Punto de vista

Ley Antitabaco: útil pero insuficiente

La Presidente de la Sociedad Española de Medicina Preventiva Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), al valorar la evolución de la ley antitabaco, manifiesta su preocupación por el consumo que sigue existiendo, a pesar de las cifras que ponen de relieve un descenso en el número de fumadores y mejoran algunos datos epidemiológicos vinculados al consumo de tabaco.

EL pasado 2 de enero se cumplieron dos años de la entrada en vigor de la Ley 42/2010, de 30 de diciembre de 2010, más conocida como Ley Antitabaco, por la que se modificó la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. Con esta nueva normativa se extendió la prohibición de fumar en el lugar de trabajo y se prohibió fumar en locales de ocio, bares y restaurantes, y en sitios al aire libre como centros escolares, recintos hospitalarios o parques infantiles. España se situó con esta legislación a la altura de países como Irlanda, Chipre y Gran Bretaña, pioneros en la lucha contra el tabaquismo.

 

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los legisladores, los datos sobre consumo de tabaco en nuestro país continúan siendo preocupantes. Según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) el tabaquismo activo provoca una media de 53.000 muertes al año, es decir, que cada día mueren 145 personas a consecuencia del tabaco, a las que hay que sumar las 3.200 que fallecen anualmente a causa del tabaquismo pasivo.

 

Gracias a la nueva Ley, durante su primer año de vigencia, según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), dejaron de fumar 600.000 españoles y se redujo el número de ingresos hospitalarios por asma infantil en torno a un 18 por ciento y por infarto de miocardio entre el 10 y el 20 por ciento. Recién cumplido el segundo aniversario de la Ley Antitabaco, el número de fumadores que han dejado este hábito nocivo ha ascendido al millón de personas pero, esta epidemia silenciosa que constituye el tabaquismo sigue siendo, todavía, la primera causa evitable de defunción en España, por delante, incluso, de los accidentes de tráfico o los accidentes laborales. Aunque la joven legislación continúa ofreciendo buenos resultados, parece que estos se ralentizan, lo que debe ser tenido en cuenta por las autoridades sanitarias para no rebajar las restricciones legales actuales e implementar nuevas campañas antitabáquicas.

 

Berta Uriel LatorreEl tabaco representa un grave problema por las consecuencias que provoca en la salud de los ciudadanos y por los altos costes económicos y sociales que genera. A nivel mundial, durante la última década, se registraron 50 millones de fallecimientos por esta causa y en China es ya el primer motivo de muerte provocando 1,2 millones de defunciones, que se estima se incrementarán hasta casi 4 millones en 2.030. Estas cifras, ofrecidas por la Sociedad Americana del Cáncer, no solo evidencian la dimensión del problema sino también un cambio de tendencia. Mientras en los países desarrollados el número de fumadores desciende, se incrementa en los emergentes; aquellos estados con ingresos medios o bajos aglutinan al 80 por ciento de los mil millones de fumadores que hay en el mundo, según la Sociedad Europea para la Investigación en Nicotina y Tabaco.

 

A la vista de estas cifras, desde la Sociedad Nacional Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene animamos a los fumadores a que hagan algo útil por su salud y dejen de fumar lo antes posible y a los gobiernos a que hagan algo útil por la salud de sus ciudadanos ayudándoles en esta tarea desde los sistemas sanitarios públicos y adoptando legislaciones restrictivas respecto al consumo de tabaco.

 

La buena noticia es que nuevos países se están sumando a la lucha contra los cigarrillos. El Congreso de los Diputados chileno acaba de aprobar una nueva legislación antitabaco que, como la española, prohíbe fumar en espacios cerrados.

 

Berta Uriel Latorre, Médico especialista de Medicina Preventiva y Salud Pública, es Presidenta de la Sociedad Española de Medicina Preventiva Salud Pública e Higiene (SEMPSPH)

 

Acta Sanitaria