmó que los médicos “no podemos quedarnos quietos y debemos alzar la voz ante esta falta de medios, de recursos y de medicamentos”.

Los ataques a misiones humanitarias son “planificados y deliberados”
OMC Inauguracion

Jeancarlo Fernandes, Tomás Cobo, Gema Igual Ortiz, Juan José Rodríguez Sendín y Serafín Romero Agüit

El encargado de moderar la mesa ‘La misión médica en contextos de violencia. Atención Sanitaria en peligro’ fue el vicepresidente de la OMC, Serafín Romero Agüit, quien aprovechó el espacio para denunciar los ataques a las instalaciones y los profesionales sanitarios. De esta manera, recordó que, “en septiembre del 2015, la Organización Mundial de la Salud informó que 654 trabajadores de la salud habían muerto desde el comienzo del conflicto en Siria y casi el 60 por ciento de los hospitales funcionaban parcialmente o estaban fuera de servicio”. “Estos son datos de 2015”, apuntó, sin mostrarse esperanzado sobre los que se darán a conocer con respecto a 2016, ya que considera que, “si los tuviéramos ya, podríamos estar hablando de unos datos todavía más espeluznantes”.

“Cuando se producen ataques a misiones humanitarias, y especialmente sanitarias, lo que se produce no son daños colaterales”, afirmó el vicepresidente de la OMC, que aseguró que “estos ataques son planificados y deliberados y, además, son ilegales”,. “Estamos ante un ataque sistemático a la asistencia sanitaria, hemos convertido este ataque en un arma de guerra”, denunció.

En esta línea, Romero hizo referencia a la Resolución 2286 de 2016 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, sobre protección de misiones médicas, con respecto a la cual el asesor de operaciones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Giovanni Trambaiolo, destacó su importancia al catalogarla como “un inicio” y un avance hacia la protección de los profesionales y las estructuras sanitarias en contextos de guerra, al ser una normativa que tiene mayor peso jurídico.

Proliferación de facultades de Medicina en latinoamérica
Jeancarlo Fernandes Cavalcante

Jeancarlo Fernandes Cavalcante

El presidente de la Confederación Médica Latino-iberoamericana (CONFEMEL), Jeancarlo Fernandes Cavalcante, habló sobre la educación de los médicos en los países en desarrollo, con respecto a lo cual afirmó que necesitan más formación en Atención Primaria y Cirugía General. Asimismo, apuntó que el problema formativo en Latinoamérica radica en la proliferación de facultades de Medicina, sin las adecuadas condiciones. Según aseguró, “los gobiernos de los países en desarrollo creen que multiplicar el número de facultades va a mejorar la asistencia médica y la formación del médico”. Al respecto, y respondiendo a una pregunta de Acta Sanitaria, Fernandes Cavalcante señaló que sólo en Brasil hay 271 facultades de Medicina, una cifra que ubica a este país como el segundo con la segunda mayor cantidad, sólo por detrás de la India y por encima de países como EE.UU. y Canada.

El olvido que vive el pueblo saharaui

El ministro de Salud saharaui, Mohamed Lamin, en la mesa redonda ‘La salud de los refugiados y las personas desplazadas’, abordó la realidad sanitaria de los campamentos de refugiados saharauis. “Las grandes agencias nos apoyan pero como refugiados, nos ayudan para no morir, pero no más, y sólo para los que están en los campamentos”, explicó. Sin embargo, añadió que la situación de su comunidad “es una situación permanente” y recordó que viven en una precaria situación desde “hace más de cuatro décadas”, pero que ya “nadie habla” de lo que les está pasando.

ministro mohamed lamin

Mohamed Lamin

“Nuestro pueblo está olvidado y esto nos duele muchísimo”, lamenta Lamin, que señaló que sólo son “un pueblo que lucha y resiste por conseguir su objetivo”, pero que desgraciadamente “el derecho de los Gobiernos están por encima del derecho de los pueblos”. “Estamos desmoralizados y oprimidos, pero eso no nos quita que sigamos resistiendo para lograr nuestro objetivo de independencia”, aunque ningún país reconozca la ocupación de Marruecos al Sahara.

Por su parte, el pediatra de Médicos sin Fronteras Pascual Caballero afirmó que un campamento de refugiados, como en el que habitan más de 150.000 saharauis, “no deja de ser más que una cárcel al aire libre”, en la que tu capacidad como médico, por la falta de recursos, es mínima, muchas veces basada en tu intuición. Caballero, destacó al respecto la carga emocional que ello implica para los trabajadores sanitarios, así como hizo un llamamiento a ser consientes del drama de los refugiados. “Pensamos que viene a robarnos, a quitarnos nuestras cosas y lo único que están haciendo es huyendo”, afirmó, de la misma manera que destacó que “no puede ser que la única solución que demos sea poner vallas y mirar para otro lado”.

La vacuna contra el ébola: prometedora pero sin estudiar en embarazadas
César velasco

César Velasco

El subdirector asistencial del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona y miembro del panel de asesores de la OMS sobre la vacuna frente al ébola, Cesar Velasco Muñoz, dictó la conferencia inaugural, en la que abordó la salud global y las enfermedades olvidadas. Velasco resaltó que el “80 por ciento de la investigación se hace en países desarrollados de acuerdo a las prioridades de estos países” y que de los 1.556 medicamentos aprobados entre 1975 y 2004 apenas 21 se crearon para tratar enfermedades tropicales y tuberculosis. De igual manera, recordó que las enfermedades olvidadas afectan a las poblaciones más vulnerables y que, “como no tienen atractivo a nivel económico, es más difícil que se haga investigación sobre ellas”, por lo que “lamentablemente han estado fuera del objetivo del colectivo internacional y de la comunidad científica”.

En cuanto al ébola informó que “estamos en una fase de decisión sobre los resultados de una vacuna muy prometedora, que ha sido demostrada eficaz y efectiva en el terreno”. Sin embargo, en cuanto a la efectividad en las mujeres embarazadas, la situación es más difícil y desconocida, aseguró, por lo que aboga por “hacer un esfuerzo a nivel de comunidad internacional para que la industria farmacéutica publique los datos de investigación en el subgrupo de mujeres embarazadas que han sido vacunadas de manera fortuita”.

Guillermo Vásquez y Fray Florencio

Guillermo Vásquez y Fray Florencio

A las enfermedades olvidadas se dedicó una mesa específica que estuvo compuesta, entre otros, por el director de cooperación internacional del Consejo Andaluz de los Colegios Médicos, Guillermo Vásquez, quien recordó que hay 1.500 millones de personas afectadas por éstas y que la esperanza de vida de las personas las padecen oscila alrededor de los 50 años. Por su parte, el director del Hospital de Tanquiéta en Benín, Fray Florencio, abordó la Úlcera de Buruli, agente de afectación tropical rural que es la tercera microbacteria después de la tuberculosis y de la lepra.

Por su parte, el médico del Servicio de Salud Internacional del Hospital Clinic de Barcelona José Muñoz trató la helmintiasis, sobre la cual señaló que no esta bien calculada su morbilidad, que no ha habido inversión en investigación ni en infraestructuras y que es una más de las “enfermedades que están fuera del mercado, por lo que son ignoradas y seguirán siendo ignoradas por la industria farmacéutica”.  Finalmente, en la misma mesa, la coordinadora médica de Médicos del Mundo, Cecilia López, abordó el cólera.

La “función de denuncia activa” del médico cooperante

En la mesa sobre el papel del médico en la cooperación internacional, moderada por el secretario del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, Juan Manuel Garrote Díaz, el presidente del Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM), Miguel Ángel Sánchez Chillón, destacó que el cooperante “siempre tendrá un papel fundamental al denunciar las situaciones de injusticia social” e hizo un llamamiento a recordar a los médicos que han muerto y que han sido torturados en el ejercicio de su labor humanitaria. De esta manera, Sánchez Chillón centró su conferencia en la “función de denuncia activa” del médico cooperante, sin olvidar que, al final, por muy mal que estén las cosas, los cooperantes “tenemos la oportunidad de ir protegidos, mientras que los pequeños están expuestos a los bombardeos, las hambrunas y las enfermedades”.

foto gropo congresoPor su parte, el técnico de proyectos de la Fundación SEMG-Solidaria, Francisco Raigón Jiménez, abordó la educación para el desarrollo, como como complementaria de la incidencia política. Asimismo, incitó a la reflexión al señalar que “no nos extrañamos de que hayan 2,5 personas desplazadas en Yemen” y menos “de que aparezcan armas españolas en manos de los combatientes”. Para este profesional las políticas de cooperación, en este momento, no dejan de ser “un parche” ante la “incoherencia política”.

“Llega una crisis y lo que importa somos nosotros”, lamenta Raigón, por lo que dejó al público la reflexión de por qué nos “preocupa la salud de una persona que nace en Almería y no la de una que nace en Tanger”, a pesar de la cercanía. De esta manera, el profesional aboga por “un enfoque más basado en los derechos que en las necesidades”, porque de lo contrario, aseguró, no estamos trabajando en las causas.

Declaración de la Magdalena

El II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC concluyó con la Declaracion de la Magdalena, en la que se pide a los gobiernos desarrollen soluciones y medidas efectivas ante este “drama humanitario” actual, que está generando no sólo una vulneración de los Derechos Humanos sino problemas de salud pública.