Política y Sociedad Declaraciones de Ana Sánchez Atrio

Las elecciones al Colegio de Médicos de Madrid podrían convocarse en el primer trimestre de 2015

Ana Sánchez Atrio, la vicepresidenta del Ilustrísimo Colegio Oficial de Madrid (ICOMEM), compara la necesaria remodelación y adaptación a la nueva normativa del vetusto edificio de 1831, que le sirve de sede, con el saneamiento ético que precisa la institución, “desde sus cimientos”.

Tras los juegos de trono protagonizados por su presidenta, Sonia López Arribas, contra la junta directiva (y viceversa), se cierne sobre sus ocho directivos una moción de censura. Una actuación que previsiblemente daría al traste con las nuevas iniciativas y proyectos puestos en marcha, pese a las turbulencias que lo agitan. Ana Sánchez Atrio cree ver en la nueva iniciativa censora, que encabeza la presidenta, una forma de desprestigiar a la cúpula directiva para dar la impresión al colegiado, desconocedor de lo que está ocurriendo, de que hay que cargársela. Sánchez Atrio hace el análisis de que la idea de moción censura flotaba desde el minuto cero. “Se trata de una respuesta a la frustración , plasmada en críticas destructivas vertidas en redes y prensa generalista , liderada por personas que perdieron las elecciones, por la doctora López Arribas y algunos asesores y ex asesores suyos”.

Sánchez Atrio duda sobre si concurrirá a las elecciones como candidata

Sánchez AtrioLas previsiones de Sánchez Atrio son ante todo que los nuevos estatutos impulsados por la junta directiva estén listos para ser votados en pocos meses. Así que el calendario que manejan es el de la aprobación de nuevos estatutos y convocatoria de elecciones en el primer trimestre de 2015. Lo que Sánchez Atrio no tiene madurado es si se presentará a estas elecciones anticipadas, reclamadas por la presidenta López Arribas y recomendadas por la Organización Médica Colegial (OMC).

Otro tema pendiente es quiénes podrán votar para a aprobar los nuevos estatutos, aunque si por la vice fuera le daría el voto a todos los colegiados, “porque cuantos más participemos, mejor”, confiesa resuelta. Los nuevos estatutos han sido “renovados y cambiados prácticamente en todo el articulado con respecto al actual”. La doctora Sánchez Atrio dice que se trata de reflejar en ellos la nueva política de puertas abiertas que se está llevando a cabo en la actualidad. Se trata de conseguir una institución más amable, humana y participativa, “en la que el colegiado no sea un simple número”.

La labor realizada y la por venir

Admite la vicepresidenta Sánchez Atrio que le gustaría acabar los programas ya comenzados, que considera de interés tanto para la institución colegial como para la comunidad médica. Se refiere concretamente a los programas de Educación para la Salud; así como de un programa en el que están volcados muchos médicos (sobre todo pediatría y médicos de urgencias) con el objetivo de formar a profesores para que sepan cómo actuar en casos de niños enfermos o alérgicos o en caso de accidentes o o ante cualquier emergencia. Y subraya que la diferencia entre estar bien informado o no “puede suponer salvar la vida de un niño”.

Consciente de que los mensajes positivos suelen perderse entre la marabunta judicial y las acusaciones, Sánchez Atrio insiste en contar la labor que están realizando. Por eso, y sin que tercie pregunta, continúa abordando que van a formalizar la colaboración con la Fundación Maratón y con diversos colegios, de cara a fomentar los hábitos más saludables en alimentación y ejercicio físico entre la chiquillería. Para echarles una mano, Sánchez Atrio avanza que en la iniciativa participarán personas muy importantes del deporte español. “Sería una pena que cayera en saco roto”, apostilla.

Un Colegio de puertas abiertas, propicio a la participación y al debate

Frente a esta labor de activa toma de decisiones, opone un Colegio inmovilista y poco comprometido con que se encontraron tras las últimas elecciones. La indefinición sobre temas sanitarios y sociosanitarios ha sido sustituida, según la vicepresidenta, Sánchez Atrio, por una postura comprometida y valiente ante situaciones como la externalización, en la que estuvieron junto a la mayoría de los médicos; o sea, en contra de las decisiones de la autoridades sanitarias madrileñas.

Como otros avances apunta al fomento de acuerdos con asociaciones de pacientes, “con el propósito de que el colegio sea un centro de actividad y ayuda”. La formación continuada o la bajada de tasas, en cuanto a la gestión de la acreditación docente, son logros que anota en el haber de la directiva; sin olvidar la contemplación de la institución como un ágora en el que se debatan los problemas que acucian a la sanidad y al sector sociosanitario (gestión, política sanitaria, sindical, recursos humanos).

Contempla como muy importante poner en marcha un programa social propio. Hasta ahora se han servido de las prestaciones del Patronato del Consejo General, de manera exclusiva. “Pensamos que podríamos ampliar las prestaciones, modificar y añadir algunas solicitadas por los colegiados. Se trataría de gestionarla de una forma local”. Fruto de la nueva gestión son el programa de becas (ayudas para estudiar en el extranjero, a familias numerosas o a las nuevas iniciativas de guardería y educación infantil).

Como complementar al Programa Payme

En cuanto al programa Payme de la OMC sobre, rehabilitación y ayuda al médico enfermo o con adicciones, Sánchez Atrio se decanta por una divulgación más amplia en pro de un mejor aprovechamiento, “ya que desgraciadamente en estos momentos tenemos en la actualidad muchos compañeros necesitados de esa ayuda”. Se explaya en la necesidad de tratar los problemas de los médicos enfermos o con adicciones no solo desde el punto de vista médico, sino también desde el social. Por eso asegura haber contratado a una trabajadora social que trabaja conjuntamente con los médicos del Payme. Se trata de darles además de la terapia correspondiente, de averiguar en qué situación se encontrarán esos médicos cuando regresen a casa. Creo que es una buena forma de evitar recaídas”.

Compaginar experiencia y ansias de saber

Como novedoso y que está siendo seguido por otros colegios profesionales, apunta al Programa de Pre-colegiación que consiste fundamentalmente en que los estudiantes de Medicina de todas las facultades de Madrid se puedan integrar en diversas actividades, “sin pretensión de competir con los programas universitarios”, se apresura a aclarar, a sabiendas de cómo se las gastan. Una de las labores con la que se siente más orgullosa son los programas en lo que colaborar médicos jubilados con estudiantes; una mixtura que une experiencia con ganas de conocimiento.

Echa de menos los primeros momentos de la toma de posesión de la actual candidatura en la que se pudo apreciar “un colegio más vivo, más participativo”. Eran, añora Sánchez Atrio, buenos momentos de colaboración con la Organización Médica Colegial (OMC). Recuerda cómo el propio presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Juan José Rodríguez Sendín, se manifestaba positivamente sobre labor de esta junta directiva. E incluso, anota la vicepresidenta, cómo se mostraba optimista con la política más abierta del Colegio “y a que tuviera el peso, que como mayor Colegio de España (unos 40.000 colegiados), le correspondía dentro de la OMC”. Incluso ve como un guiño de cercanía el que Rodríguez Sendín tomara posesión de su cargo como presidente del CGCOM en la sede del Colegio. Claro, hasta que comenzaron las denuncias, indica.

El hostigamiento a la directiva

De vuelta al conflicto, la vicepresidenta Sánchez Atrio denuncia que la directiva está sufriendo cierto hostigamiento, desde hace bastantes meses. “Los que conocen la situación del Colegio saben que hay una serie de personas con intereses predominantemente personales que están siendo apoyadas desde fuera. Existen campañas en forma de publirreportajes en contra de los médicos que trabajamos en la junta directiva, excluyendo de sus críticas a la presidenta”.

Se supone, prosigue, quiénes pueden estar detrás de esas manifestaciones. “Y no solo eso. Estamos siendo denunciados de forma continua; unas denuncias falsas o infundadas de las cuales muchas ni llegan a ser tramitadas ya que son claramente rechazadas. Tanto es así que a veces hasta se vuelven en contra el denunciante. Son maledicencias que tratan de aprovechar cualquier resquicio para convertir en un modelo de escándalo cualquier actuación nuestra”.

Los hechos

El pasado marzo, la Asamblea de la OMC decidió intervenir ante el conflicto interno que vive el colegio madrileño. Salomónicamente expedientó, por un lado, a la presidenta del Icomem, Sonia López Arribas (la denunciante), enfrentada al resto de los miembros de la Junta; y, por otro, a la vicepresidenta, Ana Sánchez Atrio, y el secretario, Emilio Villa. Esta decisión llevó a su vez a la Junta Directiva del Icomem a interponer un recurso contencioso-administrativo ante los tribunales en apoyo de Sánchez Atrio y Villa. En su denuncia, alegaban que la Comisión Central de Deontología de la OMC sólo recomendaba la apertura de expediente en el caso de López Arribas y no se pronunciaba sobre el resto de los miembros de la Junta. A finales del pasado agosto, la Asamblea de la OMC admitió su incapacidad para intervenir en el colegio, archivó los expendientes de la vicepresidenta y del secretario y optó por apercibir, por falta menos grave, a la presidenta.

A su vez, la Junta Directiva del Icomem ha decidido recíprocamente retirar la denuncia que interpuso contra la Organización Médica Colegial (OMC) por los expedientes a la vicepresidenta, Ana Sánchez Atrio, y el secretario, Emilio Villa.

Pero hete aquí que, en una vuelta de tuerca, la presidenta Sonia López Arribas acaba de poner otro recurso para recurrir la última decisión.

Convencida de que el fin de las denuncias es que la colegiación en general- que no sabe lo que pasa- piense que el Colegio es un caos y que se mueve en una situación de descrédito absoluto. Sánchez Atrio deduce que eso lleva a facilitar que los colegiados piensen que se tenga que dar una moción de censura. “En este sentido estoy absolutamente tranquila, porque una vez pasada la angustia de la apertura de expediente ‘sin cargos’, si tiene que venir una moción de censura tendremos que acatarla. Pero sería bastante triste que todo el esfuerzo acabara en saco roto, además de acabar con todo lo que se está haciendo”, incide

¿A qué achaca Sánchez Atrio el cambio de postura de La OMC?. Pues tras calibrar que “un caso así no tiene precedentes”, la vicepresidenta afirma que el conflicto parte “de una no justificación de cuentas de los gastos personales de la presidenta y de su asesor; circunstancia que se comunica a la OMC. A partir de ahí precisamente la persona que no ha presentado sus cuentas es la que inicia una serie de denuncias; concretamente cinco denuncias contra los miembros de la junta (Emilio Villa y la vice y algún otro miembro de la junta)”.

A por la inhabilitación profesional

Y aquí entra la doctora Rosa Pérez, la instructora del expediente por parte de la OMC, “que firmó un pliego de cargos sin cargos en el que pedía nada menos que inhabilitación profesional. Muchos creían que se pretendía inhabilitarnos para cubrir cargos públicos ¡pero en realidad se trata de una inhabilitación profesional!. Yo le preguntaría a la doctora Pérez cuál es la motivación “verdadera” para pedir la inhabilitación – y además por dos veces- contra dos colegas a los que ni conocía. Presentamos en su momento las alegaciones por escrito, pero en ningún momento se nos permitió acudir a ninguna Asamblea”. Por eso recomienda a la OMC que debería revisar sus estatutos, “ya que se dan situaciones de injusticia. Puesto que no nos dan las mismas oportunidades de defensa al denunciante y al denunciado”.

Sánchez Atrio prosigue destacando que, “afortunadamente, después la doctora Rosa Pérez dimite como instructora de los expedientes”, ligando la dimisión como instructora a que no hubiera conseguido, por un voto, acceder a la Secretaría General de la OMC.

Sánchez Atrio ve como una bendición esa dimisión “puesto que aún desconocemos cuál era la acusación”. Del nuevo instructor, José Ramón Huerta, dice que “ tengo que darle las gracias porque me parece una persona justa que además de tener en cuenta la decisión de la Comisión Deontológica Central ha debido revisar denuncias posteriores. Creo que ha hecho justicia”.