Punto de vista entre 2010 y 2016 disminuyó el gasto dedicado a A.P. sobre el sanitario total

Los años de la crisis en Atención Primaria. (1) Evolución del gasto sanitario de AP

Con este trabajo se inicia una serie de tres que, sobre la situación de la Atención Primaria, se ha elaborado desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP).

La Atención Primaria (AP) esta viviendo una crisis que viene de lejos, pero que se ha agudizado en este ultimo año. Seguramente en su origen están las grandes expectativas que generó su puesta en funcionamiento hace ya 40 años y la contradicción entre un modelo esencialmente solidario y comunitario con una sociedad consumista y donde el peso del neoliberalismo en lo económico, político y social ha ido ganando terreno. También, por supuesto, el envejecimiento de los profesionales que la pusieron en marcha y la llegada mayoritaria de otros nuevos, que no han elegido de manera prioritaria la AP, sino que no han podido optar a otra especialidad y que viven su práctica diaria con una mezcla de frustración y de intento de convertirla en otra que responda más a sus perspectivas.

Una cuestión fundamental en esta evolución de los profesionales de AP tiene que ver con la escasa consideración que ha recibido la misma desde las autoridades sanitarias, que puede decirse que la han marginado en su consideración dentro del sistema sanitario público, bien porque, al ser una partida menos relevante del gasto, no le prestaron la atención debida, bien porque tenían puesto su objetivo en la mercantilización y privatización de la asistencia sanitaria y les molestaba una AP que difícilmente encajaba en este paradigma.

Evolución presupuestaria negativa

Esta escasa consideración se ha evidenciado en la evolución de los presupuestos sanitarios, y así puede observarse en la siguiente tabla que recoge el porcentaje del gasto sanitario público destinado a la AP (recogido con los datos del Ministerio de Sanidad), como disminuyó el porcentaje (que ya era bajo proporcionalmente) de una manera sustancial durante los años más intensos de la crisis, y que no se ha recuperado cuando ya se supone que se había producido la salida de la misma, sino que disminuyó aún más, de manera que en 2016 el promedio destinado a la AP en 1,21 puntos de promedio.

Gasto sanitario público en Atención Primaria en % sobre el gasto sanitario público total.

En este contexto llama la atención la gran variabilidad de los porcentajes según las distintas CCAA, variabilidad que se mantiene en el tiempo, aunque cambien las CCAA que se sitúan en los máximos y mínimos. En 2010, entre el 18,41% de Baleares y el 12,74% de Murcia (ratio máximo /mínimo 1,44); en 2012, entre el 16,76% de Extremadura y el 10,52% de Cantabria (ratio 1,59) y en 2016 entre el 17,7 de Cantabria y el 11,64% de Madrid (ratio 1,52). Es decir, la diferencia entre la que más dedica y la que menos lo hace se ha incrementado en estos años, lo que evidentemente fomenta la desigualdad.

Mayor disminución del porcentaje

La tabla siguiente recoge la diferencia entre el gasto de 2010 y el momento de mayor disminución del porcentaje sobre gasto sanitario público (que sucedió en 2012 o 2013 según las CCAA) y la diferencia con 2016.

Lo primero que llama la atención es que, en 2016, 12 de las 17 CCAA seguían destinando a la AP un porcentaje inferior al de 2010 (7 de ellas más de un punto menos) y dos (Baleares y Aragón) más de 4 puntos menos.

La última tabla recoge la evolución de los e/habitante ya año de gasto sanitario de AP (como es conocido, hay una gran diferencia en los presupuestos y gasto sanitario per cápita entre las CCAA, ver Los Presupuestos Sanitarios de las CCAA para 2019 y por ello conviene ver el gasto real en €/per cápita porque porcentajes altos de CCAA con un gasto sanitario bajo pueden en realidad ser insuficientes en la práctica.

En la tabla se observa que se ha reducido globalmente el gasto por habitante y año entre 2010 y 2016 en 3,68 € (un 1,84%) de nuevo con una gran variabilidad.  Ha disminuido el gasto por habitante en 8 CCAA, y el máximo y el mínimo siguen estando demasiado abiertos, aunque han disminuido algo (0,26 puntos): en 2010, máximo 252,57 de Extremadura, mínimo 141,84 de Madrid (ratio 1,78) y en 2016 máximo 254,17 Cantabria y mínimo 167,15 Madrid (ratio 1,52). Llamativa es la situación de Madrid que permanece la última desde 2010 a pesar de que esta situada la tercera por la cola en presupuestos totales per cápita en 2016.

Gasto y color político

Si analizamos la influencia del color político tanto sobre el porcentaje de gasto dedicado a la AP como el gasto per cápita en 2010 y 2016, vemos que no parece haber una influencia determinante. En 2010, el 71,42% de las CCAA gobernadas por la izquierda se encontraba por encima de la media (el  25% de las gobernadas por el PP, solo o en coalición) en cuanto a % de gasto sanitario en AP, y en 2016 eran el 55,55% (el 66,66% de las gobernadas por el PP);, mientras que, si vemos el gasto per cápita en 2010, estaban por encima de la media el 66,66% (55,5% en el caso del PP), y el mismo porcentaje en 2016 (66,66% del PP).  Aparte quedan las 2 CCAA gobernadas por nacionalistas: País Vasco por encima de la media en los 2 aspectos y Cataluña, por debajo (ambas en 2010 y 2016). Hay que tener en cuenta que algunas de las CCAA cambiaron el color de sus gobiernos en estos años y parece que los datos señalan tendencias de cada comunidad autónoma con alguna influencia, pero menor, de los gobiernos de izquierda en cuanto a mayor sensibilidad por la AP.

En resumen, el gasto dedicado a la AP disminuyó entre 2010 y 2016, tanto en porcentaje sobre el gasto sanitario total como en gasto por habitante y año, con gran variabilidad entre las CCAA y, probablemente. esta desatención presupuestaria está en el fondo del deterioro y del descontento que se vive en la AP en todo el país.

Carlos Sánchez Fernández, David García Espada y Marciano Sánchez Bayle

Miembros de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)

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