Farmacia Según informa FEFE

Los farmacéuticos se sienten “ninguneados” por el Gobierno en la crisis del Covid-19

— Madrid 25 Mar, 2020 - 5:30 pm

El secretario general de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Carlos Gallinal, ha destacado que “los farmacéuticos y nuestros equipos nos sentimos ninguneados por el Gobierno por no atender nuestras reivindicaciones de disponer de mascarillas y guantes en la tarea diaria de asistir a los pacientes que acuden a las farmacias”, en esta crisis sanitaria del Covid-19.

Además, el portavoz de dicha Federación remarcó que se pretende “impedir el cierre de farmacias por el contagio de los empleados, porque se disminuiría la asistencia a la población, máxime en zonas despobladas de nuestro país. Existen zonas aisladas de población en las que el farmacéutico es el único sanitario cercano las 24 horas del día, como en Canarias. La ultraperificidad nos complica aún más la accesibilidad a los equipamiento de protección individual”.

Carlos Gallinal insistió en que se tiene que “pensar, además, que aparte del coronavirus hay gente medicada por otras enfermedades que necesitan de la asistencia de la Farmacia y el cierre ocasionaría males mayores a este segmento de población”.

A disposición de los ciudadanos

“Estamos en primera línea del contagio como médicos, enfermeros y auxiliares y no conseguimos que el Gobierno nos reconozca nuestra función y nos dote de los medios necesarios para trabajar con la debida seguridad. La medida de mantener un metro de distancia no es suficiente. Somos el primer eslabón de la cadena sanitaria y si se rompe se incrementarán los ingresos hospitalarios”, subrayó el secretario general de FEFE.

Gallinal también destacó que “los que trabajamos en la Farmacia seguimos a disposición de la ciudadanía para dar lo mejor de nosotros, tal y como siempre ha ocurrido. Estamos trabajando con los centros de salud que derivan a los pacientes a las farmacias”.

 

 

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    EL COLMO DE LA SINRAZÓN
    Ahora resulta que el Estado va a tener que facilitar equipos de protección a los trabajadores de todas las empresas y negocios. A los panaderos, agricultores, frutero, tenderos, repartidores, electricistas, albañiles, butaneros… Y como no, también a los “modestos” negocios de farmacia.
    Es decir, a todos menos a los profesionales que ponen en riesgo, su vida y la de sus familias, por estar tratando a los enfermos.
    Tamaño disparate, aunque solo sea propuesto en el ámbito botiqueril, demuestra una total falta de humanidad por quien lo propone. De desconocimiento de la forma de como afrontan cada día miles de sanitarios en nuestro país sus tareas y cometidos.
    Esta burla a la cruel realidad, justificada por conseguir un titular, nos muestra los “nobles sentimientos” y fines de notoriedad de quien la realiza. Al menos, yo así lo veo.

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