Industria farmacéutica aborda la suspensión de propiedad intelectual de vacunas covid-19

DS Legal indica que la ley prevé la expropiación de patentes por causa de utilidad pública

— madrid 11 May, 2021 - 10:45 am

Mercedes Pérez García y María Ángeles Barranco Muñoz, abogadas del despacho DS Legal Group, especializado en Derecho Sanitario, han aclarado aspectos sobre la liberalización de las patentes de las vacunas contra la Covid-19, sobre lo cual declaran que, en el caso de España, “la actual legislación prevé la expropiación de una patente por causa de utilidad pública o de interés social, mediante la justa indemnización de la misma a su propietario”.

En cuanto a la decisión del Gobierno estadounidense de apoyar la exención de patentes, estas especialistas señalan que, “inevitablemente, Estados Unidos es la mayor  potencia mundial a día de hoy y su decisión va a traer consecuencias a los países comunitarios” de la Unión Europea (UE).

“Sí es cierto que algunas de las farmacéuticas productoras de la vacuna Covid-19 tienen sede europea y, por tanto, la legislación aplicable es la vigente en el ámbito de la UE”, agregan Mercedes Pérez García y María Ángeles Barranco Muñoz, que indican, en este sentido, que en 2009 “entró en vigor el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que confirió a la misma la competencia explícita en materia de derecho de propiedad intelectual”.

De esta manera, el “sistema de la patente europea permite obtener protección mediante una única solicitud de patente en todos los Estados miembro del Convenio que se desee”, explican estas profesionales de DS Legal, que, por otro lado, destacan que, “recientemente, se ha hecho pública una investigación sobre el origen de los fondos que han financiado las vacunas contra la Covid-19, habiéndose constatado que la mayor parte de la cantidad invertida proviene de fondos públicos”.

Incentivo para las farmacéuticas

“Podríamos pensar que la liberalización agilizaría el fin de la pandemia. Sin embargo, está también extendida la opinión de que la protección industrial a través de patentes es fundamental para el desarrollo de nuevos medicamentos, ya que supone un incentivo para que las farmacéuticas se lancen en esa labor tan crucial que es la investigación”, subrayan estas abogadas.

Por ello, estas letradas apuntan que “hay quien considera que la liberalización de las patentes no va a suponer una respuesta más rápida y eficaz, sino, muy al contrario, va a romper el ritmo actual de producción y a crear los llamados ‘cuellos de botellas‘”.

“Entre los expertos del sector farmacéutico, parece generalizada la opinión de que la liberalización de las patentes no supondría ningún cambio en cuanto a la complejidad de los procesos de producción, ya que tanto el número de plantas capaces de llevar a cabo la producción de las vacunas, como la obtención de las materias primas necesarias para la fabricación, son limitados. El problema no sería, por lo tanto, de patentes, sino de recursos”, resaltan estas abogadas.

Asimismo, Pérez García y Barranco Muñoz hacen referencia a una situación similar, ocurrida en 1998, “cuando África se vio azotada por la epidemia de VIH. Ante la falta de medios, diversos Gobiernos del continente solicitaron encarecidamente la liberalización de las patentes de las farmacéuticas. Los países del primer mundo se negaron entonces y, en consecuencia, estos  costosos medicamentos retrovirales no han sido accesibles en los países africanos hasta 10 años después”.